Última chance para subirse al tren

Mañana, desde las 11:30, Los Pumas buscarán dar el gran golpe ante Inglaterra en Twickenham, la catedral mundial de este deporte. El elenco albiceleste tendrá tres modificaciones con respecto al XV inicial que cayó ante Escocia, en Murrayfield. Televisan ESPN2 y ESPN2 HD.

Última chance para subirse al tren
Foto: Lensbury por Twickenham. Los Pumas cambiaron de sede para el Captain´s Run y lo llevaron a cabo en su sede de entrenamiento. Aquí, concentración pura para el capitán Agustín Creevy. Crédito: Prensa UAR.

Para muchos, el tren ya pasó; para otros, esta es una ‘vida’ extra. Tras la desilusión que vivieron en Edimburgo, donde sucumbieron ante el Cardo por 19-16, los conducidos por Daniel Hourcade saben que el partido ante la Rosa es la carta final que se jugarán en la previa del sorteo mundialista, que se realizará el próximo 10 de mayo, en Japón, país que albergará la novena edición del trofeo William Webb Ellis entre septiembre y noviembre del 2019.

Este encuentro, que se celebrará en un estadio icono del rugby mundial, no será uno más para la Argentina. Las caídas ante Escocia y Gales han impactado de lleno en un grupo que necesitaba ganar en esta ventana internacional, más allá del triunfo inicial frente a Japón en suelo asiático. El mazazo fue, para algunos, inesperado; para otros, en cambio, el resultado de un sistema que se agotó tras la obtención del cuarto puesto en el Mundial de Inglaterra 2015. Lo cierto es que Los Pumas, novenos en el ranking de la World Rugby (lo cual los depositaría en el ‘grupo de la muerte’ en la próxima cita mundialista), tendrán que jugar ochenta minutos perfectos para sorprender al plantel que tiene al australiano Eddie Jones como mandamás, y cerebro de un seleccionado que ganó los últimos once partidos que disputó.

Para los sudamericanos, con Agustín Creevy como capitán, no habrá más chances de quedar entre los ocho primeros. El sábado, en Londres, el tren pasará por última antes de mayo. Si se mantienen en la novena colocación, esperar será lo único que puedan hacer. El Torneo de las Seis Naciones, que se disputará entre febrero y marzo del año próximo, pasará a ser el foco, aunque con la desventaja de no tener el ‘poder’ de su destino en sus manos.

Dicho esto, salir airoso de Twickenham ante Inglaterra, el segundo mejor seleccionado en la actualidad -solo por detrás de Nueva Zelanda-, se ha vuelto el único objetivo en el cierre de una temporada que tuvo marcados altibajos.

¿Cómo llegan?

Los Pumas, que venían de ganar un partido la reciente edición del Rugby Championship -ante Sudáfrica, en Salta-, tuvieron una ventana internacional de rugby sin los resultados esperados. En su primera actuación, los sudamericanos tuvieron un buen inicio en Japón: con un buen nivel colectivo y algunas actuaciones individuales sobresalientes, el partido terminó 54-20 a favor de la visita. Una semana después, en el Principality de Cardiff, la primera gran ‘prueba de fuego’ le jugó una mala pasada: derrota por 24-20 ante Gales, uno de sus rivales directos en el escalafón mundial. Por último, hace ocho días, el representativo mayor de la UAR sufrió un nuevo traspié. Esta vez, en Murrayfield, su verdugo fue Escocia (19-16).

Los europeos, por su parte, han tenido un 2016 de ensueño. 11 partidos y 11 victorias. Tres ante Australia (todas en rodeo ajeno), frente a sus cinco rivales en el Torneo de las Seis Naciones (Francia, Gales, Escocia, Irlanda e Italia), Sudáfrica y Fiji. ¿El restante? Ante Uruguay, en el cierre de su participación en su Copa del Mundo. El último tropiezo, una semana antes del éxito ante Los Teros, sentenció su suerte. Aquel sábado 3 de octubre, también en Twickenham, los Wallabies los dejaron fuera de juego con un lapidario 33-13. Esa desazón, la más difícil de superar en el último tiempo, ya ha quedado atrás para los británicos que, desde la llegada de Eddie Jones, todo ha sido ‘color de rosa’.

¿Qué buscan?

Argentina intentará dar el batacazo en un recinto en el que se ha construido gran parte de la historia del rugby. No será sencillo, pero Creevy y compañía saben que tienen armas para complicar a un rival que parece imbatible para cualquier escuadra que no tenga camiseta negra y tenga tres mundiales en sus vitrinas.

Pensar en dar un cimbronazo parece utópico, pero Hourcade, cabecilla del selectivo nacional desde hace tres años, decidió mover tres piezas pensando en otro partido bisagra. En la línea de backs, la principal novedad es la decisión de colocar a Tomás Cubelli -reemplazante de Martín Landajo- y a Juan Martín Hernández como medios. El centro Santiago González Iglesias, que quedó afuera del banco el sábado pasado, sustituirá a Nicolás Sánchez, quien ni siquiera estará entre los relevos. En el banquillo de reservas, el tucumano optó por la inclusión del octavo Leonardo Senatore, quien estará en lugar de Facundo Isa, una de las ocho alternativos que estarán del otro lado de la línea de cal.

Inglaterra, en cambio, querrá extender su buen presente. 12 sobre 12. Eso es lo que buscará la nómina que tiene al hooker Dylan Hartley como capitán. Llegan como amplios favoritos y tienen con qué confirmar las predicciones. La contienda, en gran parte, depende de ellos.

Cuatro es el número de cambios que dispuso Jones para la penúltima actuación de la temporada. Entre los tres cuartos, el fullback Mike Brown y el wing derecho Jonny May ingresarán por Alex Goode y Semesa Rokodoguni. Por el lado de los delanteros, Tom Wood y George Kruis por Teimana Harrison y el suspendido Joe Launchbury, respectivamente.

Predicción: Inglaterra por 14. La Rosa, principal contendiente de los All Blacks en la lucha por el primer escalón de la clasificación, está haciéndole honor a su puesto en el ranking demostrando semana a semana por qué son los escoltas de los kiwis. Un equipo completo del 15 al 1. Desde Mike Brown hasta Mako Vunipola. Su actualidad, la localía y la inteligencia de su entrenador en jefe -uno de los mejores del planeta o, para algunos, el mejor-, claves en un partido de esta trascendencia. Argentina, en cambio, depende de qué pueda hacer su pack de forwards en la lucha con los ocho locales y, principalmente, del trabajo que realice la renovada pareja de medios compuesta por Cubelli y Hernández. Los sustitutos, como de costumbre, también jugarán un rol primordial en el balance final.

Formaciones y datos del encuentro:

Inglaterra: 15- Mike Brown; 14- Jonny May; 13- Jonathan Joseph y 12- Owen Farrell; 11- Elliot Daly; 10- George Ford y 9- Ben Youngs; 8- Billy Vunipola, 7- Tom Wood y 6- Chris Robshaw; 5- George Kruis y 4- Courtney Lawes; 3- Dan Cole, 2- Dylan Hartley (C) y 1- Mako Vunipola.

Relevos: 16- Jamie George, 17- Joe Marler, 18- Kyle Sinckler, 19- Charlie Ewels, 20- Teimana Harrison, 21- Danny Care, 22- Ben Te’o y 23- Henry Slade.

Entrenador en jefe: Eddie Jones.

Argentina: 15- Joaquín Tuculet; 14- Matías Orlando; 13- Matías Moroni y 12- Santiago González Iglesias; 11- Santiago Cordero; 10- Juan Martín Hernández y 9- Tomás Cubelli; 8- Leonardo Senatore, 7- Javier Ortega Desio y 6- Pablo Matera; 5- Matías Alemanno y 4- Guido Petti; 3- Ramiro Herrera, 2- Agustín Creevy (C) y 1- Lucas Noguera Paz.

Relevos: 16- Julián Montoya, 17- Santiago García Botta, 18- Enrique Pieretto, 19- Facundo Isa, 20- Tomás Lezana, 21- Martín Landajo, 22- Jerónimo de la Fuente y 23- Juan Pablo Estellés.

Entrenador en jefe: Daniel Hourcade.

Árbitro: Pascal Gauzére (Francia)

Jueces de touch: Marius Mitrea (Italia) e Ian Davies (Gales)

Asistente de video: Gareth Simmonds (Gales)

Estadio: Twickenham de Londres

Horario: 11:30 (Argentina)

Televisación: ESPN2 y ESPN2 HD