Gernika y Mirandés empatan dejándoselo todo en Urbieta
Gernika y Mirandés se vacían en Urbieta, neutralizándose (fuente SD Gernika)

Era uno de los días del año. Y es que no cualquier domingo te visita el líder de la categoría. La atmósfera rebosaba fútbol por los cuatro costados. Centenares de mirandeses y vizcaínos llenaron las gradas de Urbieta, un feudo que hoy vestía sus mejores galas. En lo deportivo, los alicientes eran numerosos. El equipo más en forma de las últimas 8 jornadas frente al líder. Un duelo por todo lo alto y dos bloques, que con estilos distintos, están sorprendiendo a toda la categoría. 

Alineaciones iniciales

Jabi Luaces apostó por los siguientes efectivos. Diego Carrio en portería. Murgoitio por la izquierda, Berasaluze y Carracedo por el centro y Kevin Calle por la diestra. Sala de máquinas para Larruzea y Olaetxea. Por delante, en ambos flancos, Barron y Madrazo. Abaroa fue el mediapunta. Como hombre más avanzado, Pradera. Ander Larruzea, Iruskieta,Pecharroman, Otiñano, Entziondo, Txema Pan y Etxabe esperaban en el banquillo,

Por su parte, Pablo Alfaro salió con el siguiente once. Limones en portería, Kijera como LI, Israel Puerto y Melli centrales y Paris Adot en la derecha. Por delante, Romero y Rúper. Yanis como extremo izquierdo y Borja Sánchez por la diestra. Como enganche, Eloy Gila. Punta para Diego Cervero. En la banqueta, David Prieto, Sergio Pérez, Igor Martínez, Albistegui, Peláez, Pito Camacho y Jaime Santos

Prolegómenos del encuentro en Urbieta (fuente: cosecha propia)
Prolegómenos del encuentro en Urbieta (fuente: cosecha propia)

A cara de perro

Gálvez Racón, del Colegio Madrileño, fue el encargado de dirigir la contienda. Y así, comenzaba un nuevo encuentro sobre el verde de Urdaibai. Desde que el balón se puso en movimiento se vio que los protagonistas del partido se lo iban a dejar todo para conseguir los tres puntos. Fue el cuadro de Alfaro quien quiso llevar la iniciativa del juego en los primeros compases del encuentro. Los de Miranda salieron con muchas ganas. En apenas siete minutos, crearon dos ocasiones muy claras. Un muy activo Eloy Gila asistió a Borja Sánchez, pero el “10” no pudo superar a Carrio. Seguía replicando el líder, con un remate de Melli y posteriormente uno de Cervero al lateral de la red. El balón besó la red, pero por fuera. Sin embargo, los forales iban a despertar. Barrón, Madrazo y Carracedo probaron diferentes acciones ofensivas. La más clara le llegó a Pradera, que en torno al cuarto de hora de juego, superó en velocidad a Israel Puerto y se quedó sólo ante Limones, que pudo atajar.

El choque estaba siendo muy parejo. El Mirandés sabía lo que quería, buscar a Yanis. El africano dotaba al bloque visitante de un punto de velocidad, que el conjunto castellano necesitaba hoy para superar a una recia zaga foral. Los forales sufrían sin el balón, pero con el esférico lograban percutir continuamente por las bandas, por medio de Abaroa y Madrazo. En medio de un partido de ida y vuelta, un balón largo hacia Yanis, fue recogido por el extremo y remachado lentamente hacia la meta. El cuero entró llorando, pero el tanto subió. Tras este tanto, el Gernika dio un paso hacia adelante. En el rush final de la primera mitad, los de Luaces buscaron la victoria. Madrazo buscó la meta, ante un sobrio Limones. En medio de ese dominio local, de milagro no amplió la cuenta el conjunto rojillo. El sol dejó paso a una intensa lluvia que transformó el partido.

Un gran duelo

En medio de un barullo en el área, cabeceó Israel Puerto con toda la portería para él. Sorprendentemente, Carrio pudo detener. Pero no acabó ahí la cosa. Melli, en el segundo palo, no pudo alojar la bola en la red. No hubiera sido un premio merecido, pero de haber entrado, probablemente la victoria hubiese viajado hacia Miranda de Ebro. El Mirandés ya no se encontraba tan sólido, a pesar de que sí generaba ocasiones. El Gernika, a base de empuje y juego, y espoleado por su afición, se lo creía y le miraba cara a cara al líder. Una nueva acción de Abaroa sumó otro grano de arenas más a los méritos del Gernika. La primera mitad tornó a su fin. Pese a llegar por debajo en el marcador al intervalo, el Gernika estaba siendo reconocible. El nivel futbolístico era enorme y el ambiente aún más, con 1500 aficionados viviendo un gran partido.

En la reanudación, los blanquinegros comenzaron a inquietar nuevamente a Limones. De tres cuartos hacia adelante, los vizcaínos lograron penetrar en la zaga visitante. Veloz como un cohete, Madrazo atemorizaba al sistema defensivo rival cada vez que la cogía. Olaetxea también aportaba solidez en sala de máquinas. El Gernika carburaba, pero Luaces buscaba más. Pradera lo probó desde fuera del área. Las llegadas gernikarras se sucedían minuto a minuto. Murgoitio se proyectaba por la zurda, generando superioridades. Pradera iba a aprovechar la situación, logrando quedarse sólo ante el portero, pero el disparo se fuera. Alfaro y Luaces movieron ficha. El primero metió a David Prieto. Mientras, el de Busturia introdujo a Entziondo por Barron.

Intenso duelo por el control del cuero (fuente: VAVEL)
Intenso duelo por el control del cuero (fuente: VAVEL)

Reacción con recompensa

Con la entrada de Alain, el Gernika ganó en ofensividad. Seguía erre que erre el cuadro de Busturialdea. Una falta en la medular fue ejecutada por Carracedo y parada por Limones. En ese córner, Berasaluze se elevó y remató fuera. El asedio de los anfitriones era notorio. Un disparo desde dentro del área tuvo que ser despejado otra vez por Limones, que en ese momento era uno de los mejores de su equipo. De no ser por él, el Mirandés jamás hubiera ganado esta tarde. Seguían los vascos intentándolo, superando a todo un líder y mereciendo mucho más. El míster visitante quiso capear el temporal metiendo a Albistegui. El Gernika quemó sus naves, metiendo a Etxabe y a Txema Pan. Toda la carne en el asador. Precisamente Pan gozó de un mano a mano, que volvió a ser detenido por Limones, cuya figura parecía imbatible. Pero finalmente no fue así...

El fútbol suele premiar al perseverante. Y así iba a ser, aunque de la forma más insospechada. En un manso centro desde la derecha, Limones no pudo atrapar y la dejó suelta. Etxabe, atento, solo tuvo que remachar a la red. Urbieta se convirtió en una fiesta. No tendrá la capacidad de los campos de Primera, pero en este coqueto campo de Bizkaia, el fútbol se vive de una forma muy especial. El pueblo se vuelca con el equipo y la identificación es máxima. Lejos de amilanarse, los forales buscaron el segundo. El partido se tornó en un correcalles. Pudo decantarse para cualquier lado, pues tanto Mirandés como Gernika lo intentaron. Fueron nuevamente los locales, que mediante un taconazo de Otiñano estuvieron a punto de meter el 2-1. El cuero estuvo cerca de ingresar en la meta. Llegó el final y con él un puntazo para los txuribelz (pudieron ser tres).

Situación general

El Mirandés, demostró porqué está arriba (42 puntos). Supo sufrir y pudo llevarse un empate de un feudo tremendamente complicado. Alfaro tiene las ideas tremendamente claras y sabe en todo momento lo que quiere para su equipo. Por otro lado, el Gernika continúa pletórico y suma ya 31 puntos, quedando otra jornada más a las puertas de la promoción. No es casualidad, todo es fruto del trabajo y de un entrenador que sabe transmitir su manera de ver el fútbol. Las vacaciones esperan para ambos equipos, que sin duda han protagonizado una sobresaliente primera vuelta.

Ambientazo en Urbieta (fuente: Cosecha Propia)
Ambientazo en Urbieta (fuente: Cosecha Propia)

Puntuaciones VAVEL

Madrazo 3
Etxabe 2
Yanis 1

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