Post partido en datos: Llegan los brotes verdes
Guardado, incansable, dominó el juego bético. Foto: LALIGA

Tras el desastre del partido inaugural en Barcelona, el Betis de Setién necesitaba demostrar a su público que el sistema sí que había calado en el equipo, y  que no era necesario reajustar la idea de juego que quiere implantar el míster. En la presentación oficial del equipo ante su público, y con un remodelado Benito Villamarín tanto en estructura como en elementos más técnicos como la iluminación, el Betis fue otro distinto, y su imagen fue mucho más cercana a la que dio en Italia durante la pretemporada.

El primer aspecto a tener en cuenta es la, tan preciada por Quique Setién, posesión del balón. En total, el Betis retuvo el balón un total del 45'8% del tiempo de juego, pero no es un dato concluyente, pues la realidad durante gran parte del partido fue bien distinta. En los extremos, tanto inicio como final, el Celta obtuvo un dominio muy intimidador del juego, lo que hizo mella en los números de posesión. Sin embargo, una vez la empanada inicial de los verdiblancos se alivió, Andrés Guardado se erigió como la brújula, el comandante del equipo bético. El jugador estaba en todos los balones, y sin duda alguna fue el máximo responsable del juego combinativo que emergió en el Benito Villamarín, y también de los goles, con sus dos asistencias. Aunque también merecen mención tanto Javi García como los centrales, pues a pesar del fallo inicial, mostraron una gran seriedad y templanza con las combinaciones en la zaga y medio centro defensivo.

Sin embargo, el gran alivio llega en las veces que los béticos miraron a portería, esperando que el balón se colara dentro. En Barcelona, el conjunto de Heliópolis hizo un preocupante total de dos tiros, sin ninguno hallarse entre los tres palos. Sin embargo, contra el equipo vigués la cosa se mostró antónima, seguramente como producto de charlas con Setién en las sesiones de vídeo. Construyendo desde el pase y el centro al área, en ésta segunda jornada el Betis remató a puerta un total de ocho veces a lo largo del partido, sumado a los dos goles que marcarían tanto en el minuto 30' como en el 76' Sergio León y Zouhair Feddal. Se mostraban muy concienciados ésta vez los del Betis que el primer paso para ganar un partido es tirar a puerta. Lo preocupante de esto, es que a partir del gol de Feddal, el Betis no volvió a encuadrar un balón con dirección al cancerbero en lo que quedó de partido, dando banda ancha al Celta para intentar empatar el partido.

A pesar de que el Betis cediera la pelota, aspecto que seguro no satisfacería a Quique Setién, algo que ha mejorado el Betis éste verano, y con mucho esfuerzo, es su solidez defensiva, pues en los minutos que el Celta sacó a todas sus armas para intentar ganar el encuentro, los verdiblancos mostraron una envidiable solidez defensiva, sin perder los nervios ni dejar espacios en la zaga. 123 pérdidas de balón provocaron en su rival, un notable progreso, que denota cómo la llegada de Feddal y Javi García en especial no sólo mejora el nivel general de la parte trasera del once bético, sino que mejora a su alrededor. Ejemplo de ello es Mandi, que tras el dubitativo progreso que mostró la pasada campaña, los dos partidos que llevamos en la actual no ha cometido pecados del pasado, como los grandes huecos que se abrían en su zona. Está claro que el Betis tiene muchísimo margen de mejora, pero el hecho de que ya en la jornada 2 de Liga muestre haber interiorizado y aplicado con tanto sentido la idea de juego que busca el míster, es bueno.

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