¿Qué falla en el Deportivo?
Los aficionados del Deportivo achachan a multitud de factores la falta de estabilidad deportivista. Fotomontaje: Jose Souto (VAVEL)

La temporada 16/17 ha terminado. Y aunque cualquier aficionado deportivista habría firmado cerrar la temporada 5 puntos y un puesto por encima del descenso, esta temporada no ha dejado satisfecho a prácticamente nadie en la parroquia blanquiazul.

Y no es un hecho aislado. El descontento se repite temporada tras temporada desde que se consiguiese el ascenso con Fernando Vázquez en la temporada 13/14.

Pero, ¿Dónde está el problema del Deportivo? Según a quién se le formule esta pregunta la respuesta es muy variable, a continuación se realizará un pequeño análisis de los principales puntos calientes del Deportivo, esta temporada y la posible relación con las situaciones de años atrás.

El consejo de administración

Nadie puede ponerle un pero a la gestión puramente económica que el consejo de administración del Deportivo, con Tino Fernández a la cabeza, está realizando desde su llegada a las oficinas blanquiazules. Pero si se pone la lupa sobre la parcela deportiva, la sensación es totalmente opuesta.

Y es que no se ha conseguido transmitir una confianza duradera a ningún entrenador, por unas cosas o por otras ni siquiera Fernando Vázquez, entrenador responsable del ascenso del equipo consiguió mantener su plaza más de una temporada en el equipo coruñés. Quien más duró en el cargo fue Víctor Sánchez del Amo, con toda la temporada pasada y 8 partidos de la temporada anterior.

Además, el presidente ha realizado declaraciones en rueda de prensa que no se han correspondido con los hechos finalmente acaecidos. Sin ir más lejos, hace poco más de un año, Tino Fernández dejó claro en rueda de prensa que Luisinho saldría en verano y sin embargo el portugués sigue en nómina a día de hoy.

Precisamente en esa rueda de prensa, Tino Fernández dejó claro que la responsabilidad de la parcela deportiva correspondía a Richard Barral, próximo protagonista de este análisis.

La dirección deportiva

Hace un año que Richard Barral tomaba más responsabilidad en el organigrama deportivo del club a causa de las palabras del presidente en rueda de prensa. Su primer gran desafío fue elegir el entrenador que encabezaría el proyecto del conjunto coruñés esta campaña y su elección final fue Gaizka Garitano.

La apuesta por el técnico vasco no salió bien y eso ha repercutido muy negativamente en la imagen pública de Barral. La cual también se vio dañada por la gestión del contrato de Babel, ya que mucha gente no terminó de entender como se dejó escapar al holandés tras tres meses pese a que ya se explicó en su día que fue una condición que el propio Babel puso para fichar por el Depor.

El casi nulo rendimiento de los fichajes de invierno y de algunos de los que se hicieron en verano tampoco han ayudado a Barral a ganarse simpatías entre los aficionados del Deportivo. Si bien hay que destacar que en su haber se encuentran aciertos como el fichaje de Florin Andone o Emre Çolak, que, conviene recordar, llegó a coste cero.

Los entrenadores

Ni Gaizka Garitano ni Pepe Mel han conseguido tampoco ganarse el favor de toda la parroquia blanquiazul. El técnico vasco tuvo un pico de nivel en el mes de diciembre que le llevó a ser nominado a mejor entrenador de dicho mes, pero finalmente abandonó el conjunto blanquiazul tras una sonrojante derrota por 4-0 en el estadio de Butarque. Desde el momento mismo de su fichaje, Garitano fue un técnico mirado con lupa y su dimisión se empezó a pedir casi desde que comenzó la temporada. Pudo tener que ver la ilusión por la hinchada blanquiazul de que fuera Jémez, y no Garitano, el que se sentase en el banquillo del Deportivo.

Con la marcha de Garitano llegó Pepe Mel, que experimentó un pico de nivel como el vivido por Gaizka Garitano en diciembre, pero el suyo fue nada más llegar. Hizo 8 puntos de 12 posibles, 4 ante Atlético y Barcelona y se ganó el corazón de buena parte de la hinchada blanquiazul, pero la desmesurada calma con la que el equipo encaró los últimos choques de la temporada, llegando a comprometer la permanencia hasta la penúltima jornada y con un juego realmente poco vistoso hicieron que la popularidad del madrileño bajase hasta tal punto que una parte mayoritaria del deportivismo no pondría en sus manos el proyecto del club de cara al próximo curso.

Los jugadores

Muy poca gente ponía la espada de Damócles sobre la cabeza de los hombres que jugaban fin de semana tras fin de semana y que no terminaban de arrancar cuando se sentaba Gaizka Garitano en el banquillo del Deportivo. Pero tras la llegada de Pepe Mel y el arreón inicial del nuevo técnico el equipo se desinfló de manera vergonzosa, tanto dentro del campo como fuera de él.

Y es que más allá de no dar el nivel esperado en el terreno de juego, la afición recibió con notorio enfado diferentes actitudes entre las que destacan algunas palabras de jugadores como Juanfran Moreno en rueda de prensa, gestos feos hacia la grada de futbolistas como Andone o Joselu, la falta de disciplina de Kakuta, que le costó el estar apartado del equipo desde el encuentro contra el Real Madrid y también un incidente en redes sociales tras esa dolorosa derrota frente al Real Madrid protagonizado por Joselu y Guilherme.

Tampoco ha sentado bien a la afición que durante toda la campaña se haya vendido frente a los micrófonos que el Deportivo tenía equipo para mucho más que pelear el descenso cuando finalmente se ha visto salvado únicamente por la falta de acierto de los tres de abajo, que han firmado los peores números de la historia de la categoría.

Falta de recursos en la cantera

En vista de la falta de recursos del primer equipo, la reacción lógica y más natural es tirar de la cantera. El propio Pepe Mel amenazó con llevarse a los chicos del Fabril al trascendental duelo contra Osasuna en Pamplona e incluso alineó a Edu Expósito frente al Espanyol.

Pero la situación del filial blanquiazul a día de hoy tampoco es la idónea. Tal vez si se consigue el ascenso a segunda división "B" el salto sea más pequeño y se pueda ver con más frecuencia a los Pinchi, Monsalve, Expósito, Domingo, etc. Pero es complicado subir de forma estable a jugadores del "B" debido al salto de tercera a primera. Este ascenso a la categoría de bronce es otra de las grandes asignaturas pendientes del Deportivo en los últimos años.

Las malas pasadas del mercado de traspasos

Tienen nombres y apellidos las dos historias negras del Deportivo este año en el mercado de fichajes: Lucas Pérez y Ryan Babel.

La salida más traumática fue la del ariete de Monelos, que recibía una oferta el día 26 de agosto y abandonaba el Deportivo dejando al equipo sin su estrella a falta de muy poco tiempo para intentar rehacerse en el mercado de fichajes. Finalmente pudo cerrarse la incorporación de Joselu Mato, pero la mala suerte volvió a cebarse con el Deportivo ya que 30 minutos después del debut del de Silleda, sufrió una lesión que lo dejó fuera del equipo por tres meses.

La salida de Ryan Babel no fue menos destacada por ser más esperada que la de Lucas. Babel llegó en septiembre para tapar la lesión de Joselu Mato y pese a llegar en un estado de forma muy alejado del idóneo, dejó detalles de calidad desde el momento que se puso la camiseta blanquiazul. Tristemente para los intereses del Deportivo, cuando el holandés se puso en forma y se erigió como un nuevo líder en el equipo llegó el mercado de enero, con él, el final del contrato de Babel y su fichaje por el Besiktas turco, con el que llegó a disputar la fase final de la UEFA Europa League.

Los arbitrajes

El deportivismo todavía guarda en la retina un puñado de actuaciones arbitrales que podrían haber cambiado más de un signo a lo largo, sobre todo, de la primera vuelta, en la que los errores de los colegiados fueron graves en partidos como el del Sevilla, Athletic de Bilbao o Real Madrid entre otros.

Si bien no se puede culpar a los árbitros del mal clima que se respira en el entorno del Deportivo, a nadie se le escapa que la situación hubiese sido mucho menos tensa para todos con 8 o 9 puntos más en el bolsillo.

Historias que se repiten

No es una canción nueva para el deportivismo la baja implicación de varios miembros del plantel, las destituciones de entrenadores o los fichajes poco rentables desde que el equipo recuperó la categoría.

Si el Deportivo quiere por fin asentarse en la élite debe encontrar un proyecto viable de futuro, con un entrenador que no note la soga al cuello en cada derrota y con un conjunto de jugadores que sean capaz de dar el 100% sin excusas ni disculpas de ningún tipo. Hay tiempo por delante para conseguirlo, quién sabe si a la cuarta será por fin la vencida.

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