Anuario VAVEL 2017. Diego Schwartzman: con garra y muy buen
juego se mete entre los mejores
Fotomontaje: Diego Blanco - VAVEL

Garra, coraje, muy buen desplazamiento en el fondo de la cancha. Muy seguro de drive y de revés y además siendo uno con mayor porcentaje de puntos ganados con su devolución. Difícil de ganar, ya que sus movimientos en el fondo de la cancha lo llevaron a ser un duro rival para todo aquel que debió enfrentarlo. Por ello el 2017 junto a su entrenador Juan Ignacio Chela hicieron una pareja sólida y distendida, esa falta de presión lo llevo a ser el segundo argentino detrás de Juan Martin Del Potro en el ranking de la ATP.

La gira de Oceanía fue su primera parada sin mucha suerte

En Brisbane Diego "Peque" Schwartzman activó su temporada ante Sam Querrey, ya consolidados con su entrenador  y sin haber participado de la proeza de la obtención del equipo de Copa Davis Argentino, una desventaja del lado emotivo pero una ventaja por el tiempo de entrenamiento y pretemporada que tuvo.

Schwartzman debutó en el 2017 en el puesto número 53 del ranking mundial, en este certamen con un importante triunfo ante el estadounidense Sam Querrey (número 31 en ese momento del ranking mundial) por 6-2 y 6-4. Querrey un jugador muy duro en cemento particularmente, era todo una incógnita a cómo iba a responder el argentino y fue este un gran arranque del año que lo emparejo con quien podía llegar a competir más adelante por un lugar dentro de los 30 mejores del mundo. En la segunda ronda se enfrentó contra el máximo candidato al título Milos Raonic. El cotejo se jugó en el Pat Rafter Arena en el Queensland Tennis Centre, ubicado muy cerca del centro financiero de Brisbane. Raonic, canadiense de origen montenegrino de 26 años, dominó claramente a Schwartzman, sumando 12 aces contra ninguno del argentino, superándolo además en efectividad de primer servicio (75 a 66 por ciento) y puntos logrados con el primer saque (75 a 59%), señaló el sitio oficial de la ATP y le ganó por 6-4 y 6-4.

Luego de jugar en Australia, viajó a Nueva Zelanda y allí no estuvo derecho perdió en primera ronda ante el tunezino Jaziri en set corridos. De Nueva Zelanda volvió a Australia para presentarse en el Grand Slam de ese país y el comienzo fue muy bueno, ya que le gano muy fácilmente al uruguayo Pablo Cuevas por 6-3, 6-3 y 6-0. El argentino, que había caído dos veces en la primera ronda en el cuadro final (2015 y 2016) rompió finalmente esa barrera y avanzó a la segunda ronda espoleado por un gran juego. “Esperaba un partido mucho más duro”, dijo el argentino tras el triunfo. “He aprovechado todos los errores que ha cometido él, pero es cierto que he jugado muy bien. Empecé un poco nervioso, pero luego conseguí tranquilizarme, jugando bien”, celebró el argentino.

El argentino, además, subrayó la importancia de tener a Juan Ignacio Chela en su grupo de trabajo, una figura que le ayuda en su crecimiento en el circuito, tanto dentro como fuera de la pista, gracias a la experiencia que reunió como jugador. “Lo hacemos para divertirnos un poco”, contó Schwartzman sobre las bromas que los dos suelen publicar en Twitter. “Ambos somos de hacer bromas todo el tiempo, la única diferencia es que ahora las grabamos. Chela me aporta la experiencia que tuvo como jugador. Con las armas que fueron evolucionando durante su etapa hizo una gran carrera. Logró muy buenos resultados en todos lados. He jugado muy buenos partidos en los torneos que hemos estado juntos”.

Pero la alegría del peque no duró mucho, luego de pasar la primera ronda perdió con el belga Steve Darcis en cuatro set dando fin a su gira por Oceanía. Luego de Australia, con lesiones en su espalda no fue parte de la derrota de argentina en la Copa Davis contra Italia. Pero ello no le impidió luego jugar en el ATP 250 de Argentina, mas precisamente en Buenos Aires y tuvo un buen debut contra su compatriota Facundo Bagnis, pero luego se enfrentó al máximo favorito del torneo el japonés Kei Nishikori, en un duelo, que terminó con 5-7, 6-2 y 6-2 en el marcador, se estiró por poco más de dos horas en las que el japonés tuvo que exprimirse al máximo para derrotar al ya difícil Schwartzman a esta altura del año .

De Bueno Aires a Río de Janeiro, donde el argentino tuvo en primera y segunda ronda dos duelos contra compatriotas, primero le ganó con dificultad al hábil Renzo Olivo y después le ganó a un Federico Delbonis que ya en ese momento se empezaba a caer a pedazos en el ranking. Pero luego Dominc Thien quien tiene un idilio especial en Brasil, lo derrotó con facilidad por 6-2 y 6-2. El argentino con estas dos victorias empezó a avanzar en el ranking, con estas dos victorias llegó al puesto 44. En pleno carnaval brasileño, el argentino se fue de Río a Sao Paulo, y en el ATP 250 de esa ciudad, también tuvo una gran participación. Ya que venció fácilmente en la primera ronda al brasileño Bellucci y al austríaco Gerald Melzer, pero en la tercera ronda perdió en un durísimo partido contra el uruguayo Pablo Cuevas, que se vengó de la derrota del Australia Open.

Luego de Brasil viajo al desierto de Indian Wells donde no tuvo una buena presentación y perdió con el portugués Joao Souza en tres set, tras esta derrota viajo a Miami donde ya empezó a vencer a rivales mucho más duros y muy aguerridos, en la primera ronda tuvo un durísimo triunfo ante la promesa rusa Khachanov entre set, después de esta trabajosa victoria se enfrentó al español David Ferrer, quien en ese momento del año no estaba en su mejor nivel y le ganó fácilmente es dos set por 6-3 y 6-2. Con una buena victoria contra el español, el argentino se enfrentaba con el que a la postre iba a ser uno de sus rivales más difíciles de vencer y con quien iban a dar tremendos espectáculos de control desde el fondo de la cancha, el belga David Goffin. Y fue el belga, quien debió apelar a todos sus recursos para superar por 4-6, 6-3 y 7-5 la tercera ronda del torneo. Goffin, logró sobreponerse al gran planteo que le propuso Schwartzman, que lo mantuvo en el fondo de la cancha, no permitiendo que lo dominara durante gran parte del partido, contragolpeándolo constantemente y llevando el juego a puntos interminables.

Temporada de arcilla

Luego de estar en las playas de Miami, el argentino viajo a Marruecos, donde no tuvo una buena presentación ante quien a la postre iba a ser el campeón de dicho torneo. El argentino bastante errático no pudo con el croata Borna Coric, quien lo dominó ámpliamente y le ganó por 6-3 y 6-2.

En el Principado de Mónaco, el argentino tuvo un buen comienzo ante el apático jugador australiano Tomic a quien le ganó por 6-1 y 7-6 (3), en la segunda ronda el peque se clasifico a los octavos de final por primera vez en Montecarlo venciendo al español y número dieciocho del mundo Roberto Bautista Agut por 6-3 y 7-6, el argentino tuvo un muy buen partido con muchísima intensidad y le ganó a uno de los candidatos a quedarse con el ATP 1000. Tras ganarle al español, Schwartzman tuvo una actuación memorable para ganarle al gran sacador alemán Struff por 6-3 y 6-0. Quebrar tres veces en un partido a un jugador que hace de su saque una religión fue verdaderamente impactante e iba a cuartos de final con un mínimo de esperanza contra el gran Rafa Nadal y tras un tremendo partido donde el español demostró ser inexpugnable en arcilla, el argentino cayó en una ajustado 6-4 y 6-4.

Esta buena actuación en Montecarlo, le permitió atravesar la barrera de los 40 y llegar al puesto número 33, poniéndose a un puesto de su compatriota Juan Martin Del Potro, en la carrera por ser el número uno de su país. Luego de perder en primera ronda en Hungría, donde defendía una gran cantidad de puntos, volvió al puesto cuarenta y seis del ranking mundial. Este altos y bajos en el los torneos, le perjudicaba al argentino en su ritmo, donde parecía que tras un buen torneo no lograba reponerse y fue así que luego de perder en primera ronda en Budapest, viajo a Estambul y en Turquía luego de ganarle al estadounidense Thompson y al serbio Lajovic llego a las semifinales donde perdió nuevamente con uno de los campeones de un torneo, en esta oportunidad lo hizo con el croata Marin Cilic, en dos set, donde en el primero Cilic lo paso por encima y en el segundo la pasó muy mal y debió llegar al tie break para ganar el segundo set ajustadamente.

Con el envión de Estambul, en Madrid el argentino enfrento al jugador local, Albert Ramos Vinolas a quien le ganó con facilidad por 6-1 y 6-3, dominándolo ámpliamente, tapándole todos los huecos desde el fondo de la cancha. Luego de ganarle al español, se enfrentó al japonés Key Nishikori en un partido muy cambiante ya que el argentino le ganó el primer set con facilidad, pero luego el jugador japonés se recompuso y le gano por 1-6, 6-0 y 6-4, tirándole todo sus galardones. Tras perder con el japonés el argentino manifestó que “Siento que ya puedo ser competitivo en cualquier superficie”, un presagio de lo que iba a ser la temporada. Además “Estoy teniendo un buen momento pero ya desde hace tiempo. El año pasado vine ganando partidos en superficies en las que antes no me sentía tan cómodo y ahora traigo una regularidad semana tras semana en todo tipo de canchas, algo que nunca había tenido desde que me metí en el top100”, sobre su punto fuerte manifestó que “la solidez, la movilidad y la intensidad que estoy logrando en estos últimos partidos, desde la segunda parte del año pasado pude ganar a jugadores instalados en un nivel muy alto y me dieron una confianza de ver que podía mantener una regularidad durante más tiempo”.  

Tras dejar España, Roma lo recibió con un rival tremendo en primera ronda, el versátil jugador estadounidense Jack Sock, quien le ganó en tres set en la primera ronda del torneo, el peque no pudo sostener las derechas invertidas del norteamericano y por ello su paso por Italia, fue muy corto.

París, fue su próxima parada, Roland Garros puso en su primer paso al extraordinario jugador de la Nueva Generación el ruso Rublev quien ingresó en al torneo como Lucky Loser, y que le dio un tremendo susto al argentino, ya que lo sorprendió en el primer set pasándolo por encima, para que luego tras la recuperación del peque, el argentino termine ganado el partido en cinco set. Tras la victoria el argentino manifestó que, "estoy muy feliz de conseguir la victoria, a pesar del enorme cansancio que tengo. La duración del partido ha sido porque no he tenido el control del encuentro. Toca ya descansar y pensar en el próximo partido. Me encantaría poder seguir avanzando en el torneo, ya que llevo muchos años quedándome en la segunda ronda y necesito romper esa barrera cuanto antes. Mi próximo rival será el italiano Stefano Napolitano, un tenista contra el que nunca he jugado y que seguro que me pondrá las cosas muy complicadas. Mi entrenador Juan Chela me ha dicho que le pega muy fuerte a la bola", declaró luego del partido.

En segunda ronda, jugó con el italiano Napolitano, con quien no tuvo problemas para ganarle en set corridos, el argentino luego del partido y con su propuesta de enfocarse en tener muy buenas devoluciones para poder tapar su mayor problema que es por su estatura el servicio, manifestaba en París, “quiero liderar la estadística anual de porcentaje de games ganados con la devolución (o resto). Para eso me preparé en torno a esa área del juego, porque si conseguía dominarla, los resultados dejarían de ser objetivos para convertirse en consecuencia”. Por su altura bromeó, “la última vez que jugué con alguien más bajito que yo fue contra mi sobrinito”. Por algo le dicen el ‘Peque’. El físico en el tenis condiciona los estilos: a mayor altura, por ejemplo, mayor probabilidad de ser un gran sacador. Por ello para Diego, el servicio nunca fue su mayor arma y siempre estuvo en peligro de sufrir quiebres. “Por ser tan bajito, tuve que aprender a devolver bien o no hubiera podido jugar al tenis. Creo que es mi fuerte, lo que mejor hago”.

En la tercera ronda, jugó el argentino un partido memorable contra el hasta entonces número dos del mundo, el serbio Novak Djokovic y fue una batalla tenística fabulosa, donde la solvencia del serbio pudo más que el pequeño jugador argentino quien fue despedido como un grande aplaudido no solo por todo el estadio, sino que además por su rival, este partido fue uno de los mejores partidos del año. Con los dos partidos ganados el argentino, volvió a ingresar dentro de los cuarenta mejores jugadores del mundo, mas precisamente en el puesto número 35.

No se adaptó al césped

“El pasto es para las vacas”, la inoportuna frase del máximo referente del tenis argentino Guillermo Vilas, hizo un desastre en la mentalidad de los jugadores argentinos donde salvo el tremendo jugador David Nalbandian y la Torre de Tandil, luego ningún otro jugador argentino tuvo una destacada actuación en dicha superficie. Y para Schwartzman, esta temporada fue el saldo pendiente, ya que ni en el Aegon International Eastbourne, ni en Wimbledon atravesó la primera fase.

El despegue

Luego de la gira de césped, Diego viajo a Hamburgo, Alemania, lugar que le trajo buenas sensaciones en sus dos primeros partidos ante muy duros rivales en las primeras rondas, primero ante el austríaco Andreas Haider Maurer por 6-2 y 6-3 y luego debió sufrir bastante para ganarle al local, donde tras un flojo primer set, el argentino mejoró y con parciales de 1-6, 6-4 y 6-2 logró derrotar al local Stebe avanzando a los cuartos de final donde perdió con el judador local Florian Mayer en dicha instancia.

Canadá fue el salto del peque en su carrera, Montreal lo recibió con un gigante, el norteamericano Opelka, donde la diferencia de potencia y altura del jugador norteamericano, pudo ser contrarrestada con control de bola, mientas Opelka intentaba que no haya peloteos, el argentino intento poner a jugar a su rival. Tras lograr atravesar la montaña Opelka, el argentino, se enfrentó al austriaco Thiem y en otro partido luchado de peloteos largos logró vencerlo en tres set, donde el Peque batalló como un campeón. Imponiendo un buen juego y una garra admirable para quedarse con el encuentro por 6-4, 6-7 (7) y 7-5. Después de esta batalla, Schwartzman tuvo otra esta vez con el norteamericano Donaldson quien luego de perder 6-0 el primer set, pareciendo haber sufrido el desgaste del partido con el australiano, el argentino levando el partido y logró el pasaje a semifinales tras ganar por un doble 7-5 el segundo y tercer set y llegar a cuartos de final donde se encontró con un Hasse en muy buena forma quien le ganó en tres set, dominándolo con el saque y atacando sobre el servicio del argentino.

A la semana siguiente el argentino, bastante cansado tras el duro torneo que tuvo en Canadá, no logró pasar la segunda ronda del torneo cayendo con Karen Khachanov por 6-1, 1-6 y 6-3. Tras su paso por Cincinnati, Schwartzman manifestó “Creo que estoy haciendo las cosas bien este año. La idea es seguir mejorando y terminar siempre un poquito mejor que el año anterior. Seguir siendo competitivo y regular en el mejor tenis que pueda dar”.

Como para Del Potro, el segundo argentino mejor rankeado del año, logró en New York una memorable actuación, primero venciendo con facilidad a su compatriota Carlos Berlocq, para luego en en tercera ronda vencer al quinto cabeza de serie, el croata Marin Cilic en un tremendo partido de tenis, dando nuevamente con un rival el marcador y venciéndolo en cuatro set, con una solvencia increíble desde el fondo de la cancha, desnudando los problemas de carácter de Cilic. Luego del triunfo el argentino declaró, "es una gran oportunidad pero no quiero ponerme mucha presión. En Montreal cuando jugué contra Haase quizá puse demasiada presión por la oportunidad que tenía y jugué muy tenso. La verdad es que me pregunté: ‘¿cuándo me volverá a pasar una situación así?’. Es difícil saber cuándo vas a tener las oportunidades".

También expresó que sigue el consejo de Rafa Nadal: "Como dijo Rafa, lo que uno tiene que hacer es entrenar mucho y esperar a que se den las oportunidades. Hay que escuchar a esos jugadores que son un gran ejemplo". La victoria ante Cilic fue la segunda del sudamericano ante un top-10, tras la lograda contra Thiem en Montreal, "Estas victorias posiblemente sean las más especiales para mí porque los dos vienen teniendo un gran año. Ambos son top-10 y ganarles es algo que me da mucha confianza, especialmente sobre una superficie que quizá no sea mi preferida pero que en los últimos años me ha dado muy buenos resultados".

Luego de pasar por segunda vez consecutiva el argentino la primera semana de un Grand Slam, logró una tremenda victoria contra el francés Pouille, quien se había despertado de su letargo en el primer semestre del año y donde otra vez e iban… el argentino debió forzar un partido a largo plazo y gano en cuatro set por 7-6 (3), 7-5, 2-6 y 6-2. Luego de llegar a Cuartos, el Peque se enfrentó con el español Carreño Busta donde el jugador ibérico tuvo un partido perfecto y le ganó en set corridos sin contemplaciones por 6-4, 6-4 y 6-2.

Con esta gran actuación el argentino atravesó la barrera de los treinta primeros del ranking de la ATP llegando al vigésimo octavo . Con este ritmo y ante la baja de varios de varios jugadores para ir a Kazajistán, llevando la bandera de Argentina para intentar quedarse en el Grupo Mundial de la Copa Davis. “Tratamos de dar lo mejor que tenemos para poner a la Argentina de nuevo en el grupo mundial. En la Copa Davis el ranking nunca fue determinante”, manifestó el número 1 del combinado sudamericano, Diego Schwartzman.

Pero con todo su empuje un con toda su garra Schwartzman, fue prácticamente solo a jugar la Davis, era el único que podía sostener al equipo y fue así que su derrota ante Mikhail Kukushkin, fue el desenlace de un año donde Orsanic nunca encontró el equipo y perdió esa tendencia optimista que tenía sobre el equipo para mantenerlo unidos.

Después de un descanso luego de la gran actuación del USOpen y la derrota en la Davis, el argentino viajo a Oriente para jugar la gira asiática y fue en Tokio donde tuvo una de las mejores actuaciones del año, donde eliminó a Donald Young por la primera ronda por 6-2 y 7-5, para luego vencer por 6-3 y 6-1 al australiano Bernard Tomic avanzando a cuartos de final, donde venció al estadounidense Steve Johnson por 6-0 y 7-5. En semifinales, se enfrentó contra su espejo el belga David Goffin y fue su espejo quien le frenó su carrera a la final ganándole otro durísimo partido por 7-6 (3) y 7-6 (6). Luego de su gran paso por Tokio, viajo a Shangai, donde luego de pasar la primera ronda, fue frenado por su majestad Roger Federer, donde le suizo tuvo que usar todos sus recursos ante un Schwartzman que dio una batalla. El encuentro tuvo un comienzo bastante parejo, en el que sin embargo Roger fue encontrando espacios a partir de la devolución, con una muy buena lectura de los servicios del argentino para ir presionando desde el primer golpe, factor que terminó siendo clave en el partido.

El argentino era un torbellino, que solo chocaba contra los mejores y fue así que en Amberes, llegó a las finales tras ganarle en semifinales al sorprendente tenista griego Stefanos Tsitsipas, procedente de la fase previa y que en la ronda anterior había protagonizado la gran sorpresa del torneo eliminando al gran favorito, el ídolo local David Goffin. En la final el argentino no pudo con Tsonga, quien hasta esta altura del año estaba en plena lucha por llegar a Londres y se había hecho fuerte en estos últimos torneos. Luego de Amberes volvió a dar que hablar en Viena llegando a cuartos de finales donde lo paró el alemán Kohlschreiber ganándole por 7-5 y 7-6(6) en casi dos horas de juego. El alemán un durísimo, jugador que baja muchísimo la pelota y eso quita piernas no le dio opciones al argentino durante gran parte del partido.

La última parada del pequeño gigante argentino fue en Paris, donde en primera ronda fue frenado por un Isner intratable en la última parte del año, dando fin Schwartzman a la mejor temporada de su carrera, donde además de la garra, le puso un juego vertiginoso realizando partidos memorables y haciendo sufrir a todos sus rivales.

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