Bruno Fernandes y su magia derrotan a Mourinho
Fred celebrando el empate del partido / Foto: Manchester United

Este domingo día 11 de abril se han enfrentado dos clásicos de la Premier League, el Tottenham contra el Manchester United de Solskjær. Un partido muy esperado por los fanáticos del fútbol de todo el mundo, tras la buena racha y la posible salida de Harry Kane, se avecinaba un partido apasionante.

Mou contra las cuerdas

El conjunto blanco llegaba al encuentro tras acumular una serie de resultados no del todo buenos, varias derrotas como la remontada de octavos de la Europa League ante el Dinamo Zagreb o la falta de materializar en los partidos importantes de liga hacen que la situación de los Lilywhites no sea la deseada por sus aficionados. 

A todo esto se suma la petición de Harry Kane de abandonar el club. Si esto ocurriera e Tottenham quedaría exento de un artillero o un nueve fijo, problema que afectaría directamente al equipo. Con todas estas noticias José Mourinho es el perjudicado, ya que posiblemente este partido sea la prueba definitiva que define su continuidad en el club de Londres.

Calentamiento antes del encuentro / Foto: Manchester United
Calentamiento antes del encuentro / Foto: Manchester United

El United lo tiene claro

Por otro lado los chicos de Solskjær tienen claras sus intenciones. En primer lugar se marcan un objetivo muy complicado, ganar la Europa League. Tras la victoria ante el Granada en el Nuevo Los Cármenes encarrilan su paso a las semifinales y están un pasito más cerca de hacerse con el título. 

Este partido era demasiado importante para los dos equipos, por el lado de los locales una victoria en el Olímpico los acercaría a los puestos de Champions League y en caso de que los reds devils lograran ganar asentarían su segunda plaza en la Premier League.

Los spurs llevan tres victorias consecutivas en casa mientras que los visitantes mantuvieron su portería a cero en seis de sus ocho últimos partidos como visitantes. A esto se le suma la racha de 22 partidos consecutivos sin ver la derrota como visitantes. Todos estos incentivos hicieron posible un partido lleno de ocasiones.

La falta de concentración en el United pasa factura

El encuentro comenzaba con el dominio absoluto de los Lilywhites que llegaban con espacios a la portería de Dean Henderson, guardameta que se ha hecho con la titularidad en el equipo del teatro de los sueños. 

El jugador más destacado en los primeros 15 minutos era Lucas Moura, que encontraba la espalda de la zaga roja en la banda derecha y las dificultades que tenía el United era mayores que la de los hombres de Mourinho. Los visitantes buscaban las ocasiones a través de pases al hueco que normalmente eran atrapados por el campeón del mundo Hugo LLoris sin muchas dificultades.

Aaron Wan-Bissaka contra Heung Min Son / Foto: Manchester United
Aaron Wan-Bissaka contra Heung Min Son / Foto: Manchester United

Pasada la media hora de juego anotaban los visitantes por medio de Cavani, el delantero uruguayo anotaba el 0-1, pero poco después era anulado por una falta anterior de Scott McTominay. El centrocampista escocés golpeó de un manotazo a Heung Min Son y ese fue el detonante de la falta.

Poco después llegó la réplica del Tottenham que acabó adelantándose en el electrónico mediante Heung Min Son, la jugada previa de Harry Kane y el espléndido pase del brasileño Lucas Moura hicieron posible la victoria momentánea al descanso del encuentro.

La primera parte acabó con el dominio del Tottenham que dejó un fútbol vertical y con llegadas, que hicieron posible la victoria momentánea del equipo. Por el contrario el Manchester United no encontraba su juego y la frustración provocaba entradas a destiempo y malos entendimientos en la zona de la defensa.

El despertar de Solskjær

Comenzó la segunda parte y los reds devils despertaron, los chicos de Mou parecieron quedarse dentro del vestuario por sus actuaciones en defensa. El único jugador que parecía mantener la calma e intentaba poner algo de orden en la caótica defensa de los locales era Eric Dier. 

Las tablas llegaban en el minuto 57, un rechace de Lloris tras el disparo potente de Edinson Cavani fue recogido por el mediocentro brasileño Fred que acabó golpeando con violencia el balón y finalmente el portero francés del Tottenham tuvo que sacar la pelota de entre las redes.

Son celebrando su gol / Foto: Tottenham
Son celebrando su gol / Foto: Tottenham

Poco a poco la posesión era del United y por fin llegaban los tiros desde fuera del área tan frecuentes que no fueron posibles hasta cumplirse la hora de juego. Definitivamente los visitantes se plantearon el propósito de ganar el partido.

Intentaba anotar el Tottenham que parecía haber despertado un poco, pero el muro Henderson evitaba los tiros de Harry Kane y las llegadas de Serge Aurier. Poco a poco iba aumentando el número de saques de esquina y el ritmo del encuentro subía conforme corrían los minutos, esto provocaba la inmensa cantidad de faltas que hubo al final del encuentro.

En la recta final del partido iba a llegar el 1-2 a favor de los reds devils. Gracias a la maravilla de Bruno Fernandes, Mason Greenwood que acababa de ingresar al verde puso un centro picado que fue rematado con una impecable palomita por el uruguayo Edinson Cavani y la bola acabó en el fondo de la portería.

Un final embotellado para el United

Lo intentaba el Tottenham con la entrada de Bale y Lamela. Un saque de esquina a favor de los locales acabó en la madera tras dos despejes seguidos de Paul Pogba y el anotador del United Cavani. La victoria momentánea de los de Solskjær era sin duda un empuje hacia el abismo al luso José Mourinho. 

Los últimos seis minutos del partido se jugaron en el campo defendido por el United, pero las oportunidades ocasionadas por los dos laterales no fueron suficientes para lograr el gol que pusiera de nuevo el empate en el marcador.

Finalmente Mason Greenwood anotó el tanto decisivo que ponía el marcador 1-3 a favor de los visitantes en el minuto 96. El revulsivo inglés firmó como de costumbre una impecable actuación en los pocos minutos disputados.

Con esta situación los Lilywhites se mantienen en la séptima plaza de la liga con el Everton apretando por detrás con dos puntos menos, pero con aún un partido por disputar. La otra cara de la moneda es que el Manchester United sentencia su segunda posición en la Premier una semana más y de momento las dos primeras posiciones son controladas por los grandes de Manchester.

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