Análisis táctico: ¿cómo funciona el Arsenal de Unai Emery?

Tras la pretemporada y cuatro partidos oficiales, ya se pueden empezar a sacar las primeras conclusiones de la aportación de Unai Emery al Arsenal. El aumento de la posesión y el dinamismo, sobre todo en ataque, se siguen mezclando con unos problemas defensivos que se acrecientan con la salida de balón desde atrás, algo innegociable para el vasco.

Análisis táctico: ¿cómo funciona el Arsenal de Unai Emery?
Unai Emery llegando a London Colney | Fotografía: Premier League

Renovarse o morir, eso es a lo que se ha visto obligado el Arsenal en la etapa más reciente de su historia. Tras 22 años, el conjunto londinense ha cambiado de rumbo, ha puesto un nuevo destino y, para ello, ha elegido otra manera de hacer las cosas. Wenger ya forma parte del pasado y aunque su legado será imborrable, es otro el que dirige desde la banda. Unai Emery se ha puesto a los mandos de una nave que no está viviendo sus mejores años, pero arrojo y valentía no le faltan al técnico vasco. Respetando a su predecesor, ha dejado claro que quiere hacer su propio Arsenal, estampar su sello en una institución que parecía algo estancada en el tiempo y devolver al equipo Gunner a lo más alto del panorama continental.

Para ello, Emery parece tener un esquema, una base sólida en la que se está apoyando para hacer de sus primeros compases de esta nueva etapa un camino menos tortuoso de lo que se pudiera imaginar. Con, quizás, más resultados que juego, ya se puede ir adivinando por dónde va a ir este nuevo Arsenal. Tras cuatro partidos oficiales y una pretemporada que dio para mucho, la apuesta por un fútbol de posesión y control, en el que los Gunners sean los protagonistas, parece ser la tónica innegociable de un proyecto que sigue acusando problemas defensivos. De esta manera se antoja necesario echar un primer vistazo táctico al desempeño del Arsenal de Emery en este primer mes de competición en el que ha conseguido seis puntos de 12 posibles tras un inicio liguero bastante complicado.

Cech y la salida desde atrás

“Si juegas balones largos pierdes la posesión y la iniciativa. Tomamos riesgos en momentos del partido, pero cuando rompes la presión del rival sobre el terreno de juego, puedes encontrar espacios para atacar”. Con esta convicción explicaba Unai Emery el porqué de su apuesta por sacar el balón jugado desde atrás, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de problemas que eso le está generando al equipo. Esta es, posiblemente, la aportación más llamativa del vasco al Arsenal. Aunque es cierto que con Wenger no se renunciaba a la posesión, salir jugando desde atrás no era la máxima de un entrenador francés conocedor de las limitaciones técnicas de sus defensores. Limitaciones que, por otro lado, siguen apareciendo en esta nueva época.

El Arsenal tiene muchos problemas para salir jugando desde atrás

Y es que, la pareja de centrales está muy lejos de ser un tándem que asegure un buen pase con el que romper la línea. Además, no son pocas las ocasiones en las que ambos, abiertos a los bordes del área, se encuentran sin apoyos para ceder el balón a un compañero. Pronto, quizás demasiado, los laterales ocupan zonas del centro del campo, por lo que tan solo los mediocentros -Guendouzi y Xhaka en este inicio de campaña- son los que se ofrecen en corto para generar una superioridad, hasta el momento, inexistente. Hay que tener en cuenta que los rivales ya conocen estos planteamientos, por lo que resulta bastante cómodo poner marcas individuales a los dos centrales y los dos mediocentros, de tal forma que se incomoda la salida de balón desde atrás de un equipo que ya ha generado situaciones de verdadero peligro hacia su propia portería.

Descripción vídeo. La salida desde atrás empieza con un balón en corto de Petr Cech hacia Sokratis, que solo tiene el apoyo en corto de un Monreal que, tras tocar hacia Xhaka, se desvincula del juego, dejando como posibles receptores a los dos centrales y al mediocentro suizo, jugadores que no dan opciones a un Cech que termina regalando el balón a un rival que dispara alto.

Que la idea es innegociable se desprende del mero hecho de que esta táctica se utiliza independientemente del rival. En lo que a la Premier League se refiere, Unai Emery ha ordenado este método tanto en los partidos ante West Ham y Cardiff como en los que medían a los Gunners con Manchester City y Chelsea. Por supuesto que los resultados han sido distintos, pues la mayor calidad de los equipos del segundo grupo ha generado más situaciones de riesgo que las vividas en los dos últimos partidos de Premier League.

Petr Cech parece estar por delante de Leno, petición expresa de Emery

Por otro lado, dentro de esta vertiente destaca la titularidad de Petr Cech. El guardameta sigue, al igual que la temporada pasada, defendiendo el marco del Arsenal en lo que a la liga se refiere. La decisión parece estar tomada por parte de un Unai Emery que ha dejado en el banquillo a una petición expresa: Bernd Leno. El guardameta alemán llegó a Londres el pasado mercado veraniego, pero por el momento no ha tomado importancia para el técnico vasco.

Posiblemente, su estilo de juego se adecúa más a lo que pretende el ex del Paris Saint-Germain, por lo que surge la duda de saber qué es lo que busca el bueno de Emery con esta decisión. Las primeras elucubraciones pueden derivar en un aumento de liderazgo sobre el campo, atributo en el que el checo aventaja al recién llegado. El otro camino tiene que ver con la protección del nuevo, más ante el inicio exigente de liga del equipo Gunner. Queda por ver qué sucede en el resto de competiciones, aunque todo apunta a que Leno irá teniendo oportunidades a medida que lleguen nuevos campeonatos.

La defensa, un problema (re)conocido

Si la salida desde atrás es la particularidad del Arsenal de Unai Emery, los problemas en defensa son el legado que recoge el vasco de los últimos años de la era Wenger. La cantidad de goles encajados por los Gunners ha ido creciendo exponencialmente en las últimas temporadas y no parece ser el de Hondarribia el que vaya a acabar con esta sangría. Si bien es cierto que ha incorporado algunas novedades a la hora de defender, todas han terminado derivando en unos problemas que, por otro lado, han sido reconocidos por un técnico que no ha dudado a la hora de señalar que tienen que seguir mejorando atrás. Por el momento, han encajado en todos los partidos oficiales, y solo el buen hacer ofensivo ha tapado las carencias atrás del Arsenal.

Emery ha apostado por adelantar la línea defensiva

Apostando por la línea de cuatro, Emery ha adelantado la misma, quizás, en demasía. El problema que esto genera se pudo ver claramente en el encuentro ante el Chelsea, donde Marcos Alonso campó a sus anchas por la banda izquierda de Stamford Bridge. Basta un toque atrás de un delantero que venga a recibir y un envío al hueco de un centrocampista técnico para desguarnecer una línea que sufre cuando la presión tras pérdida no es satisfactoria. Mustafi y Sokratis Papastathopoulos, pareja de centrales de Emery hasta el momento, no destacan por su velocidad, algo que está acusando un conjunto que sí encuentra algo más de rapidez en unos laterales que, por el contrario, están mucho más adelantados, teniendo que correr una gran cantidad de metros hacia su portería para realizar una cobertura.

Descripcion vídeo. Un simple toque de Jorginho al espacio generado por la salida de un Bellerín que persigue a Willian sirve para desbaratar el entramado defensivo de un Arsenal con la línea muy adelantada. Marcos Alonso, actuando como carrilero ofensivo, solo tiene que pasar a Pedro para que remate a placer.

Descripción vídeo. Un pase en profundidad de Azpilicueta hacia Morata es suficiente para dejar solo al delantero frente a un Mustafi que sufre para hacer la cobertura. 

La solución tampoco está en el centro del campo, pues la apuesta por Xhaka y Guendouzi puede dar muchas alegrías en ataque, pero más sufrimientos en defensa. Ninguno de los dos destaca por sus atributos defensivos, algo que echa en falta un conjunto que podría poner algo de freno a sus carencias defensivas introduciendo a Torreira en el campo. En los minutos en los que el uruguayo ha estado sobre el verde, el Arsenal ha defendido mejor. Para prueba bastan unas simples estadísticas. Sin el recién llegado, el Arsenal ha encajado siete tantos, mientras que con él vestido de corto apenas ha sacado el balón de la red en una ocasión. Su irrupción en el equipo tampoco hace perder poder ofensivo, pues los datos demuestran que los de Emery han anotado cinco goles sin Torreira en el campo y tres con el uruguayo en la sala de máquinas.

Partido Sin Torreira Con Torreira
Goles en contra Goles a favor Goles en contra Goles a favor
Arsenal - Manchester City 2 0 0 0
Chelsea - Arsenal 2 2 1 0
Arsenal - West Ham 1 1 0 2
Cardiff - Arsenal 2 2 0 1
Total 7 5 1 3

Luces y sombras en el centro del campo

Aunque ha reconocido estar entrenando otro sistema, se intuye que un 4-3-3, Unai Emery ha decidido jugar con un 4-2-3-1 en el que aglutina cinco hombres en posiciones medias. Apostando decididamente por los más creativos, es el uruguayo Lucas Torreira el más perjudicado. En el punto opuesto está Mattéo Guendouzi, que ha asombrado a propios y extraños con actuaciones que no corresponden a su edad. Si bien es cierto que deja algunos errores propios de su inexperiencia, el franco-marroquí ha demostrado poder comandar un centro del campo en el que Xhaka es la nota disonante. El suizo forma parte de esas sombras que maneja Unai Emery, grupo en el que están Mesut Özil y Henrikh Mkhitaryan. El alemán ya no solo es que esté lejos de su mejor nivel, sino que se muestra como un futbolista sin alma y sin gusto por jugar al fútbol. Algo más intermitente, el armenio tampoco ha cuajado un buen inicio de temporada.

Mención especial merece Aaron Ramsey. El galés, que ha visto como su posición ahora es la de mediapunta en lugar de la de centrocampista atacante que tenía con Arsène Wenger, aún no ha dejado ningún gol, aunque eso puede ser lo único que le falta a un futbolista tan aplicado como inteligente sobre el terreno de juego. No partía, ni mucho menos, como titular para el nuevo entrenador, pero a base de buenas actuaciones se ha ganado un puesto al inicio del partido. Es, posiblemente, el único de la línea de tres mediapuntas que defiende, algo que no beneficia a un conjunto con innumerables problemas defensivos.

Todos esos errores en la recuperación pierden importancia por la forma de atacar del conjunto Gunner. Movilidad e intercambio constante de posiciones sacan de zona a cualquier rival. Esto es mucho más notable con la presencia de Lacazette sobre el campo. Si el francés está vestido de corto, el Arsenal mejora. Esa es una evidencia que se ha demostrado en todos y cada uno de los partidos oficiales que ha jugado el equipo de un Emery que no ha tardado en darse cuenta.

Ante el Cardiff el ex del Olympique de Lyon ya fue titular y, junto a Aubameyang, con el que se entiende de maravilla, comandó el ataque del equipo. Sin él, el gabonés suele ocupar la zona de ataque, algo que limita sus atributos de velocidad al contar con menos espacio para moverse. Ambos, junto a Ramsey y Özil, fueron intercambiando su zona de actuación hasta el punto de pasar, en algún momento del partido, por la punta de ataque.

 

 

 

 

Mapa de calor de los tres mediapuntas y el delantero del Arsenal en el partido ante el Cardiff City. Imágenes: Sofascore

Un equipo hecho para atacar

Si la defensa es el principal debe del conjunto de Emery, el ataque es su punto fuerte por excelencia. Ya en la segunda mitad del pasado curso Wenger contó con hombres de referencia de un gran nivel y en la presente campaña su producción no ha hecho sino aumentar. Lacazette y Aubameyang representan lo que puede ser una buena relación dentro y fuera del terreno de juego, dejando innumerables momentos para la memoria de los aficionados Gunners.

Aunque son ambos los que comandan las acciones ofensivas, no quedan atrás los otros seis hombres que intentan conseguir lo que es la clave del fútbol: el gol. Y es que son hasta ocho los jugadores que llegan al área rival en cada partido. Al delantero y los tres mediapuntas se suman los dos mediocentros y los laterales, tan profundos que, posiblemente, aportan más en ataque que en defensa. La sobreexposición defensiva está clara en un equipo que, además, necesita atacar para rendir bien.

Hasta ocho jugadores atacando en el partido ante el Chelsea
Hasta ocho jugadores atacando en el partido ante el Chelsea

El Arsenal sufre desconexiones cuando va por delante en el marcador

Este último punto se ha podido comprobar, principalmente, en dos partidos, ante Chelsea y Cardiff. Frente a los Blues, cuando los de Emery iban 2-0 abajo en el marcador, dejaron sus mejores sensaciones sobre el terreno de juego. Profundidad por bandas, llegadas hasta la línea de fondo y aportaciones en ataque de muchos hombres. Tanto fue así que llegaron a igualar el luminoso de Stamford Bridge, algo que se antojaba complicado tras la primera media hora de partido. Una vez consumado el equilibrio, paso atrás y a sufrir de nuevo. Mismo patrón se repitió ante los recién ascendidos, que lograron el empate hasta en dos ocasiones cuando el Arsenal ya tenía ventaja en el luminoso. Esa pérdida de dominio con marcador a favor debe ser subsanada cuanto antes por Unai Emery, que debe hacer de su equipo un conjunto ganador en cualquier situación.

Volviendo a la pareja de referencia, destaca su gran compenetración sobre el terreno de juego. Y es que, mientras que Aubameyang, mucho más cómodo en banda, prefiere balones al espacio y desborde por velocidad, Lacazette se mueve como pez en el agua bajando a recibir. Además, este movimiento genera espacios a la espalda que son aprovechados tanto por el gabonés como por los otros dos mediapuntas. El contacto con el balón del francés siempre genera algo y su estancia sobre el verde debería empezar a ser innegociable para un Emery que pareció equivocarse al dejarle como suplente en los tres primeros partidos.

Lacazette y Aubameyang celebran un gol ante el Cardiff | Fotografía: Arsenal
Lacazette y Aubameyang celebran un gol ante el Cardiff | Fotografía: Arsenal

La temporada no ha hecho sino empezar, por lo que el margen de mejora de un Arsenal que ha conseguido más resultados que sensaciones debería ser una constante. Arreglar los problemas en defensa debe ser la tarea principal de un Unai Emery que aún sigue buscando cómo acoplar las piezas de su puzzle sobre el terreno de juego. El curso 2018/2019 tendrá muchos momentos y el vasco deberá decidir qué jugadores son los más adecuados para cada situación. Se avecina una gran cantidad de partidos y todos en el vestuario deben estar preparados para dar lo mejor de sí cuando se les necesite.