Pogba mantiene el ritmo de la Juve

La Juventus está siendo superior a sus rivales con cada vez menos claridad de la que solía acostumbrar. Los continuos partidos, cada vez más juntos en el tiempo, están mermando la continuidad del ritmo bianconeri, incapaz de sentenciar con holgura en ningún momento. Los últimos tres partidos, sin ir más lejos, los ha ganado en los últimos minutos los disputados en casa, mientras que el de Catania lo ganó con un gol ilegal.

Esta jornada intersemanal obligaba a Conte a establecer rotaciones porque el próximo sábado se juegan su ventaja en la Lega en el Derby d’Italia contra el Inter. Hoy sin jugar se han quedado fijos como Marchisio, Chiellini o Vidal, jugadores fundamentales para el correcto funcionamiento del engranaje Juventino. En su lugar han entrado jugadores que han rendido a un nivel dispar. Giaccherini ha estado activo desde su posición en el interior zurdo, pero menos en su asistencia a Quagliarella en el primer gol de la Juve, ha estado impreciso.

Para sustituir a Chiellini ha entrado en el once Martín Cáceres. Habitualmente, el uruguayo es el encargado de reemplazar a Lichtsteiner como carrilero, pero hoy hizo de central diestro. Sin demasiados problemas a la hora de defender, hacía a su equipo perder intensidad en la salida jugada del balón.

Pero el relevo más significativo y sobre todo el que hace soñar a todo el Juventus Stadium es Paul Labile Pogba. Más allá de su gol en el minuto 92 que dejaba los tres puntos en Turín, el partido del francés ha estado cercano a la perfección. Desde los primeros instantes hizo suyo el centro del campo, siendo un apoyo de garantías constante para Pirlo. Además, aportaba una fuerza física tanto por el aire como en el cuerpo a cuerpo y, lo mejor, una capacidad organizativa y creativa quizás sólo a la altura ahora mismo del propio Pirlo dentro del equipo. Y sólo tiene 19 años.

Casi funciona el autobús bolognese

El Bologna, consciente de su inferioridad tanto técnica como física, trató de hacer su partido. Se cerró atrás, juntó las líneas y eliminó casi todos los espacios, por lo que la profundidad juventina se veía reducida a los balones largos o a la bajada de un más que correcto Nicklas Bendtner a la medular para ayudar a sacar el esférico. Arriba, Gabbiadini y Gilardino eran dos islas lejanas de la batalla más próxima al área de Agliardi.

Otro de los no habituales fue Paolo de Ceglie. El rendimiento del valdostano ha caído en picado esta temporada con respecto a la anterior. Su aportación ofensiva es prácticamente nula y sus imprecisiones en la defensa otros días han estado tanto hoy como otros días a punto de costar puntos a la Vecchia Signora. Taider aprovechó uno de ellos para dar esperanzas a los bolognesi. El repliegue visitante fue total, a lo que también ayudó la salida al campo de Vucinic, Asamoah y Giovinco justo tras el empate.

Pero las ocasiones locales no llegaban y los minutos seguían pasando. El Inter ganaba a la Sampdoria y se ponía a dos puntos antes del partido de la próxima jornada. De ahí que el grito del Juventus Stadium tras el tanto de Pogba a centro de Giovinco fuera ensordecedor. La Juve sigue arriba y podrá defender o ampliar su ventaja sobre el segundo el sábado.

- Foto: Afp

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