Luego de sufrir una dolorosa derrota en calidad de visitante el panorama no pintaba bien para los dirigidos por Benjamin Mora, que antes de su enfrentamiento internacional no llegaban de la mejor manera.

Ante todo panorama en contra y ante un mal juego que se veía del conjunto rojinegro, se enfrentaron al encuentro de vuelta con la esperanza de poder revertir la situación.

El juego de vuelta sería en el Estadio Jalisco y tanto la afición como los jugadores tenían la expectativa de poder revertir un escenario que no se contemplaba en el comienzo de la serie. Cabe mencionar que el campo no se encontraba con una buena recepción de la afición.

Ante la búsqueda del resultado, en la primera parte Mora mandó a la cancha lo mejor que tenía en su arsenal, incluido a Julian Quiñones, quien no quiso participar en los últimos partidos del equipo. Pese a eso el estratega mexicano buscaba encontrar el gol en los primeros minutos para animar al equipo.

Foto: Club Atlas

El silbante daba inicio al partido y ambos partidos comenzaban en búsqueda de la pelota, esto para decidir el encuentro a su favor. Sería el mediocampo rojinegro quienes se harían del balón en los minutos iniciales, tan pronto tenían la bola generaban una ocasión.

El cuadro atlista comenzaría un ataque constante sobre la portería visitante, sin embargo, no podían concretar las oportunidades que generaban frente al arco hondureño. Tanto Julian Quiñones como Julio Furch tuvieron chances de abrir el marcador antes de los 15, pero la defensa y portero rival no lo permitían.

Foto: Club Atlas

Con el paso del tiempo los rivales intentan hacer que corriera el tiempo fingiendo faltas y con las revisiones médicas, además el silbante tenía un descontrol con su parámetro para las faltas, en un instante se le había ido el control del partido.

Era evidente que los rivales buscaban un contragolpe que sentenciara la eliminatoria, pero poco a poco los locales se acercaban al arco de Menjivar. Lo único que fallaba era la puntería, porque oportunidades fabricaban constantemente. Lozano tuvo un tiro libre al borde del área que por poco entra a la portería.

Finalmente poco antes de acabar la primera parte los locales conseguirían su primer gol, gracias a un cabezazo de Quiñones que dejó sin oportunidad al guardameta de poder hacer algo, la esperanza crecía y aguardaba una segunda mitad que pintaba ilusionante.

Con anticipación al descanso, el cuadro atlista estaba en búsqueda de la segunda anotación que pudiera encaminar la eliminatoria a su favor, pero  la imprecisión no aparecía para la causa local. Sin más acciones finalizaba el periodo inicial con la sensación de que pudieron ser más.

Se esperaba que hubiera cambios antes de comenzar la parte complementaría, pero el juego siguió su mismo curso, Olimpia media la iniciativa del partido y ellos esperarían un contragolpe para finalizar toda esperanza.

Precisamente en los primeros minutos de la parte complementaria, el cuadro visitante tuvo un tiro libre en el borde del área que Camilo Vargas pudo atajar de buena manera que mantenía la ilusión de rematar el marcador.

El tiempo pasaba para los locales que lo seguían intentado, prácticamente estaban en el campo del Olimpia y dominaban el control del esférico.Fue hasta la mitad del complemento que caería el segundo gol local, Ozziel Herrera marcaba el tanto después de una desconcentración visitante a balón parado.

Poco a poco el objetivo estaba por cumplirse, el equipo y el estadio comenzaron a alentar a los hombres dentro del campo para buscar el ansiado tercer gol que diera una tranquilidad a la causa rojinegra. 

Ambos entrenadores realizaron modificaciones, por un lado, Benjamin Mora los hizo para buscar otras alternativas para ese tercer gol, mientras que el estratega del club hondureño los hizo para aguantar el resultado. 

Después de todo el esfuerzo que hizo el equipo durante el campo, finalmente al minuto 77 caería el tercer gol, Aldo Rocha sería quien marcaría ese tan ansiado tercer gol que empataba la serie. El estadio estalló de emoción y el equipo lo festejó con mucha emoción.

Una vez empatada la eliminatoria, ambos buscaron ese gol que les diera la clasificación y que evitara por completo los tiempos extras, ambos comenzaron un intercambio de jugadas que llevaban de portería a portería el duelo.

Cuando todo parecía que terminaría en tiempos extra, en otra desatención de la zaga defensiva hondureña terminaría dando el cuarto tanto rojinegro por parte de Julián Quiñones que cerraba una noche de reinvindicación y de ensueño con un doblete que daba la clasificación al cuadro rojinegro.

Sin más acciones en los momentos finales del partido, el silbante daba por finalizado una nueva hazaña atlista que terminaría ganando el encuentro "A lo Atlas".

  • Conclusión

Es evidente que el equipo necesitaba un partido como este para poder redimir su mal juego en las últimas semanas, pudimos ver una escuadra que realmente quería lograr la remontada y ese es el club que muchos queremos ver. 

Hoy es un nuevo capítulo donde se demuestra que nada está escrito y este juego tenía que ser remontado "A lo Atlas", sufriendo en todo momento, pero con la ilusión de que todo es posible.

Si bien el paso en liga no es bueno, esto ayudará a poder levantar el animo y poder pelear por un boleto para la fase final del torneo. Benjamin Mora da un respiro y sustenta un proyecto que podría tener el rayo de esperanza que necesitaba.