La mejoría de la Real no basta para detener la dupla Messi-Suárez
Canales, ante Jordi Alba. Foto: LaLiga

La Real reaccionó, no cabe duda, aunque la mejoría ofrecida no fue suficiente. Los de Eusebio, en un planteamiento tan atrevido como estructurado, plantaron cara ante el Barcelona durante 70 minutos, hasta que Luis Suárez puso el tercero en el luminoso del conjunto de Valverde. Hasta ese momento, la Real había competido de tú a tú ante un conjunto culé de récord, que afrontaba el encuentro invicto en todas las competiciones que había disputado hasta la fecha, a excepción de la Supercopa de España.  

En un inicio espectacular, los Realistas supieron adelantarse hasta por partida doble en el marcador, haciendo presagiar una nueva victoria local, y por ende, un nuevo tropiezo del Barcelona en el feudo donostiarra. En esta ocasión, el buen hacer de la Real no fue suficiente para parar la dupla de astros Messi y Suárez, que hicieron todo por romper con la maldición de once años del conjunto culé sin ganar en Liga en Anoeta. A su vez, amargaron el centenar de partidos de Eusebio Sacristán como técnico de la Real, que curiosamente vivió la victoria del Barcelona en mayo de 2007 en el banquillo barcelonista, como ayudante del holandés Frank Rijkaard. 

El Barcelona no quería sobresaltos como los vividos el año pasado, en los que la Real le comía la tostada tras adelantarse en los primeros compases del partido. Sin generar mucho peligro sobre la meta de Rulli, los de Valverde trataron de hacerse fuertes en la medular con la línea de cuatro centrocampistas que formaron por dentro. Paulinho se hizo fuerte por el costado derecho queriendo sorprender a Kevin y por ese costado llegaron dos buenos acercamientos de Sergi Roberto, que no pudo culminar y de Messi con un disparo que se marchó desviado cuando buscaba la escuadra derecha de Rulli.

La Real toma la delantera 

La Real, herida en su orgullo tras su mal momento de juego y resultados, tampoco quería ser menos jugando en su estadio. Como es habitual, buscó hacerse fuerte por el costado derecho, en el que Odriozola avisó a Jordi Alba de las consecuencias que podrían acarrear un fallo de concentración para la zaga de Valverde. A pesar de ello, a los de un centenar Eusebio Sacristán, no le hicieron falta ningún tipo de acercamiento previo para coger la delantera cuando a los once minutos, Prieto puso un magnífico envío al segundo palo que W. José transformó en el uno a cero con un cabezazo certero, que se introdujo tras rozar el travesaño en la portería de Ter Stegen. La Real volvía a adelantarse en Anoeta ante el Barcelona, demostrando que se disponía a vender muy cara su piel. 

Willian José celebra el primer tanto de la Real. Foto: LaLiga
Willian José celebra el primer tanto de la Real. Foto: LaLiga

Con todo ello, el Barcelona reaccionó en forma de oportunidad clara de gol con un remate de Paulinho repelido por Navas en una contra iniciada por Messi. Los de Valverde, aunque sin él en el banquillo, conocían de facto lo que había sucedido en el pasado en el feudo blanquiazul, y buscaron la reacción de la forma más inmediata.  

Con el gol, la Real se creció y comenzó a dominar en campo rival, con las apariciones en la zona central de un Sergio Canales que dispuso de dos buenas oportunidades, en una de ellas obligando a intervenir a Ter Stegen con un remate pegado al palo derecho del guardameta alemán. Llegando a la media hora, llegó la polémica del encuentro. Zurutuza arrebató el balón a Rakitic sin aparente obstrucción alguna pero el colegiado González González señaló la infracción antes de que Willian José introdujera el balón en la meta de Ter Stegen tras rebotar el mismo en VermaelenA pesar de ello, los locales doblaron su ventaja pasada la media hora de juego en un magnífico pase al espacio de Canales, que culminó Juanmi en el dos a cero tras desviar previamente el remate Sergi Roberto. 

Todos los males endémicos de la Real parecían terminar en aquel momento, pero si por algo se caracteriza el Barcelona es por la calidad que atesoran sus jugadores de ataque, y por la llegada desde segunda línea del centrocampista brasileño Paulinho, que marcó a placer tras una asistencia de Luis Suárez, que le ganó la espalda a Odriozola tras la magnífica habilitación de Jordi Alba. Rulli llegó a tocar el balón pero no pudo evitar el séptimo tanto en Liga del jugador nacido en Sao Paulo.  

Apareció la dupla mágica

La segunda parte comenzó de forma similar a la primera, con el Barcelona tratando de dominar y con la Real tratando de sorprender en campo rival. Los de Valverde se acercaron con peligro sobre la meta de Rulli en dos acciones en las que el guardameta intervino con acierto, sobre todo en la segunda en la que fuera de su arco, arrebató el cuero a su compatriota Lionel Messi. La Real también tuvo su oportunidad en una arrancada magnífica de Canales que terminó con un disparo ajustado pero sin potencia que atajó Ter Stegen

El partido parecía no ser de ninguno de los dos, pero el conjunto culé cuenta en sus filas con uno de los mejores 10 de la historia, y aunque no estaba apareciendo demasiado, no le hizo falta para realizar uno de sus habituales cambios de ritmo, en el que habilitó a Luis Suárez en el momento oportuno para que el charrúa, colocando el cuerpo de forma impecable y golpeando el balón con una comba perfecta, superara a Rulli. 

Por si no fuera poco, Zurutuza tuvo que retirarse lesionado, dejando su lugar sobre el césped a Igor Zubeldia. Al poco, entraría Oyarzabal sustituyendo al goleador Juanmi. Con todo ello, la Real no bajó su intensidad y su presión, incluso comenzó a hacerse más fuerte en campo rival, tratando de gobernar el encuentro. 

Suárez y Messi sentencian a la Real

Con la entrada de Dembélé, el conjunto de Valverde fue adueñándose del choque según pasaban los minutos, generando peligro a la espalda de los laterales de la Real. Así, tras una nueva demostración de la conexión Messi-Alba, el lateral zurdo estuvo a punto de conectar con Luis Suárez, que pasado el 70 de partido sería protagonista, en un error de la zaga de la Real que no adelantó la línea lo suficiente, permitiendo la llegada del charrúa en el mano a mano ante Rulli, estableciendo el dos a tres en el marcador. El Barcelona ponía fin a la racha de once años y siete encuentros de Liga consecutivos sin vencer en el feudo donostiarra. 

Messi celebra el tanto del definitivo dos a cuatro.
Messi celebra el tanto del definitivo dos a cuatro. Foto: LaLiga

Con Januzaj en el campo en lugar de Xabi Prieto, el Barcelona tuvo tiempo aún para ponerle la puntilla al partido, en una magnífica acción de Messi en la que tras llevarse el cuero con un "sombrero", sacó un remate violento de volea con la derecha a la que Rulli respondió con una buena intervención. No fue en esta sino en una acción posterior, en la que el astro argentino anotó un auténtico golazo con un disparo que superó a la barrera por fuera, dejando a Rulli sin opción alguna de intervenir.

La Real cayó de forma demasiado abultada si nos atenemos a los méritos de ambos equipos sobre el césped. Los de Eusebio dieron una imagen más que resañable ante uno de los mejores Barcelona de los últimos tiempos. El camino para volver a pelear por los puestos europeos, algo obligatorio para uno de los equipos candidatos a estar arriba, se debe empezar a forjar el próximo domingo en Anoeta ante un Celta venido a más en las últimas semanas. 

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