Siempre que llovió, ganó

Rafael Nadal fue implacable ante el partidazo de Diego Schwartzman y está en semifinales tras vencerlo por 4-6, 6-3, 6-2 y 6-2. El español alcanzó las semifinales de Roland Garros por undécima vez, y se las verá con Juan Martín Del Potro, ganador ante Cilic en 4 sets.

Siempre que llovió, ganó
Ojos puestos en la pelotilla, ojos puestos en las semifinales. Foto: Prensa Roland Garros.

Es imborrable la imagen de Diego Schwartzman batallando palo y palo contra El Rey del Polvo, logrando arrancarle el primer set, algo que nadie hacía en Roland Garros desde la victoria de Novak Djokovic tres años atrás, en cuartos de final de 2015. Pero también es imborrable la imagen de frustración del Peque tras ver cómo Rafael Nadal se levantaba como un gigante, y en poco más de una hora y media le arrancaba tres sets como si nada.

El partido es imposible de analizar de un solo tirón por naturaleza, porque no se jugó así. Para hablar del encuentro hay que dividirlo en un antes y después de la lluvia que llegó en el 3-2 del segundo parcial.

Hasta ahí fue un partido donde Schwartzman fue la figura, desestabilizándo a un Nadal irreconocible, que en un set registró 14 errores no forzados y metió solamente cuatro winners, contra los 20 que convirtió el argentino. Fue un set, y además un partido con debilidades en los saques de ambos, Rafa obtuvo menos del 50% de los puntos con su primer servicio, y otorgó más de 10 oportunidades de quiebre, de las cuales Diego aprovechó solamente tres en el set (a Nadal le habían quebrado tres veces en la suma de los últimos tres encuentros). Jugando un tenis de alto vuelo, ganado 6 de 7 puntos en la red, Schwartzman le quebraba el saque, y otorgaba el suyo, así hasta el noveno game, donde obtuvo el servicio del español y solamente le quedó mantener para llevarse el primer parcial por 6-4, logrando una hazaña. Se convirtió en el segundo argentino que le saca un set en Roland Garros luego de que Mariano Puerta lo hiciera en el primero de la final de 2005.

El segundo vino con buenas noticias para Diego Schwartzman, porque logró llevarse dos veces el saque de Rafa sobre el comienzo, pero el mallorquín quebró su servicio también, lo que nos dejaba con el argentino al saque, set a favor y 3-2 en el segundo. Hasta que se rompió el partido por la lluvia. Rafa Nadal invocó en el momento justo a las brujerías del tío Tony y comenzaron a abrirse los paraguas en la Philippe Chatrier. Se fueron al vestuario y volvieron en menos de media hora.

Un nuevo partido había comenzado, el de la remontada de Rafael. Volvió con una intensidad, soltura y solidez propias de los anteriores encuentros. Pero lo más importante fue que volvió con otro semblante, y a Schwartzman se le complicó de sobremanera mantener el nivel logrado en el primer set luego de la lluvia. Nadal mantuvo sus cuatro winners, pero bajó considerablemente sus errores no forzados y aumentó su efectividad en el primer saque. Con dos quiebres instantáneos, el español se colocó 5-3 en el marcador, y cuando sacaba 30-15, volvió la lluvia a arruinar los planes de una bella tarde. Al igual que en Roma contra Zverev, cuando Rafa la pasaba mal, apareció el mal clima para lavar sus errores y devolverlo a la cancha fresco y con mejore nivel. Todo continuó este jueves por la mañana argentina, con dos puntos rápidos, Nadal se llevó el set por 6-3 en dos horas de juego.

Si el miércoles había vuelto renovado después de la lluvia, el jueves regresó siendo la fiera que todos conocemos cuando hay polvo de ladrillo. Comenzó el tercer set con dos quiebres rápidos, siendo implacable y tomando la delantera por 4-1. En Schwartzman se reflejaban signos de frustración, bronca e impotencia ante el nivel excelente que demostraba Nadal. Sólo restó que mantuvieran ambos para el 6-2 final en favor de Rafa, quien mejoró sus números, obteniendo un 78% de puntos con el primer saque y 10 pelotas ganadoras, mientras que el argentino pasó de tener 20 y 9 winners en los primeros sets, a tener solamente tres.

Trámite parecido fue el del cuarto set, dos quiebres tempraneros le dieron la ventaja de 4-1 a Nadal sobre un Diego Schwartzman que si encontraba un respiro era a través de pelotas que caían muy cerca de la línea de fondo del español. Así a cometió 12 errores no forzados, y perdió 6 de 7 puntos en la red, invirtiendo la estadística del primer set. Nuevamente, cada uno sostuvo con su servicio y el español obtuvo el partido con otro 6-2 en el set final. Lo complicado del partido fue mantener los saques, ya que se quebraron 14 veces entre los dos, y ninguno pasó el 60% de efectividad con el primer saque. Esto destaca la actuación del argentino, que ganó 27 puntos menos que su rival (137-110), lo que habla a las claras del buen partido que le hizo al número 1 del mundo.

En semifinales estará Del Potro, que viene de vencer en 4 sets al croata Marin Cilic. El récord es de 9-5 en favor de español quien ganó en las semifinales de US Open del año pasado en 4 sets. Será la sexta vez que se enfrenten en semifinales, Rafa ganó dos y Juan Martín tres.