El Sevilla pasa a octavos en un partido en el que sufrió
Rakitic en la pugna por el esférico / @SevillaFC (Twitter)

Los Reyes Magos ya habían dejado sus regalos. Ahora le tocaba al Sevilla FC dejar el suyo a toda la afición. El conjunto hispalense se enfrentaba al Real Zaragoza en los dieciseisavos de Copa del Rey. El Real Zaragoza es el equipo con más categoría de los que se ha enfrentado el club de Nervión. 

El conjunto local no se achantaría ante esta gran oportunidad de derrocar a un rival de los más grandes de España. Por ello, plantearía un partido atrevido. La primera ocasión la tuvo el equipo anfitrión. Borja Sainz envió la pelota por encima de la portería de Dmitrovic. Así comenzaban los de Juan Ignacio, con un juego ofensivo. Además, buscaban llegar por bandas. 

Ninguno de los dos equipos lograba causar claro peligro sobre las porterías. Los avances de los dos conjuntos no llegaban a ser suficiente. 

Llegada la media hora de partido el Sevilla se hizo con la ventaja en el marcador. Tras una jugada desde la banda izquierda, los de Lopetegui buscaron un centro al área. Chavarria intentó despejar, pero le dejó la pelota a Jules Koundé, que no se lo pensó dos veces y mandó el esférico al fondo de la red

La segunda llegada con peligro del Sevilla la tuvo Ivan Rakitic. A pesar de ello, el croata no encontró ni siquiera portería. El lanzamiento del mediocentro se marchó por encima del arco de Ratón. 

A falta de cinco minutos para el final de la primera tarde, el Zaragoza avisó sobre la portería de Dmitrovic. El conjunto local intentó empatar desde un saque de esquina por partida doble. En primer lugar con un remate directo, y luego en la segunda jugada que obligó a Papu Gómez a blocar el disparo.

El partido se marchó al descanso con la victoria del Sevilla. Los de Lopetegui aprovecharon bien su único disparo entre los tres palos para ponerse por delante. Ninguno de los dos equipos estaba logrando grandes oportunidades a pesar de haberlo intentado, pero ambos cuadros defensivos estaban realizando una gran labor para que Ratón o Dmitrovic se tuvieran que esforzar. 

Los de Juan Ignacio Martínez no tenían nada que perder en el día de hoy. Por ello, en el segundo tiempo salieron a disputarle el partido al Sevilla. No dudaban en lo que tenían que hacer, por eso cada vez que agarraban la pelota buscaban la portería contraria. 

El Zaragoza no tardó en acercarse a Dmitrovic. Radosac Petrovic intentó rematar un centro desde la izquierda de Alberto Zapater. Más tarde, Borja Sainz probaba suerte dentro del área. El delantero enviaba esa pelota al lateral de la red provocando un saque de esquina. En dicho córner, Jair Amador remató un cabezazo que se marchó fuera sin complicar al serbio. 

El gol y la vuelta a la tortilla

Pasada la hora de partido, el enfrentamiento se había vuelto un correcalles. El esférico se movía de un lado a otro. algo que el Sevilla acabó aprovechando gracias a los jugadores del que dispone. Lucas Ocampos agarraba la pelota en el medio del campo, y se le echaron varios jugadores encima dejando espacio a Rafa Mir. El argentino se la cedió al murciano que tenía todo el campo libre para plantarse ante el portero. El delantero no falló esa ocasión, y amplió la ventaja en el marcador

El tanto llegó en el mejor momento para el Sevilla. Los de Lopetegui estaban pasando minutos de sufrimiento, donde el Zaragoza pudo haber aprovechado para empatar el partido. Finalmente, fueron los hispalenses los que con su segundo disparo a puerta hicieron un tanto que les daría respiro y motivación para hacerse con la posesión del partido. 

Tras el gol de Mir, el Zaragoza sufrió bastante. El Sevilla tuvo más ocasiones que pudieron hacer el tercero. Ocampos tuvo una oportunidad tras sacar petróleo de una jugada que parecía perdida. El argentino obligó a blocar a Ratón un disparo que pudo acabar en gol. También, Lluís López evitó el remate de Rafa Mir tras un centro de Montiel. Si no llega a estar el defensor, el delantero sevillista tan solo tenía que empujar la pelota. 

El Zaragoza logró aguantar el asedio sevillista. Además, los maños casi se llevan la merecida recompensa de hacer gol. Puche realizó una jugada individual desde la izquierda y acabó buscando el segundo palo, allí estaba Álvaro Giménez que no logró rematar bien y mandó la pelota por encima de la portería vacía. 

El partido finalizó con el 0 – 2 del Sevilla. Los de Lopetegui se hicieron con los dos goles con los dos primeros disparos a portería. Mientras que el Zaragoza lo intentó, y no logró batir a Dmitrovic. Además, el segundo tanto sevillista supuso un jarro de agua fría a los blanquillos que le permitieron más control a los hispalenses. 

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