Cuando no rendirse da sus frutos

A pesar de no haber marcado por casi 500 minutos, los pibes velezanos dirigidos por Marcelo Gómez nunca dejaron de ir al frente y, esta vez, lograron una clave victoria por 3-0 ante Olimpo, rival directo por el descenso. Cubero y Bergessio se destacaron por los goles, así como Cáseres por su incesable entrega y mando dentro de la cancha.

Cuando no rendirse da sus frutos
Todos reunidos con el capitán, el referente que, además, abrió la victoria: Fabián Cubero. Foto: 442.

Hoy la figura del encuentro fue algo que no se puede tocar. De hecho, son varios los sustantivos abstractos que se juntaron para dar una victoria tan esperada como necesitada.

Para simplificarlo un poco más, tal vez sea necesario asociar cada una de éstas palabras con un jugador de Vélez para entender porqué los tres puntos se quedaron en Liniers.

Capitanía

Llevó el brazalete en su brazo, aportó toda su experiencia en un equipo plagado de jóvenes, fue firme en la defensa y además fue el encargado de abrir el marcador. Por todo esto, Fabián Cubero fue la figura del encuentro. Jugador que a pesar de sus limitaciones futbolísticas, y ya físicas, le da carácter al equipo, algo imprescindible en esta etapa difícil del club.

Firmeza 

Con tan sólo 20 años y un puñado de partidos en Primera, Santiago Cáseres se convirtió en una pieza clave para el Fortín y este partido fue la prueba de que también puede mandar en mitad de campo. No alcanzan las manos para contar cuántas pelotas recuperó ni cuántos kilómetros recorrió. Cuando sus compañeros mostraron instantes de ahogo, él no bajó los brazos y se multiplicó por todas las zonas.

Oportunismo 

En los últimos cotejos se repitió lo mismo: el dominio pero no el gol. Y si bien esto se mantuvo durante la primera etapa, en la segunda Vélez supo cuándo golpear. La expresión máxima de esto fue Gonzalo Bergessio. El delantero ingresó a la hora de juego y con el partido 1-0, pero en cuestión de minutos, buscó su propio camino dentro del área y concretó un doblete para extender el resultado por 3-0. Ésta fue apenas su tercera presencia en el torneo.

Valentía 

Durante todo el primer tiempo se puso el equipo al hombro con sus gambetas y diagonales. Los ataques eran estériles si la redonda no pasaba por él, por Matías Vargas. A pesar de no haber marcado, su juego contagió e inspiró a sus compañeros y propició oportunidades importantes de gol.

Insistencia 

En los primeros 45 minutos de juego se crearon varias oportunidades de gol, pero no se pudo concretar. Lejos de dejar de intentarlo, Hernán De La Fuente continuó yendo al frente así como sus compañeros. El carrilero fue una constante por derecha, lugar de la cancha donde transcurrió el 38% del juego velezano, el máximo comparado con el resto de las zonas.

Vélez logró los tres puntos por estas palabras y porque sus actores principales interpretaron a morir la idea del director general, Marcelo Gómez, para intentar llevar esta obra de la tragedia a la alegría evitando el descenso.