El mejor Celta vuelve a Balaídos
Los jugadores del Celta, celebrando uno de los goles anotados en la tarde del sábado en Balaídos, ante el Sevilla. | Foto: RC Celta

Balaídos volvió a ser una fiesta en la tarde del sábado ante el Sevilla. El RC Celta llegaba al partido en una mala racha de juego y de resultados que le estaba alejando de su objetivo europeo. Por lo que, una victoria ante uno de los rivales directos por la séptima plaza subiría la moral al equipo para afrontar los últimos siete partidos de la temporada.

La plantilla se tomó el encuentro como una final, y se notó desde el comienzo. Unos primeros minutos dubitativos, donde el Sevilla fue mejor, dejaron paso a un Celta que llevó el peso del encuentro. Con posesiones largas y transiciones rápidas, los celestes hicieron mucho daño a los hispalenses, que acusaron el cansancio acumulado del partido entre semana ante el Bayern de Múnich.

Unzué optó por poblar el centro del campo con jugadores de mucha calidad y toque. Wass y Brais Méndez ponían la magia, mientras el ‘Tucu’ y Lobotka ayudaban al equipo en defensa y a sacar la pelota. Una idea que funcionó a la perfección. El chileno volvía a una titularidad y demostraba que es imprescindible en el medio campo. El despliegue que hace partido tras partido es impresionante, luchando cada balón. Por muchos problemas que tenga Unzué con el mediocentro, no se puede dejar en el banquillo un activo tan importante para el Celta. A demás, Brais Méndez sigue dando pasos agigantados, demostrando que puede llegar a convertirse no solo en uno de los mejores jugadores del Celta, sino del panorama futbolístico mundial.

En defensa, con la vuelta de la pareja Roncaglia-Sergi, volvió la seguridad. Rápidos al corte, no permitieron a los Ben Yedder y compañía generar muchas acciones de peligro. Y si estos fallaban, estaba Sergio Álvarez, que a base de paradones, acabó desesperando a los delanteros hispalenses. El portero de Catoira fue uno de los más destacados, ya que gracias a él, la portería acabó a cero, consiguiendo paradas de mucho mérito.

Pero el hombre del partido, el que se ha llevado todos los halagos es Iago Aspas. El de Moaña anotó su tercer hattrick vistiendo la elástica celeste. En esta campaña ya suma diecinueve goles, a falta de siete partidos por disputarse. Por lo que, previsiblemente, superará su record personal, y se llevará el trofeo Zarra como máximo artillero nacional. Tres goles, que además, hacen que supere en la tabla de goleadores históricos del club a una leyenda como es Vlado Gudelj, actual delegado del equipo, con 114 goles, uno más que el hercegovino. otra actuacion estelar del gallego, que le acerca un poquito más al Mundial de Rusia. El nivel que está demostrando hacen que la llamada del seleccionador, Lopetegui, sea obligatoria

Un partido que ha servido para reconectar a la grada con el equipo, que tras el festival de goles, con el cuatro a cero, acabó ovacionando a los suyos, cantando ‘O Minudiño’, haciendo la ola y gritando oles a cada pase de sus jugadores. Una alegría y una fiesta necesaria tras unos meses en los que la grada había sufrido más de lo necesario en cada partido como local del Celta.

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