Partido serio, primera victoria 
Foto: Real Valladolid

Después de ocho encuentros sin conocer la derrota se presentaba el partido como un ultimátum para Sergio y una final para el Real Valladolid. Si, en la jornada nueve y ya una final. Con tres puntos de 24 posibles y como colista, el Valladolid salió a especular. Cedió el balón al rival y no se complicó en ningún momento. Esto generó que el conjunto de Garitano apenas creara ocasiones de peligro. El  Pucela se encontró con algo que no había tenido hasta el momento, suerte. Unai Simón controló mal y Marcos André, pillo, con ganas de morder le sacó el penalti. Orellana puso el 1-0, primera vez que el Real Valladolid estaba por delante en la media hora inicial.

El guión del partido siguió igual. El conjunto blanquivioleta junto, sin dejar espacios ni conceder ocasiones, se creció y Guardiola tuvo dos para empatar, falló ambas y una de ellas casi en la línea de gol. A la contra, con poca posesión y por las bandas así estaba llegando el peligro pucelano. Poco vistoso, pero de momento efectivo y sin errores atrás estaba el conjunto de Sergio, que se iría al descanso con ventaja por la mínima. Joaquín colosal en la zaga, Hervías dañino por la derecha y Marcos André bajando hasta un tanque.  

En el segundo tiempo no cambió nada, pero el Pucela salió más fresco. Tanto es así, que realizó su mejor jugada desde hace varios partidos. Marcos André completó la pared con Plano, y este se tiró un autopase por la izquierda. Consiguió irse de Capa y puso el balón a la frontal, Alcaraz se la cedió a Orellana y el chileno le dejó un buen balón a Hervías. El logroñés realizó un disparo potente con bote, Unai despejó mal y Marcos André, de nuevo el más listo de la clase, aprovechó el rechace para marcar. Tras la revisión del VAR, 2-0 en el minuto 50.          

El tiempo pasaba y los leones no conseguían ni crear peligro. De repente, un centro desde la izquierda lo remataba Villalibre, Masip realizó una espectacular parada de reflejos. Primer aviso, y no sería el último. Muniain filtró un pase y Williams con su velocidad se plantó solo ante el arquero catalán, el portero cerró todas las puertas y la mandó a córner. Salvador Jordi Masip. 

Tras los dos sustos, Sergio metió defensas y echó al equipo atrás, a 20 minutos para el final. Al Pucela le tocaba sufrir. En el minuto 85 Luis Pérez hace un absurdo penalti que transforma Williams, 2-1 y casi diez minutos para el final. Agonía, malos presagios, eso es lo que se pensaba desde Valladolid. La tuvo Iñaki y se le fue arriba. El Pucela se llevó el partido, con un 30% de posesión, concediendo poco al rival y con bastante más solidez defensiva que en los demás encuentros. Masip y Marcos André acabaron como héroes. Guardiola y luis Pérez como señalados.   

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