Equilibrar la balanza, el objetivo armero

Igualdad en el historial de encuentros disputados entre Levante y Eibar. Los granotas parten con ventaja en el histórico al haber conseguido sólo una victoria más que los eibarreses.

Equilibrar la balanza, el objetivo armero
Encuentro de la primera vuelta. Foto: LaLiga

Al Eibar no se le da muy bien el Ciutat, algo que se refleja en las estadísticas históricas de enfrentamientos entre ambos equipos. Los armeros han visitado el estadio valenciano en un total de tres ocasiones, habiendo cosechado un punto de nueve posibles en las respectivas visitas.

Se podría decir que ambos equipos, a la hora de enfrentarse, son muy caseros. Es más, no ha ocurrido nunca que Levante o Eibar hayan asaltado el estadio del otro, dato muy a recalcar porque el conjunto de Mendilibar tratará de hacerlo por primera vez, y a su vez, equilibrar una balanza que favorece levemente al conjunto dirigido por Paco López.

Y es que los granotas han conseguido en los siete encuentros dos victorias, consiguiendo así una el Eibar y cosechando entre ellos un total de cuatro empates. Son dos equipos entre los cuales suele haber goles, en cuatro de los siete encuentros se han anotado tres o más goles, siendo el partido más alocado el vivido en Primera División en 2014, cuando el italiano Piovaccari se encargaba de poner un 3-3 definitivo en el último suspiro del encuentro.

Las estadísticas favorecen en el Ciutat de Valencia al Levante, pero además, algo curioso es que en todos los encuentros ante los armeros han conseguido anotar dos goles, ni más, ni menos. Por lo tanto, si el Eibar quiere romper esa dinámica de goles encajados, debe estar más atento en esta ocasión, teniendo en cuenta que los levantinistas se están jugando muchísimo, con la salvación algo más cerca tras conseguir la victoria en el último encuentro.

Lo que parece claro es que no se verá un partido completamente desequilibrado, y más si nos atenemos a la estadística, que refleja una clara igualdad que, viendo las condiciones de ambos equipos y el lugar, podría convertirse también en realidad sobre el terreno de juego.