Barty alcanza su primera semifinal de Grand Slam en Roland Garros
Ashleigh Barty celebra un punto durante un partido en Roland Garros. Foto: gettyimages.es

Barty alcanza su primera semifinal de Grand Slam en Roland Garros

La australiana superó con claridad a la estadounidense Madison Keys, decimocuarta favorita del cuadro, por 6-3 y 7-5 para acceder a su primera semifinal de un Grand Slam en el apartado individual. La actual número ocho del mundo se verá las caras con la revelación del torneo, la adolescente de 17 años, Amanda Anisimova, por un puesto en la gran final. 

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Manuel García

En la superficie menos adepta a su juego, pero Ashleigh Barty también está dejando boquiabierto al mundo del tenis en tierra batida. La australiana continúa su imparable progresión en el circuito WTA durante este 2019 y mañana disputará sus primeras semifinales de un Grand Slam, para más inri, haciéndolo en el peor torneo posible para sus características, Roland Garros. Tras cinco participaciones sin haber llegado nunca más allá de la segunda ronda, la actual número ocho del mundo derrotó con mucha comodidad a una de las vigentes semifinalistas de la pasada edición, la estadounidense Madison Keys, por 6-3 y 7-5 en apenas 69 minutos de juego. 

Barty volvió a demostrar su versatilidad al ganar once de los doce puntos que disputó en la red, además de un 80% con su primer servicio (29 de 36)

Ambas se midieron, precisamente, en la primera ronda de este mismo torneo hace dos años. En aquel momento, Keys era una jugadora mucho más consolidada que su rival de hoy, una Barty todavía desconocida para el gran público. El resultado fue de 6-3 y 6-2 para la estadounidense. En la previa del choque de hoy, Barty se acordó de aquel encuentro y deseó, obviamente, que no se repitiera tal resultado. Pues bien, la de Ipswich cumplió con creces con su cometido, mostrando todo su repertorio y variedad de golpes que la han convertido en la única jugadora de élite capaz de compaginar ambos circuitos, el individual y el dobles, cosechando grandes triunfos. 

Pese a que Keys logró mantener la compostura durante la primera mitad del primer parcial, se veía que si había alguien capaz de romper el equilibrio en el marcador esa era Barty. La oceánica daba la sensación de tener un plus más, tanto de fondo de pista como al resto, y lo reafirmó en el siempre clave octavo juego. Con un 'passing shot' de revés, la australiana quebró a la primera oportunidad el servicio de Keys, para inmediatamente después, poner el 6-3 en el marcador del primer set tras hacer buena su cuarta bola para ello. 

Esa sensación de superioridad, ya ratificada en el marcador, que había plasmado Barty al final del primer set aumentó con el paso del tiempo, siendo la única de las dos jugadoras que amenazaba con lograr otro 'break'. La mezcla de reveses cortados con derechas de elevada altura eran demasiado para una jugadora tan lineal como Keys, acostumbrada a imponer su ley gracias a sus potentes tiros. La estadounidense fue a remolque durante todo el segundo set, cediendo otra vez su saque en el séptimo juego (4-3). Parecía el final de su aventura en París, pero la norteamericana sacó su orgullo para, con cierta ayuda también de su rival, lograr un 'break' salvador en el décimo juego y alargar algo más el choque. 

Los nervios habían traicionado momentáneamente a Barty, que ante la posibilidad de alcanzar su primera semifinal de un 'grande', cometió un par de errores de bulto, una doble falta y una derecha a la red, para dar alas a su rival. Sin embargo y demostrando una madurez superlativa, la australiana volvió a coger el mando del encuentro impidiendo a Keys consolidar el 'break' y meterse de lleno en el partido. Con su segunda rotura, esta vez sí fue la definitiva para Barty, que cerró en blanco (7-5) a los 69 minutos la que es, hasta el momento, su mejor victoria como profesional en un Grand Slam.

Con su primera final en París en el horizonte, la número ocho del mundo (puede salir de aquí en segunda posición) no tendrá que verse las caras con la vigente campeona, una Simona Halep que acaba de claudicar y de forma merecida ante otra de las sensaciones del año, la joven norteamericana Amanda Anisimova, de sólo 17 años y que la ha dejado fuera de combate por un contundente 6-2 y 6-4

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