Locura de goles en la lucha por la Champions
Foto: AS Monaco

Partido de altura y que a todos les gustaría jugar el que se presenció este domingo en el Stade Louis II de Mónaco entre dos grandes proyectos en la liga francesa y que luchan por cotas mayores. Tanto Lyon como Mónaco necesitaban la victoria para no desengancharse por esta pelea en la que también está inmerso el OM.

45 minutos que dan para mucho

Ocurrió de todo en el tapete verde: expulsiones, goles, lesiones y buen fútbol. Inicio de partido donde ambos equipos se tenían bastante respeto. Muchos errores e imprecisiones por el miedo a fallar entre ambos equipos, propio de este tipo de partidos.

Eso sí, los visitantes cogieron la batuta del encuentro durante los primeros cinco minutos de partido, que no se transformaban en ocasiones de peligro. La defensa del Mónaco estaba muy dubitativa y el ataque de gran calidad del Lyon olía sangre. Poco iban a tardar en adelantarse en el marcador: disparo muy lejano de Mariano con gran potencia que bota justo antes de llegar a la portería e impide que Subasic, que podría haber hecho algo más, pueda interceptar el balón. Gol que sería decisivo ya que a la postre, el jugador croata del Mónaco acabaría lesionado en la estirada y fue sustituido.

El Mónaco apenas llegó al área rival y Falcao, la única baza del equipo monegasco, se encontraba muy sólo. El gol afectó mucho a las aspiraciones de los locales de conseguir algo en este partido, y más aún el cambio de portero. Los errores en la zaga del Mónaco se sucedían y el Lyon, cómodo sobre el terreno de juego, buscaba con más ahínco la portería rival. 

De nuevo el conjunto hoy de negro ponía tierra de por medio. Buena jugada entre Ndombele y Mendy que termina con un centro al primer palo y Traoré, anticipándose a su marca, coloca el segundo gol en el marcador. Golpe muy duro para los rojiblancos que ya estaban muy tocados desde el primero gol. El dominio apabullante del Lyon se transformaba en un par de goles que dejaban el camino de la victoria muy despejado.

Pese a todo, el Mónaco no tarda en reaccionar. Jugada individual de Keita Baldé que termina en un fuerte disparo raso con la pierna derecha que golpea en el palo y entra en la portería del portugués Lopes. El conjunto de Jardim se metía de lleno en el encuentro y parecía reanimarse.

De hecho, el Mónaco tuvo más premio del que verdaderamente merecía. Penalti claro de Mendy sobre Glik por un agarrón tras un centro lateral que señala Clement Turpin. El colombiano Falcao disparó a la izquierda y el tiro lo adivina Lopes, pero el rechace acabó en gol y es que el 'Tigre' no perdona dos veces. Empate de un Mónaco que con muy poco, obtuvo un valioso punto momentáneo.

Partido que estaba teniendo de todo en la primera mitad pero faltaría algo más. Keita Baldé, con una amonestación anterior, realiza una dura entrada sobre Ndombele y recibe la segunda cartulina amarilla y termina expulsado. Error infantil del jugador del Mónaco que frenó, y de qué manera, las aspiraciones de un equipo que fue de menos a más en este partido

El Mónaco se lleva el gato al agua

Partido muy plano en los segundos 45 minutos de partido en el Principado. Una segunda mitad que comenzaba con alguna que otra acción de acercamiento del Lyon pero sin peligro alguno. El Mónaco salió más agazapado para refugiarse en no recibir goles ya que estaban en inferioridad numérica.

A pesar de eso, los locales no se rendirían y buscarían sus oportunidades a través de contras bien trenzadas por Rony Lopes, también condicionadas por las facilidades defensivas que concedían los de Genesio en defensa en situaciones sencillas.

El Lyon buscaba su oportunidad con una rápida transición de balón de banda a banda intentando perforar la defensa del Mónaco, bien estructurada para defender las acometidas de los de negro. Los visitantes se quedaban sin tiempo con el paso de los minutos y la superioridad en el campo no era patente en el juego. Posesiones largas e infructuosas del Lyon y que, en ocasiones, ocasionaban pérdidas que eran aprovechadas por los rojiblancos para salir al contragolpe.

Rony Lopes fue el más activo del cuadro monegasco, entrando a toda velocidad por ambas bandas y creando ocasiones de todo tipo que obligaban a Lopes a intervenir de manera magestuosa. Tielemans también lo intentaba con disparos desde media distancia que acababan en nada. 

Poca producción ofensiva de un Lyon muy plano y carente de ideas que estaba dejando una pésima imagen. Depay estaba muy desacertado en la banda izquierda y sus incursiones no llegaban a ningún sitio. Fekir estaba desaparecido en la segunda mitad y los balones no le llegaban a Mariano, que carecía de oportunidades de cara a la portería defendida por el joven Sy.

Y para el colmo de los visitantes, Rony Lopes lanza una fenomenal pared con Stevan Jovetic, que entró sustituyendo a Radamel Falcao por lesión, y se la deja de cara al portugués que dispara de primeras al palo más lejano de la portería rival y consuma la remontada del equipo de Jardim. Locura desmedida y no era para menos dadas las circunstancias del partido para los locales.

Finalmente, ese gol sirvió para darle los tres puntos al Mónaco en un partido trepidante en la primera mitad y que se definió por una genialidad del mejor jugador del encuentro, Rony Lopes. El Mónaco se aúpa a los puestos de Champions dejando en la cuneta al Lyon. Los de Bruno Genesio han dejado una imagen mala en su partido en el Louis II, ya que a pesar de jugar más de 45 minutos con un futbolista más y colocarse 0-2 en el marcador, apenas ha producido ocasiones de peligro y estaban carentes de ideas.

 

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