La maldición del rey Fahd

La maldición del rey Fahd

Hace 21 años, un capricho del jefe de Estado de Arabia Saudí generó el embrión de lo que hoy es la Copa Confederaciones. Una unión de la Copa Rey Fahd y de la idea de Artemio Franchi acabó en 1997 por convertirse en lo que hoy conocemos como la Copa Confederaciones. Campeonato que lleva consigo una maldición, ningún campeón ha sido capaz de levantar la siguiente Copa del Mundo después de vencer en el torneo legado de dos personajes tan dispares como Fahd y Franchi.

aos88
Adrián Orzáez

Poco o nada debiera considerarse como legado positivo de un genocida que ponderó por encima del bienestar de su pueblo su vanagloria personal. El ego y el poder desmesurado del rey Fahd de Arabia Saudí (1923-2005) le llevó a crear un campeonato internacional que sirviera como banco de pruebas para su selección y, de paso, llevara su nombre por todos los rincones futbolísticos.

Corría el año 1992 cuando se congregaron en Riad, capital saudí, los campeones de Sudamérica (Argentina), de Norteamérica (Estados Unidos de América), de África (Costa de Marfil) y el propio organizador. Desde aquella edición muchas cosas han cambiado y quedan vestigios del engendro ególatra del rey Fahd.

La FIFA, años después, cogió como suya la idea y la elevó a cotas superiores alejando la competición de Arabia Saudí para acabar generando una Copa Confederaciones a semejanza de cómo hoy la conocemos. En 1997 cambió su nombre y en 1999 el organizador fue México.

En ninguna de las 12 ocasiones el vencedor ganó el siguiente Mundial

Ésta idea del rey Fahd se asemejaba al torneo que se quiso impulsar como homenaje al que fuera tercer presidente de la FIFA, Artemio Franchi. El italiano había fallecido en 1983 en un accidente de tráfico y se decidió dar forma  a un torneo internacional que congregara al campeón de la Europa y al de Sudamérica. Se disputaron cuatro ediciones aunque se reconoce como oficiales únicamente dos (1985 y 1993) al carecer de trofeo en juego las ediciones del 89 y del 98.

En cualquier caso, ninguno de los que han salido vencedores en éstas competiciones fue posteriormente campeón del Mundo en la siguiente edición del torneo futbolístico por excelencia. Los cuatro vencedores del torneo Artemio Franchi (Argentina, Francia y dos veces Brasil), los dos ganadores de la Copa Rey Fahd (Argentina y Dinamarca) y los seis campeones de la Copa Confederaciones (México, dos veces Francia y tres Brasil) forman una lista de precedentes que pone en preaviso a Brasil y a España si en 2014 quieren romper una maldición en vigor desde hace décadas.

Copa Artemio Franchi, 1985

El título se disputó en el Parque de los Príncipes de la capital francesa y la innovadora contienda enfrentó a Francia, como organizador y como vigente campeón de la EURO 1984 de fatal recuerdo para Arconada, y Uruguay, como vigente campeón de Sudamérica en 1983. El partido contaba con poco tirón, alejado de la imagen que estos días vemos en los campos de Brasil. En aquella ocasión, algo más de 20.000 personas asistieron a la victoria de la Francia de Platini por 2-0, goles de los delanteros Dominique Rocheteau del PSG y de José Touré, del Nantes.

Aquí comenzaba una leyenda que hoy en día se acrecienta. Francia, en el siguiente Mundial que se disputó en México, vio como se quedaba a las puertas de una final de un Mundial que endiosó a Diego Armando Maradona. Los galos perdieron en las semifinales y terminaron terceros en el 86 tras vencer por 4-2 a Bélgica en Puebla.

La mítica selección de Alemania Federal que entrenaba Beckenbauer les alejó de la final con jugadores como Rummenigge, Magath o Matthäus, sin embargo fueron incapaces de alzarse con el Mundial tras ser derrotados por Argentina con un gol de Burruchaga en la final (3-2).

Copa Artemio Franchi, 1989 (no oficial)

Es tratado como un partido amistoso al carecer de trofeo, sin embargo su ganador gozó de la maldición que empezó con Francia en el 85. Diversos problemas complicaron la disputa de esta competición que estaba fechada para el año 88 entre Uruguay, campeona de América en el 87, y Países Bajos, campeón de Europa en 1988. En esa época, la Copa América comenzó a disputarse cada dos años por lo que complicó la disputa de la Copa Artemio Franchi que acabó por no llevarse a cabo.

El Milan no liberó a sus estrellas

Los participantes fueron los Países Bajos (campeón de Europa en el 88) y Brasil (campeón de América en el 89), pero la FIFA no considera como oficial el encuentro.  El 20 de diciembre fue la fecha elegida para la disputarse y Rotterdam el escenario en el que se impuso el país visitante. La canarinha venció por 0-1 ante los neerlandeses que contaban con bajas tan sensibles como Gullit, Rijkaard y Van Basten, a los que el Milan no dio permiso para disputar el encuentro. Careca fue el autor del gol que permitió llevarse el partido a los sudamericanos.

Unos meses después, en Italia 90, la maldición se cernía sobre los brasileños que cayeron en octavos de final en un Delle Alpi repleto ante Argentina. Caniggia fue el autor del único gol del partido que ponía punto y final a la andadura mundialista de Brasil.

Copa Rey Fahd, 1992

Sin ser un torneo que cogía el relevo de la Copa Artemio Franchi, la Copa Rey Fahd quiso seguir sus pasos y amplió los equipos participantes (a 4). En ésta ocasión, la Copa se disputó en Arabia Saudí y contó con la participación, como se comenta con anterioridad, de Argentina, Costa de Marfil, EEUU y la propia selección saudí.

La fecha elegida también contrasta con las actuales ya que se disputó en octubre, entre el 15 y el 20, y contó con dos semifinales. Los incentivos económicos para disputar fueron los causantes de que los campeones de los tres continentes acudieran a la llamada y formaran el embrión de lo que hoy es la  Copa FIFA Confederaciones.

Rumanía eliminó a Argentina

Argentina utilizó el torneo como campo de pruebas para la Copa América que se disputaba en 1993 y para el Mundial del 94, en Estados Unidos. La superioridad del equipo que dirigió Alfio Basile le sirvió para arrollar a Costa de Marfil en semifinales y posteriormente, en la final, a Arabia Saudí. El campeón se iba de Riad con Gabriel Batistuta como máximo anotador del torneo (empatado con el estadounidense Bruce Murray) y fue el aperitivo de su victoria en la citada Copa América del 93.

Sin embargo, en el año 94, en el Mundial, Argentina se topaba con Rumania en octavos. El estadio Rose Bowl, de Los Ángeles, asistió a la sorpresa y los goles de Dumitrescu, dos, y Hagi, hicieron inútiles los de Batistuta y Balbo. El combinado europeo apeaba a la selección de Basile en el primer cruce.

Copa Artemio Franchi, 1993

La segunda edición, oficial, se disputaría en Mar de Plata, en el estadio José María Minella y se fechó a finales de febrero. Argentina, organizadora del encuentro y vigente campeona de la Copa Rey Fahd y de la Copa América 1991, recibió a la sorpresa de Europa. La selección de Dinamarca se había alzado unos meses antes con la EURO de 1992 a la que fue invitada por la exclusión de Yugoslavia.

La victoria de los daneses les valió para disputar este encuentro ante los Simeone, Maradona o Batistuta. Por el lado europeo destacaba el pequeño de los Laudrup, Brian, y el mítico Schmeichel en la portería. El gol de Craviotto en propia puerta había adelantado a Dinamarca, sin embargo Caniggia igualó un partido que acabó por dirimirse en los penaltis.

Los anfitriones hicieron bueno el factor de jugar en casa y vencieron por 5-4 en los penaltis tras el fallo definitivo de Goldbæk. Después de haber ganado la Copa América del 91, la del 93, la Copa del Rey Fahd del 92 y la segunda edición de la Copa Artemio Franchi en 1993; Argentina no pudo mantener el nivel en el Mundial 94.

Copa Rey Fahd, 1995

Llegaba la segunda edición del torneo que impulsó el rey Fahd de Arabia Saudí, con la presencia de dos países asiáticos en el mismo. En ésta ocasión se ampliaron los participantes en la Copa y se contó con la presencia del vigente campeón de Europa (Dinamarca) y de Asia (Japón), que se sumaban a los de Sudamérica (Argentina), Norteamérica (México)y África (Nigeria).

1995: última edición de la Copa Rey Fahd

Los seis participantes se dividieron en dos grupos los que pasaban los dos primeros. En el grupo A, Dinamarca y México avanzaron dejando sin puntuar a la anfitriona, Arabia Saudí. Por el otro lado, en el B, Argentina y Nigeria hicieron lo propio con Japón.

La final la disputaron los campeones de cada grupo, Dinamarca y Argentina, y se convirtió en la revancha de la segunda edición de la Copa Artemio Franchi. En ésta ocasión, Dinamarca alzaba el título el 13 de enero con goles de Michael Laudrup y Rasmussen. El torneo acababa con Luis García, de México, como máximo goleador con tres tantos, seguido de Batistuta, Rasmussen y Amokachi, con dos todos ellos.

En el siguiente Mundial, Dinamarca aumentó la leyenda que persigue a los campeones y en Francia 1998 los daneses caían en cuartos de final ante Brasil. Los goles de Rivaldo, dos, y Bebeto apearon a los de Bo Johansson en Nantes.

Copa FIFA Confederaciones, 1997

El torneo Rey Fahd dejaba su nombre al FIFA Confederaciones y comenzaba a tomar forma tal y como hoy lo conocemos. El campeonato volvió a contar con la presencia de Arabia Saudí, como anfitrión, y se disputó en diciembre.

En aquel torneo se volvió a aumentar las selecciones participantes, de 6 a 8, dando entrada al campeón del Mundo (Brasil, 1994), y de Oceanía (Australia). Asimismo, se dio la circunstancia de que fue el subcampeón asiático (Emiratos Árabes Unidos) ya que Arabia Saudí acudía como anfitrión, además de cómo campeón de Asia. Asimismo, Alemania, campeón de Europa en el 96 declinó su participación y acudió la República Checa en su lugar.

Se formaron dos grupos de cuatro en los que pasaban los dos mejores de cada uno, siendo Brasil y Australia los primeros del grupo A y Uruguay y República Checa los mejores del B. Las semifinales dieron como vencedores a Brasil (2-0 al subcampeón de Europa, República Checa) y Australia (0-1 ante Uruguay). La final, sin historia, coronó a Brasil (6-0) y República Checa completó el podio (1-0 ante Uruguay). Romario, con 7 goles, se hizo con el trofeo de máximo goleador.

Brasil arrolló a Australia en la final

Tal y como ocurrió con Argentina años atrás, Brasil acudió al Mundial como vigente campeón de los dos torneos pero no pudo imponer su poderío en el campeonato del mundo y cayó en la final ante la gran generación de Francia.

Copa Artemio Franchi, 1998 (no oficial)

La última edición de la Copa también tuvo carácter no oficial, tal y como había sucedido en el 89. Se disputó con los campeones de América y Europa, es decir Brasil y Alemania, a finales de marzo El conjunto germano ejerció de anfitrión y llevó el partido al estadio Gottlieb-Daimler de Stuttgart, que actualmente lleva por nombre Mercedes Benz Arena.

Ronaldo dio el triunfo a Brasil

Fue el último partido que se disputó, mientras la Confederaciones ya comenzaba a rodar con su primera edición un año antes. Este encuentro, sin trofeo alguno, lo ganó Brasil gracias a un gol de Ronaldo Nazario. La historia que acompañó al campeón meses después fue de ingrato recuerdo ya que vieron como Francia alzaba el Mundial tras una exhibición de Zinedine Zidane en París.

Copa FIFA Confederaciones, 1999

La Copa cambiaba de emplazamiento y México acogía por vez primera la organización después de que Arabia Saudí hiciera lo propio con los tres primeros eventos. El torneo mantuvo su idiosincrasia y convocó a los campeones, entre los que destacó la ausencia de Francia que declinó participar. En su lugar fue Brasil, subcampeona del Mundo, y ocupando el puesto de la canarinha, Bolivia, subcampeona de América. La Copa se disputó, por primera vez, en verano (25 julio al 4 de agosto).

Asimismo, el torneo lo disputaron Egipto, Nueva Zelanda, Arabia Saudí, Estados Unidos de América y Alemania, además de los citados Brasil, México y Bolivia. Las semifinales encuadraron a México y EEUU por un lado (1-0 para los mexicanos) y Brasil y Arabia Saudí por el otro (8-2 para los sudamericanos). En la final, los anfitriones, ante un Azteca repleto, vencieron por 4-3 a Brasil y se llevaron su primer título de Confederaciones. Los máximos goleadores del torneo fueron Cauthemóc Blanco, Ronaldinho y Al-Otaibi con seis tantos cada uno.

Tuvieron que pasar algo más de tres años para que México aumentara la leyenda negra de la Confederaciones y fue en Japón y Corea 2002 donde los mexicanos se volvieron a casa después de perder ante EEUU, tomándose así la revancha de la Copa de Oro 1998 y de ésta Confederaciones. El 0-2 (McBride y Donovan) supuso el adiós en Jeonju de la selección de Javier Aguirre.

Copa FIFA Confederaciones, 2001

El torneo empezaba a tornar a lo que actualmente es. Corea del Sur y Japón fueron los organizadores y, al ser Japón el vigente campeón asiático se mantuvieron el formato de 8 selecciones. Además de los dos asiáticos, México (como vigente campeón de la Confederaciones), Francia, Brasil, Canadá, Camerún y Australia participaron en el torneo.

Francia volvió a poder con Brasil

En el grupo A pasaron Francia y Australia (dejando fuera por sorpresa a México) y en el B, Brasil y Japón, que lideró su grupo. En las semifinales, Japón se deshizo de Australia (1-0) y se enfrentó en la final a Francia, que volvió a ser el verdugo de Brasil y le ganó 2-1. El vencedor del torneo fue Francia que encadenó Eurocopa, Mundial y Confederaciones en apenas tres años.

Sin embargo, en el año 2002, y acudiendo al Mundial como campeón de todo, Francia se encontró con la maldición de la Confederaciones y no pudo revalidar título de la Copa del Mundo. De este modo, los galos cayeron eliminados en la primera fase, en la que solo fueron capaces de sumar un punto (ante Uruguay) y no marcaron ningún gol.

Copa FIFA Confederaciones, 2003

Un año después del Mundial que se disputó en Asia, Francia recibió en junio la Copa Confederaciones en la cual participaban los campeones de cada torneo continental como era habitual y al que se sumó Turquía, como tercer clasificado del Mundial al rechazar Alemania (segunda) la invitación. Francia, campeona de Europa en 2002, acudía en virtud de organizadora.

En este torneo pasaron de ronda en el grupo A las selecciones de Francia y Colombia, que cruzaron sus caminos respectivamente contra Turquía y Camerún. La gran sorpresa la dio Brasil, al quedar en tercera posición y fuera de las semifinales. La victoria de Camerún sobre Colombia se vio empañada por la triste noticia del fallecimiento del jugador Marc-Vivien Foe que se desplomó sobre el césped de Gerland (Lyon) perdiendo la vida.

Foe falleció en las semifinales

A pesar de ello, el torneo continuó y apenas unas horas después, Francia doblegó en Saint-Denis a Turquía como paso previo a vencer en la final, 1-0, a Camerún. Para el recuerdo, la imagen de Desailly levantando la copa junto al capitán camerunés, Song, en homenaje al reciente fallecido Foe. Turquía acabó tercera tras ganar a Colombia, y Henry fue el máximo goleador.

Tres años después, Francia no era la vigente campeona de la Confederaciones en el Mundial de Alemania (lo sería Brasil, que venció en 2005), aun así la maldición se vengó de uno más al caer en la final contra Italia. En aquel partido Zidane se retiraba del fútbol y fue expulsado por el conocido cabezazo a Materazzi.

Copa FIFA Confederaciones, 2005

Con motivo de ésta competición, la FIFA adoptó de modo definitivo el modelo actual de disputar el torneo un año antes del Mundial y en el país que albergará la cita. De este modo, Alemania recibió a Brasil, Argentina, Grecia, México, Japón, Túnez y Australia.

Los grupos dirimieron unas interesantes semifinales en las que se cruzaron Alemania y Brasil por un lado, y Argentina y México por el otro. Los dos equipos sudamericanos vencieron y se vieron las caras en la final, donde Brasil arrolló a Argentina (4-1). Alemania, en su Copa Confederaciones, terminó tercera. Adriano, con 5 dianas, fue el máximo goleador del torneo.

Un año después, en el mismo país, Brasil llegaba con la vitola de actual ganador de la Confederaciones, título que le trajo otro disgusto en la cita mundialista. Thierry Henry, en cuartos de final en Fráncfort, echaba del Mundial a Brasil. Una vez más, el campeón de la Confederaciones no sería campeón del Mundial.

Copa FIFA Confederaciones, 2009

Un año antes del Mundial del 2010, Sudáfrica se preparaba para la Confederaciones. El torneo recibía a España e Irak por primera vez, y quedaron encuadrados en el mismo grupo junto a Sudáfrica y Nueva Zelanda. La facilidad del grupo quedó de manifiesto y aunque España no jugó brillante, pasó como primera con 9 puntos y 8 goles a favor, 0 en contra.

En semifinales esperaba EEUU, que fue segunda en el grupo de Brasil, Italia y Egipto. Los americanos sorprendieron a la campeona de Europa, 2-0, y obligaron a España a luchar por el tercer y cuarto puesto.  Sudáfrica, que perdió en la recta final de la eliminatoria contra Brasil por 1-0, acabó perdiendo en la prórroga ante España.

España fue tercera

Por su parte, Brasil, vigente campeón del torneo, volvía a levantar el trofeo al vencer y remontar un 2-0 a EEUU. El 3-2 final coronaba a Luis Fabiano como máximo goleador y Kakà como mejor jugador. Sin embargo, en Sudáfrica 2010 el equipo que reinó fue España con el gol de Iniesta ante Países Bajos. Brasil, por su parte, se dejó sus opciones en cuartos donde el rival de España en la final les apeó por 2-1 con doblete de Sneijder.

Copa FIFA Confederaciones, 2013

Los antecedentes no preocupan a ningún finalista. Brasil y España se dan cita en Maracaná para dirimir el campeón de la Confederaciones, el que será seguido con lupa en un año para observar si la maldición perdura o, al fin, un campeón de la Confederaciones es capaz de conseguir alzar el siguiente Mundial. Antes, la Confederaciones espera nuevo dueño.

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