Dani Pevida decide en Noreña

Un gol del centrocampista ovetense entrada la segunda parte da la victoria al Marino en su debut copero. El Condal, aguerrido y luchador, no perdió la cara al partido, pero se ve casi sin opciones de clasificación. Dioni dio el susto en un encontronazo en el área.

Dani Pevida decide en Noreña
Guaya, capitán del Marino, en un partido. Foto: Onely Vega. VAVEL
Condal Club de Fútbol
0 1
Club Marino
Condal Club de Fútbol: Chema; Javi Menéndez, Joaquín Peña, Dioni (Costales, min. 73), Óscar Ruiz (Domínguez, min. 61); Hugo, Rueda, Imaz (Juanín, min. 61); César (Álvaro, min. 82), Zapico (Rodrigo, min. 82), Alberto Veintimilla.
Club Marino: Davo; Borja Álvarez, Trabanco, Saavedra, Viesca (Guaya, min. 46); Óscar Pérez, David González; Iván Fernández, Dani Pevida (Riki, min. 61), Jorge Cayarga (Omar, min. 52); Jairo Cárcaba (Wilmer, min. 86).
MARCADOR: 0-1, min. 55, Dani Pevida.
ÁRBITRO: Claudio Fernández (Gijón) Amonestó al local Joaquín Peña y al visitante Óscar Pérez.
INCIDENCIAS: Alejandro Ortea (Noreña). 200 espectadores.

Copa Federación en Noreña, y muchos alicientes. Julio, sol de justicia y la puesta de largo de uno de los proyectos más ambiciosos de la categoría, el del Marino de Luanco de Oliverio Jesús Álvarez González "Oli". Lo hacía el conjunto gozoniego en uno de los campos más complicados de la categoría, y ante uno de los equipos más rocosos y difíciles de doblegar, el Condal. Un Condal que buscaba la victoria tras caer derrotado en la primera jornada en el último minuto en Les Caleyes, ante todo un Lealtad de Villaviciosa

Salió con un once potente Dani Roces, con la baja precisamente del ex marinista Aitor Suárez, y con un joven Hugo, procedente del Veriña juvenil en el eje de la medular, que cuajó un partidazo. Por su parte, Oli dispuso de un planteamiento ofensivo y evidenciando su infinito fondo de armario de cara a la temporada que se presenta. 

 

Arrancó el partido con alternancias, y quizás un Marino que tenía más el dominio del balón, algo que buscó durante los 90 minutos, crecer con la pelota. Por su parte el Condal buscaba sus opciones y Dani Roces pedía a su defensa que no se achicase y diera un paso al frente. Buscaba las bandas el Marino, pero siempre llegaba en la ayuda un Hugo omnipresente. La primera fue para los visitantes, cuando Pevida disparó alto desde fuera del área. Sería el preludio de la más clara de la primera mitad, cuando un mal despeje de la zaga noreñense dejó el balón muerto en el área pequeña, donde Jorge Cayarga golpeó mordido para Chema. Poquito más en un primer acto donde el Marino buscó tener el balón pero no logró crear excesivo peligro ante un Condal que presionaba alto. 

La segunda mitad fue más entretenida, y a los seis minutos llegaría el gol del partido. Buena acción de Pevida con Omar, y el disparo de este lo despejó Chema en una buena intervención, pero el rechace cayó en los pies de un Dani Pevida que sólo tuvo que empujar a la red. Gol partita del ovetense, que esta temporada parece que cogerá aún más peso en el equipo. Se estiró el Condal a raíz del gol y a punto estuvo de empatar sólo unos minutos después. Falta lateral que remató Joaquín Peña y, cuando ya cantaba gol la parroquia local, Davo sacó una mano escandalosa a corner. Volvió el Marino a tomar la iniciativa, y se acercó con una buena jugada de Iván, que finalizó alto. En el quinto de descuento, tuvo el empate el Condal, en un cabezazo del jovencísimo Rodrigo dentro del área, que de nuevo Davo solventó con maestría.

Al final, victoria del Marino, que suma de tres e iguala al Lealtad. El Condal, por su parte, se queda con el casillero vacío tras dos partidos y ve como se le complica en demasía la clasificación. 

Dioni dio el susto

Entrada ya la segunda mitad, llegó el momento más dramático del partido. En un corner a favor del Condal, Dioni recibió un golpe y cayó tendido en el suelo, acudiendo rápidamente jugadores de los dos equipos pidiendo las asistencias y colocando al jugador en posición lateral. Al final, los fisioterapeutas de ambos equipos y el portero local Chema, médico de profesión, consiguieron que todo quedase en un susto y Dioni saliese por su propio pie.