A octavos por la vía rápida
Nolito pasa el cuero ante Hernani / Foto: LaLiga

Levante y Levante. Si hubiera que resumir la comparecencia previa a este partido de La Copa de Julen Lopetegui, esas serían las palabras adecuadas. Y es que ante las constantes de críticas vertidas desde la capital de España hacia el Sevilla -especialmente contra Monchi-, el técnico de Sestao no solo pasó soslayadamente de las mismas, sino que aclaró rotundamente que solo tenía la mente puesta en el conjunto granota. 

El VAR, De Jong, Casemiro, Gudelj o Militao fueron algunos de los protagonistas de la derrota del Sevilla FC ante el Real Madrid el pasado sábado, pero el tropiezo ante el Alavés por parte del Levante no quedó expedito de tinte sevillista. Aleix Vidal, jugador cedido por parte de la entidad hispalense al Deportivo Alavés, decidió el choque que tuvo lugar en el Ciudad de Valencia con su tanto, dejando a los valencianos con veintiséis unidades en su casillero. 

Avasalló el Sevilla, sorprendió el Levante

Entre vítores y cánticos en defensa de Monchi por parte de la hinchada nervionense decretó Sánchez Martínez el comienzo del partido. Tras dos intentos de Nolito anteriores al minuto diez, en el trece Fernando estableció el uno a cero con una maniobra casi de funambulista; tras retener el cuero con mucho equilibrio al tener que recortar a dos rivales, batió a Aitor desde el punto de máximo castigo. Nolito, al igual que el resto de sus compañeros y la afición, estaba ilusionado con esta nueva Copa del Rey y lo mostraba sobre el verde buscando su gol. Dicho tanto no llegó en el veintinueve porque ninguna deidad lo quiso, pues todo estaba dispuesto para celebrar el centro de Escudero que terminó en testarazo del gaditano. 

Pero sucedió algo inesperado sobrepasados los treinta minutos, empató el Levante, cuya aportación ofensiva quedó neutralizada por el buen hacer de la tropa de Lopetegui. Sergi Gómez permitió meterse en el partido al equipo entrenado por Paco López al no cubrir bien a su par, Óscar Duarte, que remachó plácidamente al fondo de las mallas el buen envío del canterano sevillista Campaña. El juego del Sevilla se enfrió con la igualada y el del conjunto visitante prosiguió de la misma manera dado que esperaba replegado en su parcela las acometidas rivales para salir al ataque. 

No se anda con chiquitas

Una vez superado el descanso, los andaluces volvieron enchufados, con el pase a octavos grabado a fuego. Al minuto de arrancar el segundo acto, Ocampos mandó a guardar una pelota desde la frontal, desquitándose así de sus imprecisiones de la primera parte y dando paso a la emotividad de Diego Carlos, que mostró una camiseta del fallecido Emiliano Sala como homenaje. La unidad dejó aún más noqueado al combinado levantinista, que ya de por sí casi ni había merodeado el marco de Vaclik, que sustituía a Bono por molestias musculares. Nervión estuvo a punto de entrar en éxtasis a los sesentaicinco minutos, cuando De Jong y Nolito a base de paredes se plantaron en el área del Levante, pero el definitivo disparo del de Sanlúcar no ocasionó molestias a Aitor. 

Con el dos a uno, el Sevilla metió una marcha menos. Ello debería haberlo aprovechado el Levante, que vio sus posibilidades de pasar difuminadas cuando en la frontera del minuto ochenta Óliver Torres perforó la portería mediterránea por tercera vez a pase de un excelso De Jong, que abandonó el terreno de juego entre aplausos. En-Nesyri, que a su llegada habló de la intensidad que imprimía este estadio, al fin pudo experimentar esa sensación a su favor al sustituir al delantero holandés. El marroquí, exactamente igual que en el Bernabéu, pudo ver puerta incluso de cuatro maneras posibles. Aitor desbarató tres de sus intentos, pero el cuarto hubiese puesto bocabajo Nervión, pues no tuvo reparó en probar con una chilena que se fue por muy poco. 

Así las cosas, los dieciseisavos murieron en el Pizjuán. La Copa del Rey sigue siendo una llama que es cada vez más grande para el Sevilla, pero para el Levante ya se apagó. El próximo viernes, el sorteo. 

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