Àlex Granell: el duro camino a la gloria
Fotomontaje realizado por Marc Boix Rigau

Àlex Granell: el duro camino a la gloria

El ahora jugador del Girona FC, Àlex Granell, ha pasado por muchos equipos y ha tenido que trabajar de lo lindo para llegar a la élite.

Marc
Marc Boix Rigau

Hacía mucho tiempo que en las arcas de Montilivi no se pasaba un verano con tan buen sabor de boca como éste. Desde el día 4/6/17, fecha en que se consumó el ansiado ascenso, se puede afirmar que ahora en la ciudad se respira energía, ambición, felicidad y muchas ganas de disfrutar. Después de 3 intentos fallidos en conseguir algo que años atrás parecía una misión imposible, finalmente en el cuarto Machín y sus discípulos, lo han hecho realidad. Esa plantilla y cuerpo técnico será recordado durante un sinfín de años y lo será bajo el nombre de: "los héroes del ascenso". De todos ellos cada uno se quedará con alguien que le represente: el máximo goleador, el "Káiser" de la defensa, el guardameta, el "jugón"... pero ahora se hablará del "arquitecto" Àlex Granell. A continuación todos los argumentos del porqué de la elección.

Àlex Granell Nogué, nació en Girona el 2 de agosto de 1988, es decir, actualmente tiene 29 años. Pero su pasión por el fútbol le llegó desde bien chiquitito, mucho antes de cumplir dos cifras de edad. Como todos los chavales, él también tenía sus ídolos que estaban en "can Barça" y soñaba con un día llegar a ser como ellos.

Su primer pequeño pero a la vez gran paso fue cuando con tan solo 18 añitos empezó a jugar en categoría regional con el CE Farners y seguidamente en la temporada 2007-2008 con el FC Palafrugell. Después su siguiente equipo, el CD Banyoles, ya estaría un escalón por encima, la Tercera División. En dicha categoría militó durante tres primaveras más y pasando por las filas de: AEC Manlleu, UE Llagostera, UE Olot. Con este último conjunto (Olot) obtuvo muy buenos registros, 9 goles, que le permitieron volver al Llagostera. Aunque pareciese poco, Àlex, acababa de subir otro escalón, ya era jugador de Segunda División "b". Por mala suerte no tuvo mucha continuidad y en el mercado de invierno firmó con el Cádiz CF. En el Carranza fue entrenado por otro viejo conocido de Montilivi Raül Agné. Al finalizar la temporada se comprometió con el AE Prat, dejó muy patente su calidad aunque el club descendió. En el verano de 2014, Oriol Alsina (director deportivo del Girona), le puso el ojo y lo fichó para el club de su ciudad, el Girona FC. Sin duda esto fue todo un auténtico punto y aparte en su carrera profesional ya que formaría parte de una escuadra de Segunda División, el fútbol profesional.

A nivel profesional tenía el reto complejo de convencer al entrenador (Machín), pero con la ilusión de un niño lo consiguió y con nota. En el primer partido oficial  frente el Racing de Santander (1-0 obra de Felipe Sanchón) estuvo entre los 11 elegidos y para nada desentonó. Aquel choque se pudo ver un preludio de lo que sería la temporada; el Girona haría 82 puntazos que se quedarían sin el premio del ascenso. A nivel personal él se sacó de la manga una gran campaña jugando 44 partidos (42 de liga + 2 de play off) y anotando 5 goles. En la siguiente ayudó al equipo con buenos números después de un inicio dubitativo pero que también terminó siendo cruel, derrota en la final del play off. Aunque en la posterior se hizo historia y el club tocó el cielo.

Se ha hecho especial hincapié a su trayectoria para ratificar que ha tenido que trabajar muy duro para conseguir llegar dónde está. Es un jugador atípico ya que si se fijan en comprobar todos los historiales de los profesionales que actualmente disputan la Liga Santander, podremos ver que no habrá muchos que hayan progresado en tantos clubes e incluso llegando a disputar categorías regionales. Uno saca la conclusión que es perseverante y constante.

El hecho que define a Granell como un tipo humilde es que él no llegó a imaginar que con su hobby podría ganarse la vida. Una vez finalizó los estudios obligatorios no los dejó apartados y continuó estudiando. Hoy puede presumir de tener  el título universitario de maestro de educación primaria y el de psicopedagogo además de algún título en lengua inglesa. Si se suman al hecho de ser futbolista de una de las mejores ligas del mundo queda un currículum para enmarcar. Aunque no lo parezca compaginar estudios más un trabajo que en este caso envuelva viajes no es para nada una cuestión sencilla. Uno saca la conclusión que es: humilde, trabajadory culto, además de tener en todo momento los pies en el suelo.

Si se paran a pensar y analizar podrán ver una similitud entre el título de profesor y el de futbolista. Granell es uno de los capitanes del Girona y uno de los pesos pesados en el vestuario del cual todos los otros integrantes aprenden. La semejanza que se puede extraer es que en ambos casos es un ejemplo (para los niños, para el vestuario). Uno saca la conclusión que tiene: valor, carisma y carácter.

Recientemente Granell está en un estado de forma superlativo que le permite ser titular en un equipo novato pero que peleará para no perder lo que  ha ganado sudando sangre. El "gironí" ahora que juega en la liga de las estrellas se está vistiendo con traje para salir al verde y desde su sala de máquinas hincharse a regalar goles a los compañeros. Pero lo realmente conmovedor es que continua siendo amable y simpático con sus fans. No como otros, la gloria a él no le ha subido a la cabeza.

VAVEL Logo