El debate: ¿Es la plantilla del Real Madrid suficiente para competir en los tres frentes?
Fotomontaje para el Debate VAVEL | Fuente: Javi García, VAVEL España (Fotos: Getyy Images, fototeca)

La temporada 2019-20 se puede calificar como buena para el Real Madrid, que se alzó victorioso en Liga y Supercopa de España, aunque en Liga de Campeones fue eliminado por el Manchester City en los octavos de final y en Copa cayó de manera sorprendente ante la Real Sociedad.

El inicio de esta campaña muestra a un equipo similar al que terminó la anterior, sólido en defensa y con poca anotación en ataque, pero que maximiza su efectividad, lo que le ha hecho sumar hasta el momento 10 de 12 puntos posibles en Liga. La incógnita llega con la ausencia de fichajes, la falta de gol o el estado físico de su mayor estrella, Hazard. Con todos estos condicionantes, ¿veremos a un Real Madrid capaz de conseguir el triplete? 

El Madrid tiene equipo para aspirar a todo (César Pérez | @cesar_perez7)

La historia del fútbol nos invita a pensar, que al equipo con más Ligas de Campeones no lo puedes descartar de la lucha por cada título que dispute. Y si no es así, piensen: ¿en cuántas de las ediciones que ha ganado la Champions con Zidane como entrenador, se le consideraba como el máximo favorito para llevarse la ‘Orejona’ a casa antes de empezar el torneo? Cuando no ha sido el Barcelona, ha sido el Bayern, o la Juventus, o el Manchester City, pero los blancos, aunque estuvieran entre la terna de aspirantes, no eran el rival a batir. El resultado ya lo conocen, cuatro Copas de Europa en cinco años.

Si el peso de la historia y el escudo influye, lo es más el peso de cada plantilla y su gestión. En una temporada marcada por la estrechez de calendario, aquellos equipos que mantengan a todos sus jugadores con ritmo de competición tienen mucho ganado, y en este tema, Zidane es un experto. Al técnico francés se le podrán achacar muchas cosas, pero es innegable que cuenta con la gran mayoría de su plantilla (saquemos de la ecuación a James o Bale). Para los partidos grandes, sí suele manejar un once tipo con pocas variaciones, pero en el resto de encuentros va rotando a sus futbolistas para tenerlos enchufados. La temporada 2016-17 con la explosión de la unidad ‘B’ fue la máxima expresión de esta política. Con un equipo para la Liga y otro para la Champions con ligeras variaciones por partido, se llevó ambos trofeos para casa. Sin llegar a ese extremo de las dos unidades, pero con un ritmo de tres partidos por semana similar al que veremos este año, arrasó en el sprint final de Liga post confinamiento. Ambos casos nos pueden dar una idea de la versión del Real Madrid que veremos este año.

El campeonato de Liga 19-20, último éxito del club blanco. Fuente:Real Madrid
El campeonato de Liga 19-20, último éxito del club blanco. Fuente:Real Madrid

Si no hay ningún cambio en el mercado de invierno, cuenta con una plantilla de 24 componentes, amplia y suficiente para luchar por todo. A pesar de las carencias que se puedan comentar como la falta de gol, el bloque tiene pocas fisuras. Todas las posiciones están dobladas e incluso triplicadas, y los supuestos suplentes serían titulares en la mayoría de los equipos de “La Liga”. Jugadores referencia a nivel mundial como Courtois, Ramos, Casemiro, Modric, Kroos, Benzema forman un bloque muy compacto, con muchos años jugando juntos y que con un par de miradas se entienden. A su vez jóvenes cada vez más consagrados como Asensio, Odegaard, Valverde, Mendy, Vinicius o Rodrygo van pidiendo galones y acumulando méritos para que sean el futuro del club de Concha Espina.

Capítulo aparte merece Eden Hazard. El extremo belga no ha tenido ese inicio de ensueño que él y la afición madridista esperaba. Su baja forma a su llegada, justificada por darse a los placeres de la vida en verano, y después una dura entrada a su tobillo derecho de su compatriota Meunier en un Madrid-PSG, con las consiguientes recaídas, le han alejado de esa versión en el Chelsea y en la selección belga que deslumbró al planeta fútbol en los últimos años y le hizo colocarse entre los mejores del mundo. El inicio de temporada no ha sido nada halagüeño, con nuevas recaídas musculares que le han puesto en el disparadero.

Por suerte la temporada acaba de comenzar y Zidane es un entrenador que no fuerza a sus jugadores para acortar los plazos de recuperación. Esa calma que da el míster al jugador hace que Hazard esté tranquilo y vaya paso a paso. Es consciente de que el nivel con que finalizó su etapa en el Chelsea, no lo recuperará en un día y que será la regularidad a la hora de jugar quien haga crecer al ‘7’ blanco. Si ninguna fatalidad se vuelve a poner en su camino, es muy probable que a partir de enero o febrero veamos el verdadero nivel de Eden, lo cual le va a dar un plus en el juego de ataque al equipo, especialmente en velocidad, asistencias y goles, que es lo que más hace falta tal y como se ha visto desde la salida de Cristiano.

Una plantilla insuficiente (Alejandro de Paz | @a_depazberrocal)

Pese a que la última temporada ya se habló de que la plantilla se quedaba corta para poder aspirar a todos los títulos, el Real Madrid de Zinedine Zidane consiguió llevarse la liga y la Supercopa de España. Aun así, la Copa del Rey la perdieron en un partido en el que encajaron cuatro goles en el Bernabéu, y en Champions League volvieron a caer en octavos de final por segundo año consecutivo, y sin dar muestras de haber podido luchar por el título.

Varane y Foden disputan un balón en la vuelta del Man. City-Real Madrid. Fuente: Man. City
Varane y Foden disputan un balón en la vuelta del Man. City-Real Madrid. Fuente: Man. City

Al ser un año de, entre otras cosas, debilidad económica, el club ha decidido no hacer inversiones en fichajes este mercado, dedicándose a vender jugadores que hagan caja y liberen salarios. Son los casos de las salidas de Achraf Hakimi, Sergio Reguilón, Óscar Rodríguez, Javi Sánchez, Alberto Soro, Jorge de Frutos, James Rodríguez, Gareth Bale, y las cesiones de Takefusa Kubo y Borja Mayoral, ingresando cerca de cien millones en traspasos. Además, el Real Madrid realizó una gran inversión hace poco para las reformas del Santiago Bernabéu, lo que deja la situación económica aún más frágil.

La manera de reforzarse que ha tenido el club ha sido la de traer de vuelta jugadores que estaban cedidos en otros equipos. En este caso: Odriozola, lateral derecho que hará de suplente de Carvajal; Lunin, portero que suplirá a Areola; y Odegaard, que tenía contrato a modo de cesión con la Real Sociedad hasta 2021, pero que Zidane ha querido traer este mismo verano.

La liga española ha sido de las más afectadas, como hemos visto en las cifras de dinero gastado de cada liga en Europa. Esto supone que las diferencias que se vieron entre los equipos españoles y quipos como el PSG o Bayern de Múnich en competiciones como la Champions League el año pasado se vean aumentadas, ya que estos grandes clubes europeos han llevado a cabo un buen mercado, mejorando aún más.

Por ello, es muy complicado que el Real Madrid luche hasta el final por las tres competiciones, sobre todo en Europa, viendo los rivales a los que se enfrenta, y con una plantilla que no es de las mejores del mundo, como lo era hace unos años. El mayor problema es en ataque, donde hay una evidente falta de gol. Con Hazard lesionado que no arranca, ningún gran goleador en la plantilla y la poca confianza que parece tener Zidane en jugadores como Jovic. El nivel de esta delantera no es el que querría Florentino, que intentará hacer un gran mercado el verano que viene con fichajes históricos. Sin embargo, esta temporada habrá que sobrevivir con lo que hay. De momento, esta temporada, un empate a cero, dos victorias por la mínima, y una victoria con una ventaja de dos goles que llegó en el descuento. No van sobrados de goles, eso está claro.

La otra cara de la moneda es que, en España, los clubes viven una situación similar. El Fútbol Club Barcelona, su máximo rival, atraviesa una situación económica e institucional muy mala, lo que iguala las fuerzas, y obliga al Real Madrid a luchar hasta el final las competiciones nacionales: LaLiga, la Copa del Rey y la Supercopa de España, donde las diferencias en el nivel de los equipos no serán tan grandes como en competiciones europeas. Pero en el ámbito doméstico tampoco están las cosas fáciles, ya que hay rivales, como el Sevilla, que amenazan con competir todos los títulos a los grandes.

En definitiva, el Real Madrid no tiene plantilla suficiente como para ser favorito en todas las competiciones, sobre todo en Champions, donde también deberá competir y llegar lejos, y tendrá que centrarse en las competiciones nacionales, también muy exigentes.

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