Los test de pretemporada parecían ser una salida del pozo en el que Yamaha lleva sumido varias temporadas. Los resultados obtenidas tanto en Qatar como en Malasia no han hecho más que hundir las expectativas y esperanzas impuestas en la fábrica italiana. 

En su paso por Malasia, Fabio Quartararo logró reducir distancias respecto a los tiempos marcados de temporadas pasadas hasta en ocho décimas. El francés finalizó el test a principios de mes en la 11º posición, mientras que su recién llegado compañero de equipo Álex Rins lo hizo en 16º.

Respecto a su paso por el Circuito Internacional de Losail, Quartararo se alejó hasta la 14º posición, mientras que Rins volvería a igualar dicha posición. Los tiempos marcados durante estas jornadas dejaron a los pilotos de Yamaha a un segundo de distancia.

Massimo Meregalli, director de Yamaha, ha explicado para la web oficial de MotoGP las sensaciones mantenidas y las correspondientes diferencias encontradas entre ambos test: "Realmente, hemos podido demostrar en Losail lo que vivimos en Sepang. Todos los progresos que hicimos en Malasia se han repetido en Qatar, con una ligera mejora en la velocidad punta, pero la diferencia con nuestros rivales sigue siendo significativa".

Meregalli se ha sincerado destacando las bajas expectativas en el rendimiento de la M1 tras ser testigo del progreso de las otras fábricas: "Francamente, esperaba que pudiéramos haber estado más cerca. Y sinceramente, no esperaba que nuestros rivales fueran capaces de progresar tanto".

Comparación con otras marcas

Si se observan los datos del último test de pretemporada y se comparan en cuanto a rendimiento, es identificable destacar el progreso continuo de las Ducati. Pecco Bagnaia mantuvo el liderazgo en ambas jornadas de test, rodando en hasta ocho décimas por debajo del récord absoluto de la pista, tan solo tres meses de haber disputado el Gran Premio la pasada temporada. Dicho récord fue establecido por Luca Marini, también piloto de Ducati a bordo de la Desmosedici 2022. Respecto a los tiempos de otros grandes rivales como Aprilia y KTM, la mejora en tiempos es significativa siendo de nuevo décimas para la fábrica italiana y de 1.1 segundos para la marca austriaca.

En cuanto a la situación del equipo azul, es necesario comparar sensaciones con Honda, quien también se mantuvo entre las últimas posiciones de la tabla. Ninguna de las dos tuvo mejoras significativas respecto al anterior test.

Para Meregalli, estos resultados no son significativos a pesar de ser un indicio de la situación de cada equipo. Aún así, el director de Yamaha ha mostrado su decepción ante la oportunidad de todas las marcas de evaluar su rendimiento y ritmo a una vuelta de cara al inicio de temporada y mostrar las bazas con las que lo harán frente.

"Nuestro ritmo no es malo. Ciertamente, no está entre los 3 primeros, pero no está mal igualmente. Pero aquí en particular, incluso más que en Sepang, el retraso en clasificación sigue siendo significativo. Ese es el punto en el que deberíamos concentrar toda nuestra energía, porque a menudo se dice que salir delante aporta muchos beneficios, así que es realmente un área en la que necesitamos mejorar", admitía el italiano tras ser preguntado por los progresos que la casa de Iwata había buscado durante este mes de preparatoria.

Los principales problemas a los que se enfrenta Yamaha son similares a los de 2023. La falta de agarre trasero, problema clave al igual que para Honda, les penaliza al no tener la capacidad de clasificar entre las primeras posiciones y tener mayores problemas de cara a la carrera. Pese a ello, Yamaha ha encontrado entre sus puntos fuerte la velocidad punta, que pese a resistirse años anteriores, han logrado marcar las referencias más rápidas y un ritmo de carrera notable.

El cambio tardará en llegar

Las malas sensaciones del director de equipo se trasladaron a las declaraciones de sus pilotos. Quartararo fue el encargado de ser el primer en dejar claro que el camino a recorrer por la marca japonesa es largo y que aún deberán esperar entre tres y cuatro meses para poder sentir realmente algún cambio de mejora.

Las novedades introducidas en el equipo pasarán por manos de los ingenieros 'robados' a Ducati y el efecto a tener en cuenta del nuevo sistema de concesiones que MotoGP les provee con el objetivo de ayudar a las marcas japonesas. A pesar de poner en detalle los problemas, el 'Diablo' quiso dejar claro que el test de Qatar había sido, de algún modo, positivo.

Respecto a Álex Rins, su llegada al equipo llega en un momento clave y en el que aún se mantiene en proceso de adaptación. "He progresado respecto al primer día en Qatar, pero todavía estamos lejos. Estoy a 1.1 segundos de la cabeza, Fabio está a un segundo, así que todavía tenemos mucho trabajo que hacer para reducir la diferencia. Si queremos luchar por la victoria, tendremos que trabajar aún más duro, pero creo que la forma en que estamos trabajando en la correcta", confesó Rins, quien no pudo participar en el Gran Premio de Qatar en 2023 y hará en dicho trazado su debut oficial bajo los colores de Yamaha.

Álex Rins continúa su proceso de adaptación y aprendizaje de la M1 / Fuente: <strong><a  data-cke-saved-href='https://www.vavel.com/es/motor/2024/02/05/motogp/1171303-mision-de-campeones-asi-es-la-presentacion-de-yamaha-2024.html' href='https://www.vavel.com/es/motor/2024/02/05/motogp/1171303-mision-de-campeones-asi-es-la-presentacion-de-yamaha-2024.html'>Monster Energy Yamaha MotoGP</a></strong>
Álex Rins continúa su proceso de adaptación y aprendizaje de la M1 / Fuente: Monster Energy Yamaha MotoGP

En definitiva y como conclusión a su intervención a los medios de comunicación, Meregalli quiso confesar su satisfacción pese a los aspectos negativos: "En cierto modo, estamos satisfechos porque todo el nuevo equipamiento que hemos introducido este año nos ha dado un plus de rendimiento. La mayor parte del tiempo, los comentarios de Quartararo y Rins han coincidido, y es esencial que trabajen en la misma dirección, pero aún nos queda trabajo por hacer".