Despierto

En el cierre de la sexta fecha del Super Rugby, Jaguares venció por 49-35 a Lions, en el estadio José Amalfitani de Liniers. A diferencia del éxito ante Waratahs, hace dos semanas, el local tuvo una producción de altísimo voltaje durante los ochenta minutos. El capitán Pablo Matera, la gran figura. Ahora, a descansar y pensar en Crusaders, rival al que recibirá dentro de dos semanas.

Despierto
¡Corré, Pablo! Matera, capitán del representativo de la UAR, fue un factor decisivo en el éxito de su equipo. Crédito: Jaguares.

MEn la previa a este encuentro, quien escribe este artículo fue con pocas (o nulas) expectativas. Simplemente buscaba sorprenderse. Deseaba ver cómo rendía la franquicia argentina luego del traspié ante Reds, hace siete días. Y se sorprendió: jugaron un gran encuentro desde la patada de salida hasta el pitazo final del neozelandés Jamie Nutbrown. Estuvieron sólidos en casi todos los aspectos del juego, pero, principalmente, en lo psicológico, que hoy en día es decisivo para dar ese paso que se necesita hacia la élite de la élite, y al que para Jaguares se ha convertido en su talón de Aquiles.

¿Qué fue lo mejor del equipo en la producción de esta tarde? Colectivamente, casi todo. Actuaron en consecuencia de lo que tenían enfrente, cuidaron la posesión con extremo cuidado, tomaron buenas decisiones en ataque, se impusieron en el contexto, ralentizaron los rucks de su adversario y fueron incisivos a la hora de defender. Se podrían mencionar muchas cosas, pero esas fueron las más sobresalientes. Individualmente, y más allá de no haber apoyado ninguno de los seis tries, Matera, el dueño del brazalete. El número seis del representativo de la UAR ganó metros constantemente y fue una pesadilla para la escuadra de Johannesburgo. Un verdadero bulldog en el breakdown y pieza fundamental para la inyección anímica en el resto del equipo. Lo siguieron Bautista Delguy, Emiliano Boffelli, Javier Ortega Desio y Marcos Kremer, quienes también tuvieron actuaciones descomunales. Y así se podría nombrar a los 23 jugadores que han sido escogidos por Mario Ledesma y su grupo de trabajo para este encuentro, el cuarto en Vélez.

Si bien reinaron las sonrisas, los aplausos y las felicitaciones entre cada uno de los miembros de Jaguares, también hubo puntos negativos. Formaciones fijas. En dos palabras se pueden resumir los problemas a lo largo de la contienda. El line, con Ortega Desio como líder, mejoró, pero sigue sin ser una garantía de confianza. Todo lo contrario para el scrum, que sufrió constantemente el poderío del finalista en las dos últimas ediciones. Y también se puede agregar al maul defensivo, que empeoró con el ingreso de Malcolm Marx en el rival.

Más allá de los errores, el balance ha sido muy positivo para un plantel que necesitaba una victoria de este calibre. Doblegaron a uno de los cinco mejores conjuntos que tiene el hemisferio sur en la actualidad, y que ha pisado las dos últimas finales en SANZAAR. Estuvieron cara a cara con bestias como Kwagga Smith, Franco Mostert, Elton Jantjies, Rohan Janse van Rensburg, Lionel Mapoe, Aphiwe Dyantyi, Andries Coetzee y el mismísimo Marx, que, para muchos, hoy en día es el mejor hooker del planeta. El local superó ampliamente las expectativas. En dos semanas, otra vez en tierra porteña, aguardarán por Crusaders, el último campeón de este torneo y máximo ganador histórico (ocho conquistas entre 1998 y 2017). El objetivo será repetir lo hecho y comenzar a respirar un nuevo aire, el del triunfo. Hoy, Jaguares estuvo despierto, pero deberá aguantar el sueño al menos por catorce días, cuando habrá redoblar la apuesta y codearse con Sam Whitelock y compañía.

Síntesis del partido:

Jaguares (49): 15- Joaquín Tuculet; 14- Bautista Delguy; 13- Matías Orlando y 12- Bautista Ezcurra; 11- Emiliano Boffelli; 10- Nicolás Sánchez y 9- Gonzalo Bertranou; 8- Javier Ortega Desio, 7- Marcos Kremer y 6- Pablo Matera (C); 5- Tomás Lavanini y 4- Matías Alemanno; 3- Nahuel Tetaz Chaparro, 2- Agustín Creevy y 1- Santiago García Botta.

Ingresaron: 16- Julián Montoya, 17- Felipe Arregui, 18- Juan Pablo Zeiss, 19- Guido Petti, 20- Juan Manuel Leguizamón, 21- Martín Landajo, 22- Jerónimo de la Fuente y 23- Ramiro Moyano.

Entrenador: Mario Ledesma.

Lions (35):  15- Andries Coetzee; 14- Sylvian Mahuza; 13- Lionel Mapoe y 12- Rohan Janse van Rensburg; 11- Aphiwe Dyantyi; 10- Elton Jantjies y 9- Marco Jansen van Vuuren; 8- Kwagga Smith, 7- Robert Kruger y 6- Cyle Brink; 5- Franco Mostert y 4- Marvin Orie; 3- Ruan Dreyer, 2- Robbie Coetzee y 1- Jacques Van Rooyen.

Ingresaron: 16- Malcolm Marx, 17- Dylan Smith, 18- Johannes Jonker, 19- Lourens Erasmus, 20- Len Massyn, 21- Dillon Smit, 22- Howard Mnisi y 23- Shaun Reynolds.

Entrenador: Swys de Bruin.

Puntos en el primer tiempo: 1’ Try de Bautista Delguy convertido por Nicolás Sánchez (Jaguares 7-0 Lions). 10’ Penal de Nicolás Sánchez (Jaguares 10-0 Lions). 16’ y 22’ Tries de Marvin Orie y Sylvian Mahuza convertidos por Elton Jantjies (Jaguares 10-14 Lions). 27’ Try de Emiliano Boffelli (Jaguares 15-14 Lions). 37’ Penal de Nicolás Sánchez (Jaguares 18-14 Lions). 40’ Try de Javier Ortega Desio convertido por Nicolás Sánchez (Jaguares 25-14 Lions).  

Puntos en el segundo tiempo: 7’ Try de Emiliano Boffelli convertido por Nicolás Sánchez (Jaguares 32-14 Lions). 16’ y 22’ Tries de Lourens Erasmus y Malcolm Marx convertidos por Elton Jantjies (Jaguares 32-28 Lions). 25’ Try de Bautista Ezcurra convertido por Nicolás Sánchez (Jaguares 39-28 Lions). 27’ Try de Malcolm Marx convertido por Elton Jantjies (Jaguares 39-35 Lions). 31’ Try de Javier Ortega Desio convertido por Nicolás Sánchez (Jaguares 46-35 Lions). 34’ Penal de Nicolás Sánchez (Jaguares 49-35 Lions).

Árbitro: Jamie Nutbrown (Nueva Zelanda).

Jueces de touch: Paul Williams (Nueva Zelanda) y Pablo Deluca (Nueva Zelanda).

Asistente de video: Santiago Borsani (Argentina).

Estadio: José Amalfitani (Liniers).