Lo que tenía que haber sido una fiesta, se vio empañada por la misma historia de siempre. Hace unas semanas atrás fue un aviso y el foco estaba puesto en Río de Janeiro en la final de la Copa Libertadores, en los días previos y el mismo día del encuentro, el accionar de la policía de Brasil ante los hinchas de Boca Juniors dio que hablar nuevamente.

Faltando poco para el inicio de esa final, las autoridades del vecino país golpearon a los simpatizantes del club de la Ribera y más de uno declaró que le hicieron la vida imposible y que liberaron la zona, donde nunca se sintieron cuidados. Misma situación le tocó atravesar al público de Argentinos Juniors en el compromiso de vuelta de uno de los certámenes más importante del continente y con la derrota (2-0) contra Fluminense en el Maracaná de Río de Janeiro, la policía reprimió violentamente y hubo uno de los hinchas del elenco de La Paternal que terminó con su cabello ensangrentado por esta gresca que se generó en una de las gradas.

Sin embargo, cuando parecía que iba a ver un clásico en paz, fue lo contrario una vez que terminaron de cantar los himnos los jugadores de la Scaloneta observaron a su gente y vieron movimiento extraño. ¿Qué había pasado? Otra vez, se desató una guerra por el duro accionar de la policía frente los hinchas nacionales, hubo algunos heridos y una de las tantas imágenes de la noche, Emiliano Martínez tratando de frenar a las autoridades locales o Marcelo D’Andrea en la tribuna separando.

CALMANDO. El Dibu Martínez pegó un salto para tratar de evitar que un policía le pegue a los simpatizantes de la Scaloneta. Foto: Web

 

Ante este escenario, Lionel Messi y un gesto de capitán agarró a sus compañeros: “Nosotros, nos vamos” dijo el astro rosarino en claro fastidio por una nueva mancha en el mítico Maracaná. La delegación del equipo conducido por Lionel Scaloni estuvo veinte minutos en su vestuario hasta que recibió la noticias que estaban dada las garantías, el partido se jugó y fue un nuevo triunfo histórico de los campeones del mundo.

Por otra parte, en septiembre de 2021 tras la obtención de la Copa América, el conjunto de Scaloni se enfrentaba nuevamente a su derbi en el Arena Do Corinthians de Sao Pablo y solamente se alcanzaron a jugar cinco minutos. ¿Qué paso? se metieron dentro de la cancha, las autoridades sanitarias de Anvisa y avisaron que Giovani Lo Celso, Emiliano Martínez, Emiliano Buendía y Cristian Romero tenían que someterse a una cuarenta obligatoria una vez que pisaron suelo brasileño debido a las restricciones que había por la pandemia de Covid 19.

Un nuevo papelón para la historia del derbi, anoche Gabriel Jesús realizó algunos gestos que desató la polémica, el delantero con el índice y dedo medio manifestó su descontento por la determinación de los futbolistas de la Albiceleste de retirarse a su camarín hasta que se calme todo. Pero, en la final de la Copa Sudamericana 2012, Tigre soñaba con escribir un capitulo dorado y definía este campeonato en el Morumbi ante Sao Pablo, el dueño de casa se fue ganando 2-0 al descanso.

Con la demora para jugar el segundo tiempo, Néstor Gorosito dio más detalles de lo que había pasado: “Liberaron la zona y dos de ellos sacaron dos revólveres. Hay dos o tres jugadores lastimados. Encima son cagones, porque mano a mano no se la aguantan. Sacaron dos revólveres y no se juega más” comentó el entrenador que en ese momento dirigía a la institución de Victoria. Ese mensaje de “Pipo” Gorosito ante la prensa dio a entender que algunas autoridades locales se metieron a la cancha para intentar agredir a la delegación del Matador, el chileno Enrique Osses suspendió el encuentro y terminó con el polémico título del Tricolor Paulista.

 

 

 

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