Entrenador de Argentina 2018: Jorge Sampaoli, ofensivo y protagonista

El ex entrenador de Sevilla, Universidad de Chile, entre otros llegó en el tramo final de las Eliminatorias y en solo cuatro fechas tuvo que sacar la mayor cantidad de puntos posibles para asegurar el boleto a Rusia. Con varios partidos dirigiendo a la Albiceleste, intentará plasmar su idea en la Copa del Mundo.

Entrenador de Argentina 2018: Jorge Sampaoli, ofensivo y protagonista
Sampaoli disputará su segundo Mundial, el anterior con Chile en Brasil 2014 | Foto: VAVEL

Todo seleccionado que va a estar presente en Rusia tuvo su camino para llegar hasta el Mundial. Argentina presentó algunos casos especiales donde no solamente se dieron tres presidencias durante las Eliminatorias sino que también se hicieron presentes tres entrenadores a lo largo de esta competencia, en el cual Jorge Sampaoli fue el encargado de sellar la clasificación a este gran evento deportivo.

El casildense de 58 años se puso el buzo de entrenador y tuvo que conseguir el gran objetivo en las últimas cuatro fechas. Fiel a sus doctrinas futbolísticas, implementó un cambio en el juego que tenía la Albiceleste. De un estilo pragmático impuesto por Edgardo Bauza, todo pasó al estilo ofensivo impuesto por el nuevo director técnico.

Al comienzo de estas cuatro fechas, el juego dejó bastante que desear y los puntos no eran los suficientes. Una vez consumada la clasificación y el tiempo agregado de trabajo, esta forma se fue notando claramente con el correr de los partidos. Fiel a una doctrina bielsista, Jorge intentó continuar el legado y traspasar a Argentina todo lo que logró con Chile, donde obtuvo una Copa América en el año 2015.

La presión constante, las líneas adelantadas y jugar lo más cerca del área rival, son algunas características de este dt con impronta ofensiva. Ha conseguido grandes logros con este estilo de juego. Sus grandes reconocimientos se dieron en los últimos años dirigiendo a la Universidad de Chile y a la selección chilena.

Se consolidó en el equipo chileno levantando cuatro trofeos y debido a eso, el trampolín lo hizo trepar hasta La Roja. Sampaoli quedará en la historia de ese seleccionado ya que obtuvo la Copa América por primera vez en su historia. Tras el Mundial 2014 donde avanzó de fase enfrentando a duros rivales como España y Holanda, y la vuelta olímpica en 2015 en suelo trasandino, los resultados lo depositaron en el Viejo Continente.

Los números generaban positivismo y Sevilla lo contrató para ser el nuevo entrenador. Con un plantel repleto de jugadores argentinos, como Joaquín Correa, Gabriel Mercado, Matías Kranevitter, Franco Vásquez, entre otros, le permitió en la temporada ilusionar a muchos de los hinchas del conjunto andaluz. Durante su mandato en el equipo español, logró ponerse codo a codo con las grandes potencias como el Barcelona y Real Madrid, algo que parecía impensado desde el comienzo y cerrando con una clasificación a Champions League para la próxima temporada.

Finalmente, apareció el turno de otra selección. Con la llegada de Claudio Tapia como presidente de la AFA, se llegó al acuerdo para que Sampaoli sea el reemplazante del Patón. Una vez asumido el cargo, comenzó con una gira de amistosos ante Brasil y Singapur hasta que se dio meses después, la agónica clasificación en suelo ecuatoriano con Lionel Messi disfrazado de superhéroe.

Al momento de dirigir la Selección Argentina acabó con el famoso mito del que ‘juegan siempre los mismos’. En comparación del último Mundial a este, solamente se repiten 7 nombres como Messi, Agüero, Higuaín, Di María, Biglia, Mascherano y Rojo. Los otros futbolistas que completan la lista han sido parte de un recambio donde apostó por jugadores de experiencia que atraviesan un gran presente y algunos jóvenes que son debutantes como Cristian Pavón, Maximiliano Meza, Giovani Lo Celso, entre otros.

Comenzó con clubes menores de Santa Fe, tuvo sus pasos por el futbol de Perú y de Chile. También trabajó en el Viejo Continente y además del mandato en la Roja, ahora dirige en la Albiceleste. Este será su segundo Mundial y de forma consecutiva. Sampaoli no se dio por vencido y ahora va por el gran objetivo: volver a Argentina con la copa bajo el brazo.