Anuario VAVEL Tecnyconta Zaragoza 2017: cuando segundas partes sí parecen buenas
Zaragoza mira al horizonte con esperanza | Foto: Vavel.com

No se puede afirmar que 2017 haya sido un gran año para Basket Zaragoza. El equipo (con hasta 3 entrenadores distintos y numerosos cambios de jugadores) no ha estado a la altura que su afición y la tradición baloncestística de la ciudad merecen. Con apenas 9 triunfos en el año, sólo Real Betis Energía Plus ha obtenido menos victorias contabilizando los equipos que han disputado las dos temporadas que el año abarca.

Es cierto que el presupuesto que maneja la entidad condiciona de forma notable la capacidad de la dirección deportiva a la hora de acometer los fichajes. Pero también ha de reconocerse que clubes con similar capacidad económica han invertido con mayor acierto consiguiendo estabilidad y resultados. Más teniendo en cuenta que el trabajo con las categorías de base comienza a dar frutos más que jugosos, con hombres como Jonathan Barreiro, Sergi García (recientemente fichado por Valencia Basket) o el jovencísimo Carlos Alocén siendo piezas importantes del equipo en este final del año 2017.

Una temporada 2016-2017 para olvidar

Con un balance de 9 victorias y 23 derrotas en el transcurso de 2017, hay que incidir en separar los proyectos de ambas temporadas.

Porque en la primera de ellas, faltaron casi todos los ingredientes para poder cocinar un proyecto de garantías. Curiosamente, el bloque de jugadores sí parecía a priori capaz de hacer cosas importantes. Los Jelovac, Bellas, Benzing, Fotu, Sergi García, Norel o Juskevicius tenían puntos en sus manos y experiencia para tirar del carro.

El quinteto inicial de la psada temporada con Bellas, Gegevicius, Benzing, Fotu y Jelovac/ Foto: Basket Zaragoza
El quinteto inicial de la pasada temporada con Bellas, Gegevicius, Benzing, Fotu y Jelovac | Foto: Basket Zaragoza
 

Sin embargo, la balanza del debe pesaba bastante más que la del haber. Las lesiones de algunos hombres clave (Norel apenas fue la sombra de lo que puede verse este año en GBC por sus problemas en el tobillo y la rodilla, al igual que el lituano Gegevicius), la falta de adaptación de otros (Holt y Kraljevic no llegaron a terminar la temporada), y sobre todo la mala imagen mostrada en varios partidos en el Príncipe Felipe iban a ser una suma de factores demoledora. Porque lo que más molestaba a los aficionados era la falta de actitud e intensidad en cancha de jugadores que deberían haber liderado a Tecnyconta como Jelovac.

El equipo arrancaba la temporada con 5 triunfos en 13 partidos hasta final de 2016 (uno más de los conseguidos en el primer tramo de la 2017-18), lo que le encajaba en la décima posición de la tabla al cierre del año natural. Sin embargo, el inicio de 2017 iba a ser especialmente duro, con 2 victorias (ante los últimos clasificados Manresa y Betis) en los primeros 9 encuentros. La mala dinámica de juego y resultados llevaba a la directiva del club a prescindir de los servicios de Andreu Casadevall a principios de Marzo.  

Andreu Casadevall no pudo terminar la temporada en el banquillo/ Foto: Basket Zaragoza
Andreu Casadevall no pudo terminar la temporada en el banquillo | Foto: Basket Zaragoza
 

Lluis Guil era el elegido para sustituirle, pero tampoco de su mano el equipo iba a ser capaz de revertir la situación. Con sólo 2 triunfos en los últimos 7 encuentros, incluyendo derrotas ante el colista Manresa y ante Estudiantes en Zaragoza en el último duelo de la temporada (donde el equipo estaba en situación de perder la categoría), se conseguían salvar los muebles pero con unas sensaciones más que decepcionantes.

Nueva hoja de ruta

Era necesario diseñar un nuevo proyecto, pero no tanto de nombres sino más bien de hombres. Se buscaba recuperar el carácter y la competitividad perdida en los últimos tiempos.

“Tenemos claro que queremos un equipo aguerrido pero no exento de calidad en ataque”, declaraba Salva Guardia apenas cerrado el curso.

José Ramón Cuspinera era el elegido para llevar a cabo el reto. Y el cambio iba a ser profundo. La primera decisión de calado era prescindir del capitán Henk Norel, un referente en la ciudad tras 5 años defendiendo los colores rojillos. Por el contrario, se renovaba a Sergi García hasta 2020 en lo que era una gran apuesta por uno de los jóvenes con más proyección del baloncesto nacional.

Finalmente, sólo los canteranos García y Barreiro, y un experimentado ACB como Tomás Bellas (nuevo capitán) iban a ser de la partida para la siguiente temporada. Esto suponía un reto a la hora de cerrar un volumen ingente de fichajes con un Eurobasket de por medio que podía encarecer el caché de algunos de los objetivos.

El juego interior se iba completando con un referente defensivo como Varnado junto a 3 hombres que podían salir a tirar desde más allá del 6.75: Dragovic, Álex Suárez y De Jong. Para el roster exterior llegaban el internacional polaco Michalak y un veterano como Janis Blums que volvía a la ACB tras un año en el VEF Riga. La guinda del pastel era un Torian Graham recién salido de Arizona State, donde había promediado números prometedores.

Los resultados en pretemporada eran poco halagüeños, con sólo una victoria en 8 encuentros. Aunque se asumía que encajar todas las piezas iba a requerir del medio plazo para Jota Cuspinera, no por ello dejaban de ser preocupantes las derrotas ante todos los conjuntos de Liga Endesa contra los que se competía, y que en apenas unas semanas iban a ser rivales en competición oficial.

Y como guinda (amarga) del pastel, la falta de adaptación Graham a nuestro país y al equipo provocaba ya en Septiembre la rescisión del contrato de mutuo acuerdo entre club y jugador. El momento era el menos oportuno, con el equipo terminando la fase de integración y teniendo que acudir a un mercado a priori con poca oferta de anotadores.

Y de repente… Gary Neal

Pero Salva Guardia tenía preparada una bomba. Un hombre de calidad y experiencia contrastada en la NBA como Gary Neal se incorporaba al equipo hasta final de temporada. Apenas a una semana del debut ante Obradoiro, el club cerraba la plantilla con una incorporación de máximo nivel con la esperanza de que recuperase la forma en el menor plazo de tiempo posible.

Gary Neal se ha convertido en apenas unos meses en el ídolo de la afición rojilla/ Foto: Vavel.com
Gary Neal se ha convertido en apenas unos meses en el ídolo de la afición rojilla | Foto: Vavel.com
 

Los primeros cuatro encuentros se cerraban con derrotas ante Obradoiro, Gran Canaria, Real Madrid y Bilbao y dejaban bien a las claras que el camino iba a ser realmente duro. Sin embargo, en todos los partidos (salvo en el WiZink Center) se compitió hasta el final, contando con posibilidades reales de victoria. Y sólo en el debut ante Gran Canaria se jugó como local, el resto fueron viajes lejos del Príncipe Felipe .

Ahí comenzaba la Liga Endesa para los maños. Una nueva racha, pero en este caso de 4 victorias (frente a Morabanc, Baskonia, GBC y Tenerife) asentaba a los de Cuspinera en la zona tibia de la tabla y presentaba a Gary Neal como uno de los cracks de la competición siendo elegido MVP del mes de Noviembre.

El asunto Sergi García

La primera ventana FIBA para España generaba buenas nuevas en Tecnyconta: Sergi García y Álex Suárez (aunque este último no sería finalmente de la partida por lesión) eran convocados por Sergio Scariolo en la lista definitiva para disputar los partidos ante Montenegro y Eslovenia. Precisamente ante el actual campeón de Europa, el mallorquín debutaba con el combinado nacional y anotaba su primera canasta. Se había convertido en uno de los jugadores de referencia del equipo aragonés, creciendo partido a partido a nivel estadístico, pero sobre todo adquiriendo una confianza que le hacía determinante a ambos lados de la cancha.

A la vuelta, se producía quizá la noticia de más calado en el transcurso de la temporada: Valencia Basket abonaba la cláusula del canterano y quebraba la dinámica de resultados y el equilibrio conseguido por el técnico de Getxo en el equipo. Un sentimiento de impotencia rodeaba al club, que no podía entender una normativa ACB tan laxa que permite a un equipo de la misma competición fichar de un rival jugadores e inscribirlos al día siguiendo mermando su potencial deportivo. Legal sí, pero poco ético y edificante.

McCalebb, Urtasun… y fin  

De nuevo una racha de 4 derrotas ante Fuenlabrada, FC Barcelona Lassa,  Unicaja y Joventut evidenciaba el destrozo. Salva Guardia volvía a coger su varita mágica y trataba de encontrar un refuerzo de calidad en un mercado arrasado en pleno mes de Diciembre. Nadie apostaba por que quien llegase pudiera llegar al nivel del que se había marchado… y miren ustedes por dónde que un tal Bo McCalebb aparecía en escena. Y lo hacía con un equipo que le permitiese recuperar su nivel físico y competitivo sin tener que forzar disputando competición europea, en una liga de prestigio como la ACB.

McCalebb llega para marcar la diferencia en Tecnyconta/ Foto: Basket Zaragoza
McCalebb llega para marcar la diferencia en Tecnyconta | Foto: Basket Zaragoza
 

Pero el destino estaba empeñado en dejar un mal sabor de boca a los aficionados antes de Navidad. En la derrota ante Murcia, Gary Neal se lesionaba en el bíceps femoral y se confirmaba su ausencia para un periodo mínimo de 4 semanas. La secretaría técnica apenas unos días después fichaba a Txemi Urtasun de forma interina para suplir al norteamericano.

Tecnyconta se despide de 2017 con la esperanza de que la normalidad y la salud acompañen al equipo desde el 1 de Enero de 2018. Parecen deseos poco ambiciosos, pero visto lo visto 12 meses atrás no cabe duda de que son regalos más que deseados a orillas del Ebro… 

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