Tavares sobrevuela Atenas para poner la undécima (75-87)
Panathinaikos-Real Madrid / @RMBaloncesto

Las Navidades no existen en baloncesto. El 'Boxing Day' inglés se traslada también a la Euroliga en cierta manera. El Real Madrid afrontaba un viaje al infierno griego. El OAKA es un escenario de múltiples batallas con finales felices y otros catastróficos. Los blancos llegaban compartiendo liderato con Anadolu Efes y Barça. En la jornada anterior, alcanzaron las diez victorias consecutivas en Europa y buscaban ampliar aun más la misma como regalo festivo.

En cuanto al capítulo de ausencias, el Real Madrid contaba con tres ausencias: La de Jaycee Carroll por motivos personales y las de Felipe Reyes y Sergio Llull aún con sus particulares procesos de recuperación. 13 guerreros para sobrevivir ante el cuadro dirigido por Rick Pitino con Nick Calathes como principal estandarte.

Quintetos iniciales

Panathinaikos: Calathes, Freddie, Papagiannis, Papapetrou y Fredette.

Real Madrid: Campazzo, Randolph, Taylor, Deck y Tavares.

Randolph y Tavares adelantan al Madrid

Conexión clásica entre Campazzo y Tavares para inaugurar el partido. Pase del argentino para que el pívot ejecute a placer bajo el aro. Fredette estrenó al Panathinaikos con un triple. El intercambio de golpes no se iba a hacer esperar. Calathes anotaba y Taylor replicaba con un triple. Ambos equipos ejercían transiciones rápidas y salían al contragolpe de manera vertiginosa.

El Madrid comenzó un poco más desacertado en ataque y eso permitió que los griegos se situaran 12-7 en el marcador. La dirección de Calathes y el acierto de Fredette mandaban en el encuentro. Laso paró el choque con 16-11 y sentó a Campazzo que, rápidamente, se situó con dos faltas personales. 

Esta interrupción surtió efecto. La dirección de Laprovittola, con un triple en su cuenta particular, unido a otros dos de Randolph, firmaron un parcial de 2-9 que puso al Madrid por delante en el marcador. Dos tiros libres del esloveno redondearon un 18-22 al término del primer cuarto.

Laprovittola dirige y Thompkins ejecuta

Causeur hizo su entrada en el parqué y a las primeras de cambio realizó una penetración que finalizó con una bandeja marca de la casa. Jhonson acabó con la sequía griega desde el exterior. Los rebotes y la intimidación de Tavares en la zona supusieron una losa para un Panathinaikos que no tardó en igualar de nuevo el choque bajo los posteos de Thompson y una canasta de un Calathes un tanto desapercibido.

El Madrid pronto recuperó su ventaja de seis puntos con dos triples de Laprovittola y Rudy. Thompkins y Mickey tomaron el relevo en la zona. El primero fue capaz de frenar los empeños interiores griegos. No obstante, el artillero Fredette no dejaría que el Madrid despegara y mantuvo a su equipo cerca en el marcador. Con 30-33, Pitino detuvo el choque.

Los blancos siguieron a lo suyo. Una actuación coral en la que Laprovittola demostró que no le teme a la Euroliga y Thompkins, además de construir un muro junto a un correoso Rudy Fernández, confirmaba desde el exterior la ventaja. Calathes firmó la última canasta del segundo cuarto, 34-44.

Fredette sostiene el empujón blanco

El Panathinaikos debía cambiar la cara a la salida del vestuario y Papapetrou enchufó un triple de salida. Ahí estuvo Randolph para replicarlo y silenciar el OAKA. Campazzo y Tavares culminaron un parcial de 5-8 de inicio. El de Cabo Verde seguía imperial en el rebote como cual cazador al vuelo. Calathes intentó rearmarse y llevar la batuta de su equipo sin éxito en los compases iniciales. Pitino solicitó tiempo muerto con 39-52.

La apisonadora blanca continuaba. La velocidad de crucero y el aguacero de puntos estaba apagando el infierno griego. Campazzo dirigía y Randolph continuaba con su racha anotadora. Calathes era el único que podía apretar el marcador. Laso lo vio y con 48-59, parcial de 9-2, detuvo el choque. Los griegos reaccionaron. Pese a unos minutos de pausa, Fredette recuperó el ritmo anotador por contra de un Madrid que se estancó. Papagiannis también apareció para poner la emoción hasta el final, 58-66.

Tavares devuelve el control

El Madrid, pese a ello, gozaba aún de una cómoda renta. Pero el infierno turco volvía a avivar un fuego que se debía controlar cuanto antes. Papapetrou tuvo el triple para recortar distancias, pero falló y el artillero Randolph no perdonó para mantener la situación bajo control. El Madrid recuperó el ritmo anotador con la dirección de Campazzo y el superhéroe Edy Tavares.

El de Cabo Verde finalizó con 14 rebotes y un 32 de valoración que le coronan como el héroe del choque. Pitino solicitó un tiempo muerto con 63-76. Otro hombre regresó a la acción y ese fue Fabien Causeur. El francés enchufó dos triples para rematar el partido. El Madrid se gustaba y realizaba varias jugadas de pases muy abiertos para demostrar su ley imperial en Euroliga. No hubo tiempo para más. Undécima victoria consecutiva blanca que cierra el año 2019 en Europa de forma imperial. Las miradas puestas en un infierno mucho más candente, el Palau.

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