Entre el respeto y la sutil venganza
(Foto:Agencias)

Quedó para la anécdota lo sucedido este pasado sábado en la cancha del Estadio Azteca, puesto que Rubens Sambueza a pesar de marcar, le mostró respeto a la afición azulcrema y a su pasado en el conjunto de Coapa, sin festejar su anotación que puso el empate y posteriormente se encargó del trazo para el gol de la victoria, motivos suficientes para que el América perdiera el invicto frente al Toluca.

Este tipo de demostraciones ya las había vivido el americanismo en otras ocasiones. Primeramente hay que remontarse al Verano 2001, en un encuentro entre las Águilas y el equipo entonces perteneciente a la Primera División, Irapuato. Trepidante empate 2-2 donde anotó un viejo conocido del amecianismo: Isaac Terrazas. Certero remate de cabeza que venció a Adolfo Ríos y el mexicano no festejó y puso las manos hacia atrás, inclusive haciendo gestos de respeto hacia la barra americanista.

Para el Verano 2002 otra cuestión similar se presentó y también en el Coloso de Santa Úrsula. La polémica Final entre América y Necaxa trajo consigo un capítulo muy interesante en su juego de Ida, puesto que el histórico Luis Roberto Alves ‘Zague’, un histórico de las Águilas, puso el 2-0 en el marcador. El delantero solo se levantó, se enfundó en un abrazo con sus compañeros y todo pasó en completa calma.

Uno más fue el medio de contención Javier Güemez, elemento que tuvo pocas oportunidades con los azulcremas pero que quedó marcado en la Final ante Tigres del Apertura 2016 al fallar el último penal, mismo que significó el título para los felinos. Duelo de Copa MX, corría el minuto 66 y dicho elementó sacó un disparo con suma potencia para emparejar el compromiso. Güemez no hizo una sola expresión de festejo y únicamente regresó hacia el centro del campo.

También ha existido el dulce sabor de la venganza de aquellos que no salieron con buenas cuentas de la institución capitalina y que anotarles es una válvula de escape. Uno de los casos más frecuentes fue cuando Christian ‘Chaco’ Giménez lograba batir las redes de Coapa, inclusive simulando ser un águila en tono claro de burla.

Otro de los casos más recordados es el de Ángel Reyna, en un juegazo entre América y Rayados en la cancha del Estadio Azteca en el torneo de Clausura 2012. Corría el tiempo de compensación, las cosas estaban 2-2. Desborde de Neri Cardozo con centro que remató el propio Reyna y así le dio el triunfo a ‘La Pandilla’. Su festejo fue contundente, ya que emuló a Cuauhtémoc Blanco en su ya conocida pose; abucheo incesable sobre Ángel.

A final de cuentas así es el futbol, con sus historias de amor y odio deportivo que darán siempre mucho de qué hablar para la opinión pública y los aficionados.

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