Seis Europa League como seis coronas
Imagen del gol de Diego Carlos. / Foto: UEFA

Por los que no están y porque nadie la quiere como el Sevilla FC. La emotividad y el sentir poético han estado muy presentes entre los aficionados sevillistas en los días previos a una nueva final de la UEFA Europa League, pero el fútbol es el juez cuyas sentencias son rotundas. Ocho Europa League se veían cara a cara sobre la arena de Colonia con un único propósito: poner el lazo a la temporada

Los sevillistas, con el reto de conquistar Europa por sexta vez tras certificar el pase a la Champions League, exentos de presiones. El Inter, con la intención de ratificar su vuelta al olimpo del fútbol europeo una vez acabada la Serie A, en la que se quedó a un punto de la Juventus. 

Fortaleza y locura

Y con los celestiales acordes de los cánticos nervionenses echó a rodar la pelota en Alemania. El Sevilla salió incisivo e intimidatorio con una buena llegada en el minuto 4, pero otro fallo de Diego Carlos volvió a perjudicar a la tropa andaluza. Ante los Wolves el principal peligro era la explosividad de Adama Traoré, frente al United la habilidad de los tres de arriba y, de cara a la gran final, la corpulencia de Romelu Lukaku. El belga, en el 6, dio una exhibición de potencia al ganarle la carrera al central brasileño y rascar una pena máxima que puso por delante a los italianos. 

Pero no había llegado un cualquiera a la final, era el pentacampeón. Sin dejarse minar por el varapalo inicial, empató la contienda el Sevilla con un centro lateral de Navas y un soberbio cabezazo de De Jong.  Tras una polémica mano en el área de Diego Carlos, no señalada, y un remate de D'Ambrossio, el banquillo blanquirrojo volvió a festejar un gol. La algarabía resonó nuevamente con el imperial vuelo de Luuk De Jong, que en un nuevo envío desde el costado volvió a aventajar a los españoles. Pero no hay nada inexpugnable y todo está sujeto a fallos. Tres minutos más tarde, un gran envío de Brozovic fue rematado por Godín, un viejo conocido hacía el empate. Y así terminó la primera parte en Colonia, otra final repleta de locura para el Sevilla. 

Un golpe fue suficiente

Después de un primer asalto con dominio repartido, el Sevilla reeditó su entrada al partido y arrinconó por segunda vez al Inter. No obstante, los 'neroazzurro' tuvieron en un mano a mano el gol que pudo desequilibrar la balanza. Pero la alargada sombra de Bounou frenó las aspiraciones de Lukaku. Y cuando más igualado estaba el combate, Diego Carlos se redimió con el golpe que entrañó el ‘nocaut’ de los pupilos de Antonio Conte. Una chilena se alzó al cielo de Colonia para darle al Sevilla FC su sexta Europa League, el balón parado volvía a ser clave. Tras unos tímidos escarceos del Inter que terminaron con Bounou como salvador, Danny Makkielle indicó el final de los 90'.

Otra corona europea para un rey que nunca perdió su hegemonía. Catorce títulos en la historia de un club que va camino de ser un gigante de Europa.

Enhorabuena, sevillistas. 

 

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