Janira Rivera: una vida de pasión por el taekwondo
Foto y reportaje: Miriam Garcés

Constancia, dedicación y entrenamiento diario son aspectos necesarios para la práctica de cualquier deporte. Pero cuando lo que puede ser una simple afición se convierte en pasión, el resultado es una deportista con nombre y apellidos: la taekwondista Janira Rivera García del Club Talma de L’Hospitalet de Llobregat. “Llevo desde los 4 años. Empecé porque mi padre daba clases en el club familiar y siempre lo veíamos mi hermana Zaira y yo, y quisimos probar. Y he seguido hasta hoy”, afirma con una sonrisa.

Actualmente, Janira es cinturón negro y DAN 4, máxima categoría posible en este deporte. Sus logros más recientes son dos 5º puestos, en el Open de Turquía G-1 y en el campeonato de Europa Senior por Clubs, también celebrado en Turquía. Aunque no llegó al podium, Janira los considera como logros, ya que se trata de campeonatos internacionales de mucho nivel y “quedarse a las puertas de la medalla perdiendo en cuartos es mucho”, afirma. "Empecé a los cuatro años a practicar taekwondo y pienso seguir porque es mi pasión"

Una taekwondista de nivel

Pese a no haber consiguido podium en las dos últimas ocasiones, las victorias que Janira ha conseguido hasta la fecha no son pocas. El resultado más importante de la taekwondista es la plata en el Campeonato Mundial Universitario de 2014 disputado en la China, lo que implica que, además, ganó el Campeonato de Cataluña y el de España. “No sabría decir un número de victorias, en el taekwondo no se lleva la cuenta y siempre se puede mejorar”, comenta Janira, esperanzada por el futuro.

De hecho, detrás de la deportista hay muchos campeonatos y torneos luchados. Cada año participa en campeonatos de interclubes, campeonatos de Cataluña, de España, Opens internacionales y si la temporada ha salido bien y ha logrado clasificarse, sigue con el Campeonato Europeo o con el Campeonato Mundial. "Mi padre me ha enseñado a ser luchadora y a no rendirme nunca “

Pero detrás de esta gran deportista, también se encuentra el apoyo de su padre, que ha sido su mentor en el taekwondo. No solo me ha influenciado en la parte que se aprende en el gimnasio entrenando cuando él hace de maestro, también como padre, sobre todo en el carácter, a ser luchadora y no rendirme nunca.” Reconoce que entrenar con él y con su hermana les ha llevado a tener una complicidad que se demuestra, sobre todo, en el campo de entrenamiento.

Constancia diaria para conseguir éxitos

Desde que Janira comenzó con el taekwondo con sólo cuatro años, entrenó a diario para conseguir nivel y poder federarse y comenzar a competir. De hecho, la primera vez que compitió fue a los doce años, durante su primer año de cadete (nivel en el cual empiezan los campeonatos de España y Europeos) y en la categoría -41Kg. Y esa dedicación diaria continúa, con la misma e incluso más constancia que al principio de sus días de taekwondista, aunque eso la lleve incluso a renunciar a su tiempo libre, que también se ve limitado por sus estudios de 4º curso de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en la UB (elección motivada por su dedicación al taekwondo). 

“Por la mañana voy a la universidad, vuelvo a casa a comer y descanso o estudio hasta la hora de ir a dar clases al gimnasio, que suele ser a las 6. Luego doy la clase y entreno yo, muchas veces acabando a las diez y media de la noche. Por eso, para los estudios aprovecho el mediodía, el rato entre que llego de la universidad y antes de irme al gimnasio y por supuesto, los fines de semana”, describe la deportista.

Una vida dedicada al taekwondo

Pese a tener una rutina diaria tan apretada y cansada, casi sin momentos de descanso, Janira tiene claro que su pasión es el taekwondo y quiere seguir luchando como hasta ahora, hasta que le sea posible. “Pienso seguir, es lo que me gusta, disfruto mucho, tanto entrenando y compitiendo como dando clases. Me gustaría poder seguir los pasos de mi padre”, comenta la taekwondista.

"Me gustaría seguir los pasos de mi padre"Ella misma reconoce que ha estado unos meses sin competir y para volver a rodar y a coger confianza, a finales de mes competirá en el Open de figures, un interclubs con bastante buen nivel. “Después no tengo ningún plan de futuro, simplemente seguir compitiendo y haciéndolo lo mejor que pueda y hasta que pueda, es difícil tener un plan de futuro porque hay muchas cosas que influyen, sobre todo las lesiones”, reconoce. 

Un deporte de valores

Sea cual sea el deporte que se practique, hay una serie de valores personal que no deben faltar en un buen competidor. Janira tiene muy claro que el taekwondo no es diferente ni especial, pese a ser el deporte al que le tiene un cariño especial por sus años de dedicación a éste, y que por tanto no se necesita ninguna característica personal concreta, simplemente la pasión por el deporte y pasarlo bien practicándolo. Pero en cambio reconoce SPORT life 2015 I 10 TAEKWONDO que la competición, además de afrontar tanto victorias como derrotas, necesita algo más por parte del deportista: “Para competir hace falta sobre todo ser valiente y no rendirse, ser fuerte mentalmente.”

Además, los años que lleva siguiendo los pasos de su padre y entrenando a diario sin descanso le han enseñado valores que considera esenciales para cualquier persona, pero sobre todo para aquellas que forman parte de un equipo. “He aprendido muchas cosas, pese a ser un deporte individual. Uno solo no puede entrenar, necesitas el apoyo de tu equipo en los campeonatos, por eso destacaría la necesidad de compañerismo. También he aprendido lo que es el respeto y humildad, y se lo debo al taekwondo porque no todos los equipos tienen en cuenta estos valores de la misma forma”, comenta Janira Rivera, con gran fuerza en sus palabras.

Un club de nivel

En el Club Talma, además de Janira y su hermana, hay compañeras que también compiten y han conseguido logros importantes, Las más destacadas son Mariona Leyes, Nicole Márquez, Judith Baeta o Leyre Matute, aunque ésta última ya no compite. Si se le pregunta por el motivo por el cual el club forma tan buenas deportistas, especialmente femeninas, Janira lo tiene claro: “Yo creo que se debe principalmente a que nos lo pasamos bien entrenando, cuando disfrutas de las cosas todo es mucho más fácil. Además estamos todas muy unidas, nos conocemos desde pequeñas, hemos crecido juntas.” El próximo destino en el calendario del club es el Open de Figueres, y aunque no es una oportunidad tan grande como un nacional, ya están entrenando de forma intensiva.

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