Lucas Pérez, la esperanza blanquiazul

El ansiado regreso de Lucas Pérez a las filas del Deportivo llegaba a principios del mes de septiembre. El culebrón que tantas portadas había ocupado en verano en la ciudad coruñesa tocaba su fin. Pieza fundamental de la presente campaña, ayudará tanto al equipo como a jugadores a crecer. En su punto de mira no solo está triunfar en el equipo herculino, sino también lograr formar parte de la selección en el Mundial de Rusia.

Lucas Pérez, la esperanza blanquiazul
Lucas besa el escudo tras anotar en el partido liguero frente al Málaga. / Imagen: RCDeportivo

Todo empezó un 10 de septiembre de hace ya 29 años. En ese día nacía en A Coruña Lucas Pérez. Sus andaduras futbolísticas tuvieron sus inicios en clubes de la zona, y lo que por aquel entonces menos se imaginaba ese pequeño hincha del Deportivo era que podría llegar a representar tanto para los aficionados del equipo herculino.

Pronto se dio cuenta de que sus sueños de llegar a la máxima categoría no tenían cabida para él en la ciudad que le había visto crecer. El Rayo Vallecano fue el club con el que logró despuntar. Y es que, pese a jugar en filial franjirrojo, logró debutar con el primer equipo, disputando un total de siete partidos. Nos encontramos ya en el año 2011. Año en el que comienza su nueva etapa, esta vez más lejos de casa. Ucrania y el Karpaty Lviv y el Dinamo de Kiev fueron el primer destino elegido, para más adelante sumarse a las filas del PAOK Salónica griego. Después de tres años de experiencia europea, dos partidos disputados en la Europa League y dos tantos en la competición, Lucas regresa a casa.

Estadio de Riazor. 19 de octubre de 2014. Jornada 8 de la Liga BBVA, y los locales se imponen por tres goles a cero a uno de sus históricos rivales, el Valencia CF. No solo debutaba como titular, sino que también se estrenaba como goleador. Comenzaba ya a labrarse una reputación en la historia del Deportivo.

Durante su primera etapa de blanquiazul logra anotar seis tantos, para en la siguiente elevar ese número a un total de 17. Su gran año hizo que fuese una de las sensaciones del fútbol europeo, y se le presentaban grandes ofertas. Dicen que hay trenes que pasan una vez en la vida. Tanto es así que el de Monelos no pudo dejar escapar la oportunidad, y el 30 de agosto de 2016 su fichaje por el Arsenal se hace oficial.

Decepciones europeas y segundas partes

Se quedaba un Deportivo que se desinflaba por momentos. Si alguien dudaba de la importancia del delantero dentro del equipo, la confirmación acababa de presentarse delante. En búsqueda de la continuidad y estabilidad tan solo lograban toparse con goles contrarios que subían al marcador antes que los propios. Desconcentración y desmotivación pasaron a ser el pan de cada día. Un equipo sin convicción, ni fundamentos.

Ilusionado, y consciente del grandísimo salto que acaba de lograr, deja la lluviosa Coruña para trasladarse a la no menos encapotada capital británica. Pero esa ilusión no duró mucho. Las expectativas con las que había aterrizado en Londres pronto se vieron disipadas. Las pocas oportunidades brindadas por Wenger fueron aprovechadas no solo con buen juego, sino con goles. Cabe destacar que se trató del único jugador del equipo que logró marcar en todas las competiciones, anotando incluso un “hat-trick” frente al Basilea en la Champions League. Pero esto pareció no ser suficiente, y el delantero, visto la escasez de minutos de los que gozaba, pidió salir. El club, no obstante, no se lo puso nada fácil. Y es que los ingleses se oponían a la cesión de Lucas al Deportivo, pero él no estaba dispuesto a dar su brazo a torcer. Rechazó ofertas de otros grandes clubes europeos, de más nivel y con grandes aspiraciones, para poder retornar. Demostraba así su amor y apuesta por unos colores. Sus colores.

El recuerdo “do noso 7” peleando por cada balón vistiendo la elástica blanquiazul ya ha dejado de ser un recuerdo para convertirse en una realidad. Cedido sin opción de compra posible por parte del Deportivo, el conjunto tendría derecho a una posible compra futura.

Ilusiones puestas

Llegaba a Coruña con la liga ya comenzada, y sin haber tenido la oportunidad de realizar una pretemporada en condiciones. Su estado de forma era más bajo del esperado teniendo en cuenta el club del que provenía, y a día de hoy sigue sin serlo. Por el momento no se ha visto su mejor versión sobre el césped, pero ya cuenta con cuatro goles. Sin embargo, lo que no se le puede discutir al de Monelos es la garra que tiene, y demuestra, para volver a estar al 100%.

Se caracteriza por ser un jugador poliédrico, con carácter, mucha velocidad, intensidad y potencia. Muy agresivo en la presión, la capacidad de definición ante la portería adversaria, corrobora su talento. Con movimientos largos, presenta una facilidad para caer a las bandas. Sabe aprovechar más las ocasiones cuando sus compañeros se sitúan por detrás de su marca, no delante de él. Necesita de todo el frente de ataque a la hora de dañar al rival, pero también tiene la calidad, o creatividad, suficiente para el último pase. Se le vio brillar junto a Luis Alberto años atrás. El gaditano no le cerraba espacio alguno, y lograba abrirle posibles vías que desembarcasen en la portería contraria. Ahora, sin la presencia de este en la plantilla deportivista, Emre Çolak o Adrián López podrían ser el recambio idóneo. Los desmarques del turco y su creatividad o la capacidad para generar espacios del asturiano ofrecerían un escenario parecido.

Lucas Pérez con Florin Andone en un entrenamiento del Dépor | Foto: RC Deportivo
Lucas Pérez con Florin Andone en un entrenamiento del Dépor | Foto: RC Deportivo

Por el momento se ha hecho con la titularidad, relegando al otro delantero estrella del equipo, Florin Andone, al banquillo. Un duelo entre ambos jugadores que parece haber ganado el coruñés. En un primer momento, con Pepe Mel tomando las riendas del equipo, todo parecía apuntar que los dos podrían jugar mano a mano. El entrenador madrileño se caracterizaba por usar en Sevilla un esquema de 4-4-2, pero la temporada pasada tuvo que renunciar a él dado que solo contaba con el rumano como delantero puro.

Poco hemos visto juntos a dichos atacantes, que poseen unas condiciones muy parecidas. Teniendo en cuenta los 17 tantos de Lucas en su último año de blanquiazul y los 12 de Andone la pasada temporada, podría ser una pareja más que letal para llevar al Deportivo a ostentar puestos más altos de los que nos tiene acostumbrados en las anteriores campañas. Si a esto le sumamos la gran aportación de jugadores de la talla de Fede Cartabia, Bakkali, Adrián, Carles Gil o Çolak no sería descabellado afirmar que es plantilla con más nivel de los últimos años.

Punto de mira

El Mundial de Rusia está cada día más próximo en el calendario. Se trata de un contrarreloj para Lucas, que está dispuesto a demostrar a Lopetegui a base de goles y talento que puede ser uno de los elegidos para formar parte de la expedición nacional. No lo tendrá nada fácil, puesto que “luchará” contra otros como Morata, Diego Costa o Iago Aspas. La única manera de entrar en la disputa por un hueco será sumar, sumar y sumar. Talento, no le falta.

Tercera campaña vistiendo la camiseta blanquiazul. Con un futuro por delante, toca recuperar sensaciones. Ya ha demostrado de lo que es capaz de aportar en un estado inferior al suyo habitual. Pero ahora le toca demostrar que ha vuelto. Que ha vuelto para ayudar al equipo no solo con goles, sino con un bonito juego. Su nombre ya comienza a escribirse en la historia del Deportivo. 

Lucas Pérez celebrando un gol en Riazor | Foto: RC Deportivo
Lucas Pérez celebrando un gol en Riazor | Foto: RC Deportivo