El "10" de Argentina, historia viva del fútbol mundial

El dorsal número 10 de Argentina cuenta con una historia casi celestial. Maradona y Messi, dos de los mejores jugadores de la historia del fútbol, han lucido ese dorsal con la camiseta de la albiceleste.

El número 10, esa camiseta que para los argentinos distingue al mejor jugador nacional, a quien concentra las expectativas y las ilusiones de cara a cada Mundial, tiene una larga historia en la selección nacional argentina porque, aunque cueste creerlo, esa atracción e ilusión de la "10" albiceleste no siempre ha estado presente en Argentina. Más allá, podría decirse que se trata de un fenómeno contemporáneo en el que hay un antes y un después de Diego Armando Maradona.

Sin un "10" referente

Pocos éxitos con Nolo como líder

Hasta Suecia 1958 no hubo un "10" argentino jugando un Mundial. Sí existía la función de cerebro, de enganche. En 1930 el honor recayó sobre Manuel Ferreira. Él fue el capitán de la selección argentina que perdió la final de la primera Copa del Mundo en el Estadio Centenario de Montevideo ante Uruguay, y ya lo había sido en el equipo de 1928 que también había tropezado con los uruguayos en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam.

Ferreira, un zurdo de enorme panorama y excelente pegada, era el líder de Estudiantes de La Plata, la primera gran delantera de la era profesional del fútbol argentino. La actuación del Nolo en Ámsterdam le valdría el apodo de “El Piloto Olímpico”.

Llegó "el Tanque"

En 1934, el equipo que llegaba apurado y con jugadores no profesionales no tuvo tiempo ni de acomodarse en la cita mundialista. En el único partido disputado, ante Suecia, Alberto Galateo, jugador de Unión de Santa Fe, ocupó el lugar del inside izquierdo y hasta anotó un tanto en la derrota 2-3 ante los nórdicos.

Por lo tanto, se puede considerar a Alfredo Rojas, “El Tanque”, como el primer "10" de la albiceleste aunque para nada cumplía con la imagen de cerebro talentoso que hoy refleja Leo Messi o que en su momento representó Maradona.

Foto: Getty Images
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En este caso, se trataba de un goleador de área, que en 1958 era un chaval de 21 años jugaba en Lanús y se consagraría como "9" en Boca Juniors a mediados de los años 60. Rojas solo jugó el primer partido en el que cayeron por 1-3 ante Alemania Federal y no volvió a aparecer en el equipo.

El enganche

La función de enganche comenzó su andadura con Norberto Menéndez, que después fue reemplazado Ludovico Avio, el primer futbolista de Vélez en disputar un Mundial.

La historia se repetiría en 1962. El número mágico lo llevaba José Francisco Sanfilippo, goleador de San Lorenzo y Boca Juniors, aunque en los tres partidos jugados el puesto de conductor no tuvo dueño. Se fueron alternando en esa posición Rubén Sosa, Martín Pando y Juan Carlos Oleniak aunque ninguno de ellos se podría considerar un "10" ya que Argentina no contaba con una línea de juego definida.

Lo ocurrido en Inglaterra 1966 y en Alemania 1974 (Argentina no estuvo en México 1970) fue aún más curioso. El "10" en la albiceleste fue Antonio Ubaldo Rattín, el número "5" por excelencia, el caudillo del centro de la cancha.

En la cita de Alemania se instauró el orden alfabético para determinar las camisetas, y la 10 le cayó a Ramón Cacho Heredia, marcador o volante central, pero en ningún caso cerebro ni enganche.

Rumbo a Maradona

Kempes y Maradona coronaron el "10" de Argentina

La cosa comenzó a enderezarse de casualidad en 1978. Otra vez mandó el alfabeto pero la suerte quiso que la "10" le cayera a Mario Alberto Kempes, jugador del Valencia CF, que si bien era más goleador que volante creativo, en aquel conjunto dirigido por Menotti partía desde más atrás para dejarle el puesto de delantero centro a Leopoldo Luque. 

Foto: Getty Images
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Sin embargo, la verdadera dimensión de esa camiseta se iba a fraguar a partir de 1982. Según el orden alfabético le tocaba a Patricio Hernández, que además jugaba en esa posición. No obstante, aceptó cambiarla con Diego Armando Maradona, y el 10 se convirtió en símbolo del fútbol argentino.

D10S

Maradona la usaría en España, México, Italia y Estados Unidos, y ya no hubo más lugar para las confusiones. A partir de ese momento el dueño del "10" de Argentina sería el más talentoso del equipo.

Ortega y Riquelme separaron a Maradona y Messi

Ariel Ortega, aunque jugara más tirado a una punta que por el centro, fue el "10" en Francia 1998 y Corea-Japón 2002. Juan Román Riquelme lo llevó en Alemania 2006 y, desde Sudáfrica 2010 le pertenece a Lionel Messi.

Foto: Getty Images
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Desde la llegada de Messi a lo más alto del panorama futbolístico internacional, el "10" en Argentina no tiene discusión alguna, por muchas críticas que reciba el crack del FC Barcelona. De hecho, el "10" ha pasado a ser el número de referencia en otros muchos clubes que han aceptado la concepción argentina del "10" como el jugador más talentoso del equipo.

El "10" es la esencia de la albiceleste

En el bando albiceleste, para los argentinos y desde la llegada de Maradona en adelante la "10" del combinado nacional, más que una camiseta, es el símbolo por excelencia para identificar al mejor de todos y al líder en las competiciones tanto continentales como internacionales que dispute la selección nacional.