Feliciano vuelve a reinar sobre la hierba de Queen's
Feliciano López posa con su trofeo de campeón del ATP 500 de Londres. Foto: gettyimages.es

Acudía con una invitación porque, por primera vez desde 2002, había perdido su sitio entre los cien mejores del mundo y se va con un título, como mínimo (tiene que disputar la final de dobles al lado de Andy Murray), otra invitación para jugar el tercer Grand Slam de la temporada, Wimbledon, lo que le asegura poder seguir ampliando su récord de participaciones consecutivas en torneos de este tipo (69 por el momento) y, por encima de todo, habiendo recuperado la sonrisa e ilusión por el tenis que había perdido en los últimos meses. Tenía que ser en su querida hierba, la superficie que más alegrías le ha dado en su carrera profesional, donde Feliciano López resurgiese cuán ave fénix para coronarse en el torneo de Queen's dos años después.

En una final intensa como pocas, que se fue hasta las dos horas y cincuenta minutos de duración, el español derribó la resistencia del francés Gilles Simon, número 34 del mundo y que buscaba ser el primer tenista de su país en vencer en este evento, por un marcador de 6-2 6-7(4) y 7-6(2). Tras un inicio fulgurante, el pupilo de 'Pepo' Clavet sufrió la reacción de un gran Simon, que llevó el partido hasta el 'tie-break' del tercer set, momento en el que Feliciano puso una marcha más para lograr un nuevo título ATP, el séptimo de su carrera.  


Pese a la derrota, mejores números al final para Simon, que terminó con 42 winners por 21 errores. Feli realizó 36 y 40, respectivamente.


Los antecedentes previos, cinco a dos en el cara a cara particular, con cuatro a cero en hierba e incluida una final en el torneo de Eastbourne en 2013, invitaban al optimismo. Un optimismo que se veía refrendado con creces gracias al excelso primer set por parte del español, que rozó la perfección. No sólo estuvo a gran nivel con su servicio, algo que ya es costumbre, sino que también le ganó la partida al francés desde el territorio preferido de éste, el fondo de pista.

Como es habitual en él, Simon salió con su versión más conservadora, prefiriendo esperar el error de Feliciano antes que ir a por el punto él mismo. Lo que no esperaba el francés es la gran solidez mostrada por su rival desde el fondo. Tras cuatro juegos y medio, la cuenta de errores no forzados de Simon se disparó hasta los nueve. Sin duda, gran parte del mérito era de Feliciano, que con sus cambios de altura y sus golpes cortados logró sacar de su zona de confort al francés. 

Los primeros problemas para el español aparecieron cuando ya tenía una ventaja de 4-1 y doble 'break' en el primer set. Simon dispuso de tres oportunidades para reducir la desventaja, pero en cada una de ellas se encontró con el potente servicio del toledano, muy concentrado durante toda la semana en los momentos clave. En 40 minutos, 'Feli' se hacía con el primer parcial por un contundente 6-2 dejando claro a Simon que mucho tenía que cambiar éste para complicarle las cosas. 

Simon se rehace para forzar el tercer set

Sin embargo, el de Niza no se encontraba ante una situación diferente con respecto a sus anteriores encuentros en el torneo, un total de cuatro y en todos ellos apurando hasta el tercer parcial. Es uno de esos jugadores que siempre tienden a ir de menos a más y al que si no rematas, lo termina haciendo él contigo. Con una actitud más agresiva, Simon comenzó el segundo set de la mejor manera posible: con un 'break' en blanco para situarse con 2-0 de inicio.

La respuesta de Feliciano fue inmediata: 'contrabreak' en blanco y como si no hubiera pasado nada. Con ello, el español seguía manteniendo a raya a su rival, pero finalmente Simon logró salirse con la suya y mandar el partido al set decisivo. A tres puntos de la derrota, con 4-2 abajo en el desempate, el galo subió su nivel, desembarazándose de las constantes subidas a la red de Feliciano con magníficos 'passing shots' con su revés paralelo y ganando los siguientes seis puntos para apuntarse el juego decisivo por 7-4

Feliciano no se amilana y conquista la final

Con todo por decidir, la tensión se podía cortar con un cuchillo en la última manga. La épica se adueñó de la final y la gestión de las emociones se iba a convertir en el factor diferencial para decantarla hacia uno u otro lado. Ambos tuvieron sus opciones antes del 'tie-break' definitivo. Hasta siete bolas de rotura neutralizó Simon, una de ellas de partido con 6-5 abajo.

Feliciano, por su parte, salvó otras tres, todas ellas en los juegos iniciales. Tras doce minutos de juego y esa bola de partido citada y salvada por parte del francés, un resto de derecha que se le quedó en la red a Feliciano, éste demostró una vez más su carácter al crecerse ante la adversidad, tal como lo había hecho durante toda la semana, para poner fin al choque tras dos horas y cincuenta minutos de intensa batalla.

Con 3-2 arriba para el español en la muerte súbita y cuando nadie lo esperaba, llegó el error de Simon, su primera doble falta en todo el partido y de la que no logró recuperarse en el resto del juego. Con otro punto espectacular acabado en la red, Feliciano allanó el camino con otro 'minibreak'. Con 5-2 y dos servicios para cerrar, el español lo tenía en su mano y no falló, poniendo el definitivo 7-2 con el que vio cumplido su sueño de coronarse en la hierba de Queen's por segunda vez en su carrera. 

Un triunfo más que merecido para un hombre que no ha dejado de luchar y de creer, incluso en sus peores momentos, y que otra vez vuelve a obtener la recompensa a una semana en la que se ha dejado todo sobre la pista. Vuelta al top100 (será el número 53 del mundo a partir de mañana lunes), con la posibilidad de seguir aumentando su récord de 69 participaciones consecutivas en Grand Slams y, por si esto fuera poco, le queda todavía la final de dobles junto a Andy Murray para poner la guinda a un fin de semana que puede ser histórico. 

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