Tokio 2020 pierde fuerza....y presupuesto

El Comité Olímpico Internacional exige un esfuerzo extra a la candidatura nipona, a pesar de que ya se haya recortado el presupuesto en más de 1.800 millones de dólares en construcción de instalaciones.

Tokio 2020 pierde fuerza....y presupuesto
John Coates, vicepresidente del COI. Foto: zimbio

El Comité Olímpico Internacional (COI) toma parte en el debate abierto por el Gobierno del Área Metropolitana de Tokio, que reclamaba una necesaria reducción de los costes para ajustarse al presupuesto marcado en primera instancia, de 2 billones de yenes (16.769 millones de euros). En una reunión entre el COI, el gobierno de Japón, el del Área Metropolitana de Tokio y la Comisión de Coordinación de los Juegos Olímpicos, se llegó a la conclusión de una necesaria rebaja.

"El Comité Olímpico Internacional no ha dado su visto bueno a esa cantidad (2 billones de yenes). Creemos que los costes operacionales de los Juegos pueden reducirse de forma significativa por debajo de esa cifra", señaló John Coates, apretando las tuercas a la candidatura japonesa. Sin embargo, poco después reconocía que ya se está trabajando de manera eficiente para reducir los costes, sobre todo en lo que se refiere a la construcción de instalaciones, ya que se está apostando por utilizar algunas ya existentes. "La organización va por buen camino ya que cuenta con sedes deportivas ya existentes. "Hasta ahora hemos logrado ahorrar 1.699 millones de euros en el coste de nuevas instalaciones y este mes hemos identificado otros 377 millones de euros que se podrían recortar", dijo el vicepresidente del COI.

Además, en este encuentro se acordó recortar el aforo del Centro Acuático Olímpico del distrito de Koto, pasando de las 20.000 localidades previstas, a 15.000.  El COI y los responsables japoneses siguen analizando las opciones de rebajar el coste  del nuevo estadio de voleibol Ariake Arena de Tokio o desechar este proyecto y reutilizar el estadio de Yokohama.

La nueva gobernadora del Área Metropolitana, Yuriko Koike, es una firme defensora de reducir los costes al máximo posible y su entrada en el gobierno ha generado un impulso a esta corriente ahorradora de cara a la cita olímpica. Los organizadores han modificado ya más de un tercio de las sedes marcadas en el programa inicial, con el objetivo de reducir gastos.