Falta de respeto

En el “Cementerio de los Elefantes” de Santa Fe, los Pumas tuvieron una paupérrima actuación y cayeron por 30-12 ante Gales. De esta manera, el máximo representativo de la UAR perdió la serie ante el Dragón. El próximo sábado, en Resistencia, cierran primera ventana internacional del año ante Escocia. ¿Será el último partido de Daniel Hourcade?

Falta de respeto
Nahuel Tetaz Chaparro, pilar derecho de la Argentina, intenta evitar el tackle de un rival. Crédito: UAR.

Hoy, ante los más de 26 mil espectadores que se acercaron al estadio de Colón, lo hecho por el seleccionado nacional fue una vergüenza, una verdadera falta de respeto. A partir de aquí, quien escribe este artículo desglosará el porqué de cierta definición.

Si uno tuviese que graficarlo en una pirámide, los principales responsables de esta vergüenza deportiva son, sin duda alguna, los dirigentes de la UAR. Caerle a Marcelo Rodríguez, que desde marzo se convirtió en presidente de la entidad máxima del deporte ovalado en nuestro país, no tiene sentido. Pero quien sí tiene una gran incidencia en el pésimo momento de los albicelestes es Carlos Araujo, dueño del control remoto de la Unión desde abril del 2014 hasta marzo de este año. Hoy, se resguarda, pero su injerencia en la continuidad de Hourcade, quien tenía contrato hasta diciembre del 2017. Y cabe destacar que jamás se oficializó su continuidad. Pero las pésimas decisiones también se extendieron con el famoso “amiguismo”: en Argentina XV, también como entrenador, Felipe Contepomi; en Pumitas, Enrique Pichot. Si se quiere ser una potencia, practicar el nepotismo no es una buena fórmula…

En segundo lugar, el mismísimo Hourcade. Desde el cuarto puesto en la Copa Mundial de Inglaterra, arrogante y cabezadura. Jamás supo reconocer que ya había tocado el techo. Desde hace dos años que no sabe qué más ofrecerle al equipo. Eso, a la hora de jugar, también juega un rol preponderante. De los últimos 19 partidos ante rivales del tier uno, 19 caídas… Una estadística fría y, asimismo, que produce tristeza. El excabecilla de Portugal nunca supo cuándo soltar el volante. Se aferró a su puesto de trabajo, sin siquiera pensar en sus dirigidos ni el futuro de los Pumas.

Por último, y no menos importante, los jugadores. La fría tarde santafesina se condijo con lo que evidenciaron en el estadio Brigadier Gral. Estanislao López: un juego sin variantes, vacío. Psicológicamente, agotados. Por momentos, sin alma. Duele decirlo, pero le faltaron el respeto a la indumentaria albiceleste, esa que tan bien supieron representar en ciertas ocasiones. Se contagiaron de los desastres producidos por la cúpula de la UAR, pero también por la ineptitud de su head coach. El cambio entre Jaguares y Pumas fue abrupto y, al mismo tiempo, inentendible. Los mismos que hace dos semanas se vistieron de negro y naranja hoy lo hicieron de celeste y blanco. Dicho esto, ¿por qué se vio a un conjunto completamente perdido, fuera de foco y, sin buscar faltarles el respeto, con poco compromiso por la camiseta de su país? Desde el punto de vista del autor de estas líneas, por los dos primeros puntos, aunque suene reiterativo: descalabros dirigenciales y un entrenador que no transmite más nada.

¿Se puede rescatar algo positivo? Teniendo en cuenta lo que venían haciendo en el Super Rugby con Mario Ledesma, Nicolás Fernández Miranda y Martín Gaitán, no. Colectivamente, la producción ante el Dragón fue lamentable, propia de un elenco del tier dos, no del uno. Es que eso es lo que son los Pumas de hoy: el décimo o, como máximo, noveno exponente del rugby internacional. Y claramente por debajo de sus oponentes del hemisferio sur y, salvo Italia, también de los icónicos del hemisferio norte (Irlanda, Inglaterra, Escocia, Francia y su verdugo en estas dos últimas semanas, Gales, que vino a la Argentina con un plantel alternativo…).

¿Será el fin de la era Hourcade? Si el tren no logra reincorporarse a las vías, pronto, muy pronto habrá novedades en la mesa chica. En Santa Fe, con muchos jóvenes que los tienen como ídolos, los Pumas no estuvieron a la altura de las circunstancias. Es más, les faltaron el respeto.

Síntesis del partido:

Argentina (12): 15- Joaquín Tuculet; 14- Bautista Delguy; 13- Matías Orlando y 12- Jerónimo de la Fuente; 11- Ramiro Moyano; 10- Nicolás Sánchez y 9- Martín Landajo; 8- Javier Ortega Desio, 7- Marcos Kremer y 6- Pablo Matera; 5- Tomás Lavanini y 4- Guido Petti; 3- Nahuel Tetaz Chaparro, 2- Agustín Creevy (C) y 1- Santiago García Botta.

Ingresaron: 16- Julián Montoya, 17- Javier Díaz, 18- Santiago Medrano, 19- Matías Alemanno, 20- Tomás Lezana, 21- Gonzalo Bertranou, 22- Santiago González Iglesias y 23- Sebastián Cancelliere.

Entrenador: Daniel Hourcade.

Gales (30): 15- Hallam Amos; 14- Josh Adams; 13- Scott Williams y 12- Owen Watkin; 11- George North; 10- Rhys Patchell y 9- Aled Davies; 8- Ross Moriarty, 7- James Davies y 6- Ellis Jenkins; 5- Cory Hill (C) y 4- Adam Beard; 3- Tomas Francis, 2- Ryan Elias y 1- Rob Evans.

Ingresaron: 16- Elliot Dee, 17- Nicky Smith, 18- Dillon Lewis, 19- Bradley Davies, 20- Josh Turnbull, 21- Tomos Williams, 22- Gareth Anscombe y 23- Tom Prydie.

Expulsado: ST 40+2´ Ross Moriarty.

Entrenador: Warren Gatland.

Puntos en el primer tiempo: 8´ y 15´ Penales de Rhys Patchell (Argentina 0-6 Gales). 22´ Try de Josh Adams convertido por Rhys Patchell (Argentina 0-13 Gales). 33´ y 38´ Penales de Rhys Patchell (Argentina 0-19 Gales). 39´ Try de Bautista Delguy (Argentina 5-19 Gales).

Puntos en el segundo tiempo: 2´ y 12´ Penales de Rhys Patchell (Argentina 5-25 Gales). 16´ Try de Hallam Amos (Argentina 5-30 Gales). 40+4´ Try de Julián Montoya convertido por Nicolás Sánchez (Argentina 12-30 Gales).  

Árbitro: Jaco Peyper (Sudáfrica).

Jueces de touch: Mathieu Raynal (Francia) y Andrew Brace (Irlanda).

Asistente de video: Marius Jonker (Sudáfrica).

Estadio: Brigadier Gral. Estanislao López (Santa Fe).