Análisis Sevilla-Inter de Milán: Dos proyectos reconstruidos, pero sólo el de Lopetegui ganador

El Sevilla y el sevillismo pueden  presumir de haber levantado su sexta Europa League. Se dice pronto. Algunos se atreven a llamarle "Sevilla League" pero la única realidad notable es que Julen Lopetegui y Antonio Conte idearon un partido ofensivo y que permanecerá en la retina de muchos. Es esta junto a la victoria sobre el Dinpro, la final europea disputada por el Sevilla, la que más goles ha tenido, un total de tres. En esta atípica edición también hemos visto una larga duración. Desde el momento en el que empezaron las fases previas de la recién terminada Uefa hasta el pitido final en el Inter de Milán-Sevilla ha pasado más de un año. La consecución de su sexta Europa League sirve al sevillismo para poner el broche de oro a una temporada dorada. La que más dinero se ha gastado el club para fichar futbolistas y una de las que más dudas y a su vez expectativas levantó. La llegada de Julen Lopetegui al banquillo rojiblanca hizo de Nervión todo un ‘Salvame’ hace prácticamente un año. 

El fútbol español y mucho más el Sevilla, siempre ha sido un equipo de finales, un equipo que no se achanta cuando llega al partido más decisivo de la temporada. En esta ocasión no fue menos. El hecho de ser una final no se diferenciaba para nada con el resto de partidos nervionenses en esta competición, pues el Sevilla fue quien empezó encajando y lo hizo a merced de un penalti provocado por Diego Carlos en los primeros minutos, el tercero que provoca el brasileño en los últimos tres partidos. Los del Sánchez Pizjuán sacaron de dentro ese espíritu ganador tan inconfundible y volvieron a hacer de dicha competición su fortín. En cada una de las temporadas que el Sevilla ha llegado a cuartos de final ha terminado como campeón de la Uefa. El Covid-19 podrá frenar muchas cosas, jamás la relación del Sevilla Fútbol Club y la Europa League dos ADNs compatibles y unidos desde 2006.

El Inter se desinfla, el Sevilla se crece:

Tratándose de una final, esta requiere de la máxima exigencia física, táctica y mental en todo momento, pero son muy pocos los que pueden llegar a mantener su plenitud de juego durante noventa minutos de partido. El Sevilla mostró un rendimiento que fue de menos a más, todo lo contrario para un Inter que empezaría ganando gracias a un gol de Lukaku, pero que sufriría en los últimos compases de partido con anualidad futbolística y sin parecer lo más mínimo el tercer clasificado de la Serie A. 

Fuente de la imagen: Sevilla Fc
Fuente de la imagen: Sevilla Fc
 

El guión seguido por el conjunto interista se asemeja por completo al seguido durante toda la temporada, un inicio muy fuerte y contundente, con sus dos delanteros estrella, Lautaro y Lukaku, haciendo rupturas, tirando diagonales y sobretodo sembrando el caos en el área. Todo lo contrario ocurre en un Sevilla que suele firmar unos primeros minutos algo lentos en la línea defensiva, lo que hace que el partido tome el ritmo no deseado, ese ida y vuelta sin centro del campo que tanto le gusta al Inter y tan poco al Sevilla. 

Pero si los de Julen Lopetegui han terminado como campeones de Europa, no es casualidad, el haber firmado una espectacular segunda parte ha tenido mucho que ver en el resultado final. Si fijamos la vista en los últimos cuarenta y cinco minutos, el conjunto de Antonio Conte apenas ha sabido aguantar los asedios de los españoles, tan sólo D’ Ambrosio y Romelu Lukaku mostraron algo de frescura en la zona de tres cuartos y con el fin de desprenderse de ese incrustado 3-2. El Sevilla apretó y logró llevar el ritmo del partido a su terreno, posesiones largas y goles a balón parado, las lesiones de Lucas Ocampos y de Diego Carlos preocupaban en el cuadro hispalense, pero no terminaron teniendo ningún tipo de efecto sobre el resultado final. 

El balón parado, el mejor fetiche para una final:

El balón parado suele ser una forma rápida y sencilla de hacer gol, los hasta cinco tantos de la gran final llegan a través de una falta o un penalti, a excepción del primer gol sevillista. En el bando de Conte, el primer tanto aterrizó gracias a un increíble ‘chut’ de Lukaku desde los once metros, también el empate a dos goles, fue ejecutado por un perfecto cabezazo de Diego Godín, el ex atlético se sobrepuso a la defensa rojiblanca y terminó por enviar la pelota al fondo de la red. 

El de Luuk De Jong fue sin duda alguna el nombre propio de la final, el holandés se marchó sustituido a pocos minutos para el final y lo hizo tras haber anotado dos goles. Un doblete, que vale ‘la sexta’. Un primer tanto que llega tras una jugada de combinación, la cual hemos visto en una gran variedad de ocasiones; centro de Navas y potente remate de De Jong, único gol de la final que llega con una combinación futbolística. Los últimos dos tantos rojiblancos se tachan de espectaculares, uno de ellos un remate arqueado del artillero holandés que se cuela en la portería de Samir Handanovic, inevitable de atajar. Para poner punto y final a la temporada aparecieron Diego Carlos y Lukaku, nombres propios de este 2020; el central sevillista se incorporó al área para rematar un balón colgado y lo hizo de la manera más espectacular posible, de chilena, una chilena que no hubiera terminado en el fondo de la red de no ser por un Lukaku que se interpuso en la trayectoria del balón, desviándola hacia la portería. 

Las defensas superaron a los ataques:

Julen Lopetegui y Antonio Conte son dos de lo técnicos más conocedores de la táctica futbolística, el nivel de pizarra no decepcionó en el último ‘baile’ de Éver Banega, el argentino, uno de los motores de la sala de máquinas sevillista que jugó su último partido en el que él mismo reconoció como ‘el club de mi vida’. Con un tres a dos final, no existe debate en que fueron los atacantes superiores a los defensores, lo fueron en el marcador final y también en la estrategia pura y dura. 

Saliendo a flote con un exigente tridente ofensivo, el Sevilla quiso y marcó el ritmo de juego en la mayoría de tramos del encuentro. Una de las jugadas más increíble fue la del primer gol; Suso fija a Ashley Young, Joan Jordán ataca el espacio para dejar completamente descolocados a De Vrij y Alessandro Bastoni, de forma que la densidad de jugadores italianos se encuentra lejos del carril y lejos del área para que Jesús Navas ponga un centro exquisito a Luuk De Jong. En el bando de Conte, vimos movimientos continuos entre D’Ambrosio, Ashley Young, Lautaro y Lukaku, los puntas se hundían y dejaban recorrido a los hombres de la banda, unos movimientos que llevaron ‘loco’ a Diego Carlos. 

Recopilación de datos:

-Lukaku anotó su gol número 34 en su primera temporada con el Inter y empata con los registros de Ronaldo Nazario en su primera experiencia con el Calcio.

-De los 22 jugadores que se encontraban en el once inicial, tan sólo Navas y Banega en el bando sevillista conocían la experiencia de levantar un título con su actual equipo. 

-Tercera final consecutiva que remonta al Sevilla en Europa League, Dnipro 3-2, Liverpool 3-1. 

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