Uriz empata in-extremis ante un gran Logroñés
Instantes previos al saque inicial (fuente elaboración propia)

Apenas ha pasado un mes, pero la vida en la Peña Sport se ve de otra manera. La llegada de Rodrigo Hernando ha cambiado la cara totalmente a los de San Francisco. El entrenador burgalés, joven pero sobradamente preparado, ha aportado nuevos métodos de entrenamiento y savia nueva al club de Tafalla. Tanto es así, que de parecer desahuciado, el club está más vivo que nunca. Con cinco fechas sin conocer la derrota, los navarros creen ahora en la salvación. Y motivos tienen. Han mejorado su defensa, han ganado en contundencia y por encima de todo, la suerte que antes les era esquiva, ahora les sonríe. A la espera de que juegue el Caudal, los forales son decimonovenos, a solamente dos de promoción.

En el seno de la Unión Deportiva Logroñés aún no se explican que el club solamente sume 26 puntos. De hecho, es difícil de creer. Por méritos y juego, el club debería estar en cuarta posición. Pero las desconexiones puntuales están perjudicando sobremanera a los de Las Gaunas. Real Unión, Lealtad, Mirandés y hoy Tafalla, partidos dominados, pero no ganados. Y ya van demasiados. Una sangría que no cesa. Y es una pena, porque mimbres tienen de sobra los riojanos para hacer cosas grandes. Es de esperar que tarde o temprano la dinámica se revierta y el fútbol les dé la razón. Hasta entonces, no le queda otra a la UDL que seguir trabajando, buscando alcanzar su objetivo.

En un día nublado en el corazón de Navarra, San Francisco se preparaba para una nueva jornada de fútbol. El feudo azul se llenó de seguidores blanquirrojos. Alrededor de medio millar de aficionados se desplazaron desde La Rioja para animar a su equipo. San Francisco se transformó en Las Gaunas y el ambiente retumbaba a fútbol por todos lados. Ambas aficiones convivieron sin ningún problema, dando todo un ejemplo de deportividad.

Alineaciones iniciales

Rodrigo Hernando iba a apostar por el siguiente once. Calvo en portería. Eneko como LI, Endika y Xiker en el centro de la zaga y Sarriegi como lateral derecho. Más adelante, en sala de máquinas, actuaron Ceberio y Urdiroz. Metros más arriba, línea de mediapuntas para Lacruz, Mario y Maeztu. Como referencia, Fermín Uriz. En el banquillo, Joni, Edu de Prados, Iván, De Frutos, Alonso, Xabi Calvo y Adrián Socorro.

Su homólogo Sergio trató de conseguir los tres puntos con esta formación. Miguel en portería, Sotillos como lateral izquierdo, Caneda y Ramiro como centrales y  Santos en la derecha. Por delante, doble pivote para César Remón y Salvador. Tres por delante, con Ñoño, Rayco y Espina, los tres con bastante movilidad. Arriba, Marcos André.  Junto al míster, esperaban su oportunidad Zubiri, Ricardo Osés, Matute, Carlos García, Arnedo, Paredes y Germán.

Claro dominio blanquirrojo

Así, Albert Catalá Ferrián, un hombre que iba a dar mucho que hablar a lo largo de los 90 minutos, pitó el inicio del encuentro. Los locales trataron de inquietar la meta de Miguel durante los primeros instantes. Pero el Logroñés cogió la manija del encuentro y ya no lo iba a soltar. Ñoño comenzó a desbordar y a partir de ahí, creaba peligro. Rayco tuvo la primera. La posesión era claramente blanquirroja, Sotillos la puso y Rayco remató al lateral de la red. La grada visitante animaba. 500 gargantas vivían con intensidad el por entonces monólogo blanquirrojo. Solamente faltaba el gol. Remón era una auténtica escoba, Ñoño y Rayco desbordaban, Espina corría, Miguel Santos se proyectaba por banda, Caneda y Ramiro cumplían con creces atrás. Todo funcionaba.

La afición blanquirroja,animando (fuente UD Logroñés)
La afición blanquirroja,animando (fuente UD Logroñés)

Las bandas eran autopistas para los riojanos, que llegaban hasta los últimos metros con facilidad y manteniendo su estilo de fútbol de toque, con asociaciones cortas y sin dar un solo pelotazo. La Peña Sport pudo encontrar aire en estos minutos, forzando algunos córners y llegando a rematar por medio de Urdiroz, aunque sin demasiado peligro. El peso del encuentro era blanquirrojo, pero en algunas ocasiones se abrían espacios que querían aprovechar los extremos peñistas. A la media hora de juego, un magistral contragolpe llevado por Ñoño acabó en una asistencia hacia Rayco. El canario empujó a la red, pero el trencilla señaló fuera de juego.

Polémica

Minutos después, Endika Galarza derribó a Rayco cuando éste se disponía a encarar al guardameta. Al ser el último jugador, la roja era clamorosa. Sin embargo, para Albert Catalá sólo fue amarilla. La decisión provocó la ira de los aficionados riojanos, frente a una labor arbitral que ya estaba siendo cuanto menos controvertida. Seguía poniendo toda la carne en el asador la UDL. Marcos André remató cruzado y un zaguero desvió, generando un nuevo saque de esquina. Los de Tafalla trataron de reaccionar en los últimos minutos, ganando metros y quitándose de encima el intenso dominio de los logroñeses. Miguel no tuvo que intervenir en demasía y el encuentro llegó al descanso. Los de Sergio habían hecho todo bien menos marcar, por otra parte, en ocasiones, la acción más difícil de conseguir en el fútbol.

Perdón reiterado

En el intervalo, Hernando decidió mover ficha, metiendo a Javier Alonso por Urdiroz. El guion del partido seguía de la misma forma, con el Logroñés llevando casi todo el peligro. En una falta lateral colgada por Ñoño, Ramiro ganó a todos por alto y conectó un gran testarazo que Calvo salvó. En el rechace, Caneda no pudo definir bien y el cuero se perdió fuera. Del lado hogareño, un disparo ajustado de Ceberio fue la primera opción realmente peligrosa. Casi al mismo tiempo, Ñoño disparó directo en un lanzamiento de falta. Sin problemas para Calvo. El míster azul seguía haciendo cambios, quitando a Maeztu por Serrano. Bajo la lluvia, se cumplía una hora de juego en el corazón de Navarra

Ñoño encontraría el camino de la red, pero nuevamente el colegiado iba a anular el tanto, esta vez por falta en ataque. En torno al 65, el arquero local se quedó tendido unos minutos sobre el césped. Tras momentos de incertidumbre, pudo seguir jugando. El partido se había ralentizado y Ramiro vio cartulina, la quinta, con lo que no podrá estar ante el Izarra. A partir de ahí,iban a llegar tentativas clarísimas para los de los 7 valles. Ñoño se quedó solo en dos ocasiones ante Calvo. En la primera, el guardavallas hizo un paradón a un gran disparo del atacante de La Bahía. Dos minutos más tarde, iba a llegar por fin el premio para los visitantes, una recompensa que llevaban mereciendo durante muchos minutos.

Gol visitante y empate sobre la bocina

Ñoño volvió a quedarse ante Calvo, tras una pérdida de la Peña. En primera instancia, el portero detuvo, pero el rechace le llegó a Rayco, que la mandó a la red. 0-1. El tanto fue celebrado con algarabía por los seguidores riojanos, que veían el premio final más cerca. Tuvo el Logroñés ocasiones para ampliar la distancia. Un lanzamiento de falta de Espina desde la frontal fue parado nuevamente por Calvo, el hombre que mantuvo vivos a los locales. Sergio metió cambios, Paredes entró y fue protagonista de una bella triangulación con Rayco, que acabó en una nueva parada del portero visitante. Remón también pudo meter la suya. Ñoño se iba a retirar también, tocado. En el último tramo, el Logroñés quiso conservar la renta. Un centro desde la diestra acabó en las botas de Fermín Uriz, que puso las tablas. Final y decepción mayúscula para los blanquirrojos y otro golpe moral para los de San Francisco, que creen firmemente en la permanencia.

Próxima jornada

La Peña Sport, a base de sufrir y conservar el 0-1, supo llegar viva al final del duelo, para aprovechar su oportunidad y empatar en el rush final. Buscarán seguir hacia arriba en Zubieta, ante la Real Sociedad B. Por su parte, el Logroñés tiene que seguir luchando y buscará llegar a las Navidades con una sonrisa, intentando vencer al Izarra en Las Gaunas.

Puntuaciones VAVEL

Ñoño

3

Íñigo Calvo

2

César Remón

1

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