Un equipo que creció

River terminó como subcampeón del torneo de Primera División. Con frustración, por no haber aprovechado las chances para subirse a la cima, pero con un crecimiento exponencial, sobre todo durante éste semestre. Las cuestiones extrafutbolísticas repercutieron en las últimas semanas, pero Gallardo cuenta con un equipo mucho más fuerte que el año pasado.

Un equipo que creció
El 'once ideal' del cual sólo se fue Driussi, y por € 15 millones (Foto: CARP Oficial).

El Millonario puede decir que completó la temporada con un 90% de satisfacción: comenzó ganando la Recopa Sudamericana, ante Santa Fe, en agosto de 2016. En diciembre, obtuvo la Copa Argentina por 1° vez, consiguiendo así el pasaporte a la Copa Libertadores 2017, lo que fue el gran objetivo del año pasado. Y éste año, River logró el pasaporte a los octavos de final de la Libertadores ganando su grupo, y en el campeonato tuvo una remontada épica, llegando a estar de once puntos de la cima a estar a sólo uno, pero en las fechas finales el equipo se cayó y terminó segundo, con 56 puntos. Sin embargo, con ése segundo lugar, La Banda aseguró también su pasaje a la Copa Libertadores 2018, otro de los objetivos. Encima, se dio el gusto de ganarle al campeón Boca en la Bombonera, con un contundente 3-1. Así que esta temporada cumplió con creces, sólo faltó la coronación local.

A pesar que en 2016 River sumó dos estrellas más a su vitrina, en cuanto al juego, el equipo dejó mucho que desear, con refuerzos que no rindieron y con la baja de Andrés D´Alessandro, quien sólo estuvo un año en Núñez y era el generador de juego. Este 2017 comenzó con una dura derrota ante Lanús, por la Supercopa Argentina. No obstante, con el reinicio del campeonato local y con la Copa Libertadores en curso, el Millonario mostró una versión tan lúcida que hizo recordar a ése primer River de Gallardo, aquel que deslumbró en la segunda mitad de 2014.

La vuelta de Ariel Rojas le dio el equilibrio necesario en el juego y potenció a todo el mediocampo: Leonardo Ponzio, el capitán, se hizo amo y patrón a base de sacrificio y quite; Ignacio Fernández dejó el rol de marca y se hizo cargo de la creación de juego, con pase y panorama para asistir a los delanteros (de hecho, por su nivel sobresaliente, fue convocado a la Selección Argentina) y Gonzalo Martínez jugó el mejor semestre desde que está en River, volcado a la derecha, para aprovechar su velocidad y su enganche hacia adentro para perfilarse con su zurda (metió 7 goles en el torneo, entre ellos, la volea a Boca). El tridente mágico de los zurdos Pity, Nacho y el Chino, junto a Leo, motorizaron la fluidez y el buen trato de pelota.

En la defensa, aún con varios cambios en el camino, se afianzó: en el lateral derecho Jorge Moreira, que durante la primera etapa del torneo era figura (potenciado con D´Alessandro), decayó pero tuvo una levantada, llegando al gol incluso. En la zaga central, Jonatan Maidana estuvo acompañado por la gran revelación de River, Lucas Martínez Quarta, quien con un puñado de partidos en Primera le alcanzó para demostrar su gran capacidad de quite y salida limpia del fondo, sumándole una interesante cuota de gol (tres, entre Copa y torneo), del estilo de zaguero que e gusta a Gallardo. Y en el lateral izquierdo, Milton Casco es el 3 titular, aunque no es indiscutido. De hecho, Camilo Mayada demostró ser una gran opción en ese sector, mientras que el juvenil Luis Olivera también espera más chances.

Con la suspensión de Martínez Quarta, llegó un recambio de calidad: Javier Pinola, que con Maidana formarán una zaga de Selección.

Lo mejor de este equipo fue el dúo ofensivo: Lucas Alario y Sebastián Driussi fueron de lo más regular del equipo, a puro gol. Entre ambos, celebraron 29 de los 51 goles de River en el campeonato, y en la temporada anotaron entre los dos 48 tantos. Impresionante conexión, entre paredes, asistencias mutuas, goles en los dos Superclásicos. Sin duda, la mejor dupla que tuvo River en los últimos 10 años. Alario es delantero de la Selección de Jorge Sampaoli con grandes chances de ir al Mundial, mientras que Driussi pasó de ser casi prescindible a figura en menos de un año, y fue vendido al fútbol ruso por 15 millones de euros. Se separaron, pero dejaron un recuerdo imborrable.

Quizás el puesto más inseguro fue en el arco. Augusto Batalla atajó en 43 de los 45 partidos de la temporada, y mantuvo la valla invicta en 17 ocasiones, pero nunca fue una garantía, con errores puntuales que lo marcaron. Gallardo lo bancó hasta el partido ante Racing, cuando expresó públicamente que buscarán un refuerzo, que ya llegó: Germán Lux, con quien habrá una interesante competencia.

En definitiva, se puede decir que el Millonario creció futbolísticamente con respecto al año pasado y que sigue pisando fuerte en el continente, buscando otra coronación de Copa. Obviamente, las cuestiones extrafutbolísticas de los últimos días repercutieron en el plantel. No obstante, comparando con los octavos de la Libertadores 2016, éste River está mucho más afianzado y con mejor fútbol. El campeonato terminó redondeando una buena performance.

River Plate