El Everton se desinfla ante el titán 'Citizen'
Foto: Premier League

El Manchester City logró imponerse en el Goodison Park frente al conjunto de Carlo Ancelotti por 1-3. Ambos equipos realizaron un encuentro digno de ensombrecer la noche de Champions, ofreciendo un excelente juego, pero el Everton terminó por bajar drásticamente el ritmo. Con el empate en el marcador, dictaminado por los goles de Foden y Richarlison era difícil determinar cuál de los oponentes era mejor, disyuntiva que despejó Mahrez en el desempate y Bernardo Silva en la sentencia final. Los locales quedaron tocados y se empequeñecieron, permitiendo a los pupilos de Guardiola hacer lo que mejor saben: hacerse con el guion del partido y encadenar otra victoria consecutiva.

Los locales sorprendieron con un 3-4-2-1 con un sistema más ofensivo, buscando una reforma inminente que dejara atrás los errores que costaron una derrota frente al Fulham difícil de digerir. Se iniciaba el cuadro de Carlo Ancelotti con una defensa de tres,  representada por Keane, Holgate y la ansiada vuelta de Yerry Mina, que para desgracia de los de Merseyside, solo disfrutó un cuarto de hora sobre el verde del Goodison Park. Nuevamente tocado, el colombiano se retiró con molestias para dar entrada a Coleman, que ingresaba como tercer central. Godfrey y Digne ocuparían los carriles y Richarlison se acomodaría en la posición de delantero centro. James ocupó el banquillo, entrando sin el suficiente tiempo para dar respuesta a un Everton necesitado, al igual que King, que volvía de lesión. Por parte del cuadro visitante, no se vio a Gündogan, pero sí la vuelta de Kevin De Bruyne, aunque partiendo desde el banquillo.

Era el Everton el primero en visitar el área contraria, con una excelente conexión entre el Digne reconvertido a carrilero y Sigurdsson para un remate poco efectivo de Doucoure. Primer susto al que lo que los Skybules replicaron con su gran aliado del encuentro: los saques de esquina. Siete córners en solo 30 minutos dejaron las mejores acciones para los pupilos de Guardiola. En una de ellas, Bernardo Silva fue derribado por Keane dentro del área, dejando un suave aroma a pena máxima que no llegó a oler el trencilla. Del séptimo saque de esquina, el City sacó petróleo. No fue en el saque directo pero sí a raíz de él, cuando los visitantes transformaron el primer gol de la mano de Phil Foden, que disparaba desde fuera del área aprovechando la fortuna que le pudo dar un rebote en el rechace de la defensa Toffee. De esta manera, el niño prodigio del City se convertía en el jugador sub-21 con más goles en esta campaña en Premier League. 


Tan solo unos minutos después, en el 38’, un Richarlison vestido del ausente Calbert-Lewin se resarcía de un rebote en su rodilla derecha para transformar tras un tiro al poste de Lucas Digne desde la izquierda. Una hermosa jugada que nacía de una excelente triangulación en el flanco derecho para que Digne recibiera desde izquierda y el delantero brasileño hiciera el resto. 

Foto: Everton FC
Foto: Premier League

Visto para sentencia quedó el empate a 1 con el que ambos equipos se marcharon al descanso. El inicio del segundo tiempo vino plagado de ocasiones, con un juego muy vertical. Tuvo la primera clara Bernardo Silva para encontrarse con Pickford, que con una buena maniobra se echó abajo y rechazó el disparo del portugués. Seguidamente respondieron los de 'Carletto' impulsados por la conexión entre Iwobi y un disparo de Sigurdsson frenado por las piernas de Rúben Dias. La dinámica seguía por ese cauce, el de un fulgurante fútbol vertical en el que también apareció la figura de Gabriel Jesus, aunque para perdonar dentro del área.

Y de repente... el fuego se apagó

El City continuó aliado con los córners para el segundo tiempo y a punto estuvo de transformar con un cabezazo de Rodri. Pero el desempate no llegó desde la esquina, sino de un zurdazo de Riyad Mahrez imparable para Pickford. El disparo del argelino, que llegaba escorado desde la banda derecha, tocó el palo antes de entrar. Bernardo Silva hizo el tercero para los Citizens en una brillante triangulación con en la que se hizo protagonista. El luso condujo, combinó, se perfiló y desde fuera del área puso un nuevo zurdazo en el fondo de la portería. 

Y con los dos goles de ventaja se apagó el fuego de un Everton que había brillado durante gran parte del duelo, pero terminó por ser doblegado por los intratables hombres de Pep Guardiola, que llegaron a dominar el escandaloso porcentaje de casi un 80% de la posesión de balón. Una nueva victoria para el Manchester City, líder muy en solitario y que ya suma 24 consecutivas. Segunda derrota sucesiva por parte del Everton, que se se sitúa en la séptima posición de la tabla.

 

 

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