Sun Yang y Ryan Lochte, un escalón por encima
Sun Yang puede hacer triplete con los 1.500m libres (Foto: AFP).

¿Cuántos nadadores pueden disputar tres pruebas en una misma tade? Muy pocos, pero Ryan Lochte ha demostrado hoy que no sólo es uno de ellos, sino que además puede hacerlo con totales garantías. Ha dado un paso adelante y se ha reivindicado en una tarde cuya guinda ha sido la final de los 4x200m libres, igual que Sun Yang, que demuestra que no hay mayor motivación que las ganas de callar bocas.

La final la lanzó Francia con Yannick Agnel, por quien pasaban casi todas las opciones de medalla para los galos. Agnel entregó en segunda posición el relevo, viéndose superado por un auténtico obús llamado Danila Izotov, que le superó en los últimos cien metros.

Ryan Lochte tomó el relevo con Estados Unidos en tercer lugar y remontó hasta el primer puesto

Fue en esta segunda posta cuando se produjo el primer punto de inflexión de la final: por la calle cinco apareció el hombre del día, Ryan Lochte, que habiendo nadado y ganado la final de los 200m espalda y la semifinal de los 100m mariposa apareció para quitarle las pegatinas a Lobintsev y a Bourelly. Remontó dos posiciones para dejar ahí a su equipo, donde permanecería hasta el final con Houchin y Berens.

Pero una vez que Estados Unidos se distanció a más de un segundo y Rusia se aseguró la plata, la lucha por el bronce comenzó. Stravius, de nuevo último relevista de Francia tomó el testigo a dos segundos de China, una ventaja más que suficiente para un nadador de su categoría. Lo habría sido si Sun Yang no hubiera hecho uno de las mejores postas de la historia.

Por la calle ocho y sin que nadie le esperara pareció que iba a velocidad normal mientras que los demás avanzaban a cámara lenta. Lanzado y deslizando por el agua llegó Sun Yang, que no sólo se comió toda la ventaja de los franceses sino que incluso llegó antes con cierta ventaja.

El de Sun Yang ha sido el parcial más rápido de la final con casi dos segundos de diferencia

1:43.16 ha sido el parcial de Sun, una auténtica barbaridad. El mérito se observa al compararlo con el tiempo que ha conseguido Lochte para poner en cabeza a Estados Unidos: 1:44.98. Casi dos segundos más rápido el chino. 1:43.23 fue el tiempo de Yannick Agnel en Londres, una marca que sirvió para situar a Francia en segundo lugar y que maravilló al mundo. En este estado de forma el 1.500 que aún tiene por nadar Sun tiene una pinta tremenda. Si como es presumible se proclama campeón, sería el segundo nadador en lograr la triple corona de 400, 800 y 1.500 libres, después del australiano Grant Hackett.

Alguna vez tenía que pagar los platos rotos Francia, que hizo lo mismo que hoy China en los 4x100 libres hace unos días y hace un año en Londres. Hoy Stravius no ha podido hacer magia, aunque lo ha hecho bien, pero cuando un nadador se pone espléndido como hoy Sun Yang no se puede hacer absolutamente nada.

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