El muro del Granada CF, debilitado en las últimas semanas
Germán remata a gol el empate. Foto: Pepe Villoslada/GCF.

Uno de los grandes problemas a solucionar cuando Diego Martínez llegó a Granada era la fragilidad defensiva de un equipo que a duras penas pudo mantener la portería a cero en una de las últimas cinco jornadas de la temporada 17/18, con Miguel Ángel Portugal como dueño del banquillo del club del Zaidín. La llegada del técnico gallego fue un soplo de esperanza para toda la afición granadinista y el resultado de aquel curso, con ascenso directo al final y unos datos defensivos intachables (equipo menos goleado de la competición con poco más de 0,5 goles encajados por choque) fue inmejorable.

Ya en Primera división, cuando todo el mundo esperaba que el cuadro nazarí pagara la novatada, los pupilos de Martínez acabaron séptimos con casi 20 porterías a cero de las 38 posibles a lo largo de una temporada.

A lo largo de lo que llevamos de temporada 2020/2021 la escuadra rojiblanca se había mostrado solvente de nuevo en el plano defensivo, especialmente en Liga, donde a excepción del partido disputado en el Wanda y que el Granada perdió por 6-1, apenas concedió goles ante Athletic, Alavés, Cádiz, Getafe y Sevilla. Tras un empate en casa contra el Levante, el accidentado partido de Anoeta supuso un punto de inflexión en la dinámica nazarí, que ha enfrentado a los tres últimos colistas en las tres últimas semanas con un balance de dos derrotas y un empate, cuatro goles a favor y nueve tantos en contra.

La falta de solidez defensiva, uno de los puntos más fuertes de este equipo, comienza a preocupar a una afición muy poco acostumbrada a ver a su equipo encajar tanto. Si bien es cierto que tanto el cansancio físico como mental se está notando en la plantilla, hay otros factores más importantes que están mermando los buenos datos rojiblancos en este sentido. 

El bajón en el estado de forma de su pareja titular de centrales, así como el de Dimitri Foulquier en el flanco derecho y las grandes bajas en la línea de retaguardia se han unido a fallos de concentración y comunicación por parte de los jugadores que ahí desempeñan su función, que no están ayudando a mantener el candado a la portería de Rui Silva.

Con una semana a priori para recuperar fuerzas para la gran mayoría de titulares, que presumiblemente no jugarán en Salónica ante el PAOK, el Granada espera recuperar su infranqueable muro para el partido del domingo contra el Elche, en el que no estará Germán por sanción.

 

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