Si hubo un factor que influyó en la famosa decisión de Griezmann a la hora de elegir si continuaba en el Atlético de Madrid como buque insignia del proyecto, o abandonaba el barco rumbo a Barcelona para alcanzar unos éxitos que parecían intangibles para los rojiblancos, fue la promesa por parte del club de formar un conjunto que fuese aspirante a todo. 

Como es evidente, el anhelo del Campeón del Mundo tras coronarse en Rusia, era obtener la Liga de Campeones para seguir su progresión ascendente a ser uno de los mejores jugadores del mundo, siendo requisito indispensable el rendimiento colectivo para estos reconocimientos. 

En las oficinas del Metropolitano, se pusieron manos a la obra con la confección de la que se presumía que sería una de las mejores plantillas de la historia del club para, de una vez por todas, comenzar un asalto al máximo trofeo continental con los efectivos necesarios para tener capacidad para vencer a cualquier equipo del Viejo Continente. 

Y dicho y hecho, poco a poco fueron llegando piezas importantes que  apuntalaban una plantilla ya sólida de por sí, pero que añadía un fondo de armario de equipo "contender", con posiciones con puestos doblados en cuanto a calidad y duelos por la titularidad que se presentaban emocionantes para la competencia sana por un hueco en el once cada fin de semana. 

Tras la incorporación de seis nuevos jugadores con distintos matices a reforzar dentro de una plantilla que ya venía siendo un hueso duro de roer en LaLiga y en la misma Champions League, el salto cualitativo era sustancioso, y las expectativas se elevaban a los más alto, provocadas en parte por la tempranera consecución de la Supercopa de Europa contra el máximo rival,el Real Madrid. 

Pero con el primer tercio de curso superado, las seis nuevas caras del equipo, han ido mostrando sus credenciales y su adaptación al conjunto de Simeone y sus sistemas, ofreciendo distintos rendimientos que merece analizar por la diversidad de sensaciones en cada situación particular de cada uno de ellos.

Thomas Lemar: un interior mediapunta

Como primer futbolista bajo la lupa a la hora de exigirle rendimiento desde que se confirmara su contratación, se encontraría el interior francés procedente del Mónaco, el cual fue firmado tras salir vencedor en la Copa del Mundo con Francia, avalado por Griezmann que le quería como primera espada en la elaboración de ese equipo campeón que se le prometió. 

El vertiginoso jugador galo, llamado a ser uno de los interiores del equipo, comenzó de manera inmejorable su andadura con los rojiblancos, ganando la Supercopa de Europa contra el eterno rival, saliendo de titular en el primer partido oficial, pese a la conocida filosofía del Cholo de mantener la calma con las incorporaciones y realizar una aclimatación a la plantilla de los fichajes con un tiempo lento de cocción.

Fuente: Getty Images
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La irrupción del talentoso jugador en el esquema del Atlético de Madrid, fue de mayor renombre de lo que parecía preverse, aglutinando gran cantidad de balón y actuaciones destacadas para tirar del carro en los primeros partidos, haciendo vaticinar a la grada del Metropolitano que esos 70 millones de euros, estaban muy bien invertidos. 

Cuando el equipo madrileño atravesó una pequeña crisis de juego y resultados, el francés parecía ser una de las pocas noticias positivas, destacando sus aportaciones en el carril central, donde le gusta caer para jugar como falso mediapunta y ofrecer alternativas para dar ese último pase a Griezmann o Costa, o animarse con un golpeo de lejana distancia que ya ha demostrado que puede ser un arma útil para los terceros clasificados del campeonato liguero.

Con el paso de las jornadas, su influencia y el "efecto Lemar" que estaba ilusionando a la parroquia del Wanda, comenzó a diluirse poco a poco para dar paso a una menor sensación de sorpresa cuando el fichaje más cara del pasado mercado estival, realiza una buena actuación. 

Sin llegar a poder considerar que ha ido de más a menos del todo, Thomas Lemar debe de continuar la línea ascendente hacia convertirse en un jugador referencia en ataque y, tal y como está haciendo, hacer lo propio en faceta defensiva. 

De lo que le dure la magia al interior galo, dependerán gran parte de las aspiraciones de unos colchoneros que no están tardando en ver en Lemar, a uno de los posibles candidatos a dar muchas alegrías a la hinchada con su sacrificio, habilidad en conducción, caídas al centro y conexiones con sus compañeros.

Rodrigo Hernández: la batuta imprescindible

El timón que necesitaba Simeone. Cuando un equipo como el que venía siendo el Atlético de Madrid, quiere dar un salto de calidad suficientemente grande como pasar a ser considerado como uno de los favoritos indiscutibles a ganar la Champions League, la necesidad de una propuesta de juego clara, efectiva y, sobre todo, ambiciosa, se antoja fundamental y prioritario. 

Fuente: Getty Images
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Es por esto por lo que se fichó a Rodrigo Hernández, el nuevo jefe de operaciones de los ataques y de la distribución defensiva del club colchonero, ejerciendo como pivote defensivo y encargado de sacar el balón jugado en zona de nacimiento de jugada, dando el primer y segundo pase que oriente el lado de ataque que se va a trazar. 

Se puede decir que el jugador madrileño llegó de pie a su nuevo club, adaptándose a las mil maravillas a lo que se le exigía, liderando una salida de pelota que, gracias a su inteligencia, la dota de un criterio pese a la aparente simpleza de su tarea que es, precisamente, lo que le hace un jugador tan especial. 

Con una inteligencia táctica fuera de lo común para alguien de escasos 22 años, Rodri ha acelerado y pausado los inicios de juego con pelota de los colchoneros como nunca antes en la era Simeone había podido nadie, dando un criterio que potencia las virtudes de un Koke que está más liberado para prolongar y acelerar la jugada en cuarto o quinto pase, desahogándole la presencia del ex jugador del Villarreal de ocupar zonas más retrasadas donde no se le veía cómodo al mostoleño. 

Con la grada del Metropolitano a sus pies, Rodrigo Hernández parece un futbolista destinado a marcar una época en el equipo de la capital, pudiendo convertirse, si el Cholo sigue apostando por él, en uno de los mejores pivotes defensivos del mundo, comandando un ataque rojiblanco, muchas veces carente de ideas en el ataque posicional y con planteamientos centrados en el repliegue, donde Rodri no puede explotar sus virtudes como generador de juego.

Gelson Martins: un revulsivo que puede ser un cuchillo

Una de las perlas del fútbol europeo aterrizó sorprendentemente y a través de una cifra que generó mucha polémica entre ambos clubes, pero donde el Atlético de Madrid incorporaba a un jugador que imprimiría verticalidad a un equipo necesitaba de perfiles de futbolistas de este tipo que se adapten al Cholo

En un principio, sus participaciones se vieron reducidas como viene siendo habitual con jugadores de estas características con el técnico argentino, el cual busca hombres que conozcan sus pautas a la perfección para crear un bloque sólido bajo un concepto claro. 

Fuente: Getty Images
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El estilo revolucionario y alocado de juego de Gelson, parecía estar siendo trabajado en los entrenamientos por un Simeone que le reservaba para ajustarle a sus esquemas como hiciera en su día con un jugador de sus mismas características: Ángel Correa. 

Con el paso del tiempo, Gelson ha ido cogiendo minutos, habiendo disputado los últimos cuatro partidos, gracias al primero de ellos en Copa del Rey donde le dio la victoria al equipo y firmó su mejor encuentro con la camiseta rojiblanca. 

Hay muchas expectativas generadas en torno a un tipo de jugador que la hinchada quiere ver, con atrevimiento, descaro y velocidad, unas virtudes que pocos compañeros suyos atesoran y que los planteamiento de Simeone requieren quizá, para desgracia suya, saliendo desde el banquillo. 

Se espera que siga su progresión ascendente y que pueda ir consolidándose en la plantilla como un habitual en los encuentro y, si su rendimiento es bueno, puede que acabe cobrando importancia, puesto que condiciones no le faltan. Como aspecto a mejorar, la falta de claridad de ideas y menor ansiedad en sus movimientos, donde a veces de le ve nervioso por demostrar su valía. 

Santiago Arias: poco a poco está llegando

El jugador llamado a suplir la importante baja de Vrsaljko que salió rumbo al Inter de Milán, comenzó su andadura en la capital española de manera discreta, apuntando maneras por el juego visto en Holanda, pero sin trascendencia en los inicios de competición oficial. 

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Cayó lesionado con Colombia y se perdió gran parte del mes de septiembre, volviendo con 90 minutos ante el Brujas donde inició el partido ansioso por demostrar y fallón, pero acabó demostrando que puede ser un lateral de garantías en la banda izquierda. 

Con cada vez mayor progresión en su desarrollo, ha ido adquiriendo peso en el equipo y desplazando a Juanfran al banquillo, generando mayor solidez en su carril y dejando claro que tiene calidad para adueñarse de su banda durante varios años. De menos a más, y debe dar un paso al frente tras este parón para confirmarse como un titular de lujo para el lateral zurdo.

Su velocidad, seriedad atrás y corrección en el pase, deberán hacer del cafetero, uno de los futuros mejores laterales del campeonato nacional, manteniendo la progresión que viene demostrando en los últimos años donde se ha convertido en pieza clave de las selección dirigida por Pékerman hasta el pasado Mundial. Simeone le añadirá a su repertorio técnico una capacidad de sacrificio que pueden convertirle en un especialista en su puesto y un hueso duro de roer para los contrincantes.

Kalinic: una alternativa muy cholista

Se hizo larga la espera por el delantero croata este pasado mercado de fichajes, donde su llegada tardó en oficializarse debido a distintos tira y afloja con el Milán.

Tras un Mundial de Rusia del que fue expulsado por Dalic por razones disciplinarias, el Cholo llamó a su puerta para presentarse como tercer delantero de la plantilla, para aportar su garra, esfuerzo, juego aéreo e intensa presión, siendo estas las características puras y duras de un "jugador Cholo". 

Fuente: Getty Images
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Pero su inicio no fue el esperado, contando con pocos minutos por el buen hacer de Costa y Griezmann arriba, siendo su demarcación y habilidades muy poco complementarias con los dos cracks en cancha.

Con siete partido disputados en liga, el croata ha sido un habitual saliendo en las segundas mitades para mantener la intensidad y bajar los balones pateados por Oblak o desde la defensa, recurso demasiado habitual en los planes ofensivos de este Atlético de Madrid. 

Sin ser un goleador al uso, Kalinic ha suplido a Costa en sus periodos de lesión, acompañando a Griezmann en punta de ataque y demostrando que puede entenderse con la estrella rojiblanca, siendo un arma bastante eficaz para cerrar resultados y bajar balones arriba para esperar la llegada de los jugadores de segunda línea.

Con más ímpetu que acierto, el delantero es del gusto de Simeone por el coraje que muestra y su constante brega con los rivales, siendo un martillo pilón situándose entre centrales, cometiendo y provocando faltas tácticas, que le convierten en un jugador ocasional muy aprovechable.

Como principal "debe", podría reprochársele un mayor acierto de cara a puerta y una mejora en la precisión de sus acciones que, por momentos, parecen más alocadas y faltas de coherencia por la energía que trata de imprimir. Deberá seguir progresando y adaptándose a un juego pausado y de toque. 

Antonio Adán: siguiendo el guión previsto

El guardameta madrileño llegó al equipo colchonero tras una serie de grandes temporadas en el Betis, equipo al que clasificó para disputar la Europa League, y prometió no conformarse con la suplencia a su llegada a la que fuera su ciudad de nacimiento. 

Formado en las categorías inferiores del Real Madrid, Adán ha vivido a la sombra de Jan Oblak en este primer tercio de temporada, trabajando en los entrenamientos por hacerse hueco en una portería que, para desgracia suya, está cubierta por uno de los mejores arqueros del mundo. 

Fuente: Getty Images
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Su participación hasta la fecha podría catalogarse de testimonial, habiendo disputado un partido oficial en Copa del Rey, donde dejó su portería a cero, pese a que el rival que se encontraba enfrente era el Sant Andreu de Tercera División.

Cualidades y aptitudes no le faltan, lo ha demostrado allá donde ha ido, y dentro del club nadie duda de la profesionalidad del meta madrileño que, en caso de contratiempo del arquero esloveno, nadie duda que hará un gran papel defendiendo el escudo colchonero.