Bryan Gil, extremo del estilo
Foto: La Liga. 

Eibar incorporó dos futbolistas en las últimas horas del cierre de la ventana de fichajes: Bryan Gil y Alejandro Pozo, ambos procedentes de las filas del Sevilla FC que llegaron al elenco guipuzcoano en calidad de cedidos. El primero de ellos se desempeña en la posición de extremo izquierdo, mientras que el segundo llegó para ocupar el lateral derecho. Asimismo, repitieron en la presente campaña una tendencia que ocurrió en el curso precedente: marcharse cedidos. Anteriormente, Gil tuvo participación en el Leganés, mientras que Pozo lo hizo en las filas del Mallorca.

Un nuevo desafío se presenta en la carrera de Bryan Gil. El atacante de 19 años formado en la cantera del Sevilla, recaló en la institución azulgrana para engrosar su cantidad de minutos y adquirir un rol más protagónico. En su corto recorrido en Primera División, Gil disputó 32 partidos (13 en la 2018-2019 con el Sevilla, 17 en la 2019-20 de los cuales seis fueron con el conjunto hispalense y los restantes en el Leganés, además de un partido en la 2020-2021 nuevamente en los rojiblancos). Sin embargo, de todos estos partidos sólo fue titular en cinco oportunidades (cuatro veces en el Leganés y una con el Sevilla). Su cuota goleadora es de dos goles (uno para el Sevilla y otro para el Leganés en la 19/20).

Extremo, con pinta de galeón

Remitiéndonos al juego de Bryan Gil, este se desempeña como extremo izquierdo en su posición natural. Asimismo, también puede ocupar como posición alternativa el otro extremo o el mediocentro ofensivo. De esas 32 apariciones en Primera División, el oriundo de Barbate primó en el extremo izquierdo. Respecto a sus condiciones naturales, el flamante refuerzo eibarrés posee un aspecto físico diminuto si es que le comparamos con un delantero de potencia, vigor e ímpetu. Como puntos sobresalientes destacan su velocidad sin balón, compromiso, toque y desborde.

Retroceso de Bryan Gil. Fuente: Livetv.sx
Retroceso de Bryan Gil. Fuente: Livetv.sx

Desde su faceta ofensiva sobresale en el uno contra uno, utilizando su regate como arma más peligrosa para dejar a sus rivales en el camino. Su condición escurridiza, le permite con un solo movimiento dejar en evidencia a los contrincantes. De la misma manera, esta velocidad contribuye a ejercer una insistente presión a la salida del balón y recuperar el balón con facilidad. Como contracara de estas virtudes, irrumpe su debilidad en el cuerpo a cuerpo o a jugar de espaldas, porque no es su fuerte chocar ante el rival o ir a por el balón dividido, siendo su físico un impedimento para ganar estos duelos.  En cuanto a los posesiones, si juego es sencillo y simplifica la fluidez del juego a su equipo, puesto que controla y pasa, no es de un excesivo traslado, sino que prefiere conceder un pase para ir a buscar la devolución. Asimismo, si el balón no llega a su merced, retrocede para tocar y que el equipo progrese en el campo. Más cerca del área, posee un buen pase entre líneas cuando no puede desbordar por fuera.

En las labores defensivas, traza una diagonal hacia atrás desde la banda lateral para cerrarse en una especie de interior como apoyo del doble pivote. En esta fase del juego, es solidario para realizar coberturas e incomodar a los posibles receptores. No obstante, le cuesta imprimir intensidad en la marca debido a su condición de delantero, también como consecuencia de su delgadez física. Esta circunstancia, se evidencia cuando en las transiciones defensa-ataque ante un posible pase supera en demasía la línea del balón y en la pérdida inmediata si el rival recupera con rapidez, le generan superioridad numérica al lateral.

Variantes en ataque

Retomando a sus condiciones ofensivas posee dos variantes en su posición de extremo. Una de ellas es la de cerrarse hacia adentro como un falso atacante por fuera, para permitirle al lateral abrirse a la banda con posibilidad de centrar. La otra, es inmiscuirse por dentro (como lo suelen hacer los interiores) de llegar al área trazando una diagonal desde el vértice del área mayor. En esta segunda modalidad, llega con opciones de rematar como lo hizo en su gol convertido al Real Madrid. Además de estas dos variantes, también puede colocarse como falso ‘9’ entrando y saliendo del área de influencia para atacar el espacio, de la misma manera que si el balón viene por banda derecha se cierra para culminar desde la frontal del área.


En cuanto al esquema actual y al que ha desarrollado Eibar desde que José Luis Mendilibar es su entrenador, Gil encaja de forma idónea en el perfil de extremo sobre todo en el cometido de la faz ofensiva: desborde, regate, centro, movilidad y retroceso. Haciendo un repaso superficial, el representativo azulgrana ha tenido y posee atacantes de banda con esas condiciones: Cucurella, Pedro León, Pablo de Blasis, Fabián Orellana, entre otros. Por lo cual, el juvenil cuyo pase pertenece al Sevilla, reúne condiciones suficientes para extraer el máximo rédito de sus habilidades y que los armeros potencien a este futbolista. Se viene una temporada con desafíos para el nuevo fichaje azulgrana.

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