El encuentro terminó decantándose para el cuadro azulgrana. En el tiempo añadido Lamine Yamal provocó un penalti tras una patada de Fran Beltrán y Robert Lewandowski lo materializó al segundo intento, después de que en el primero Vicente Guaita se adelantase sobre la línea de fondo.

 

  • Primera parte poco consistente

En el enfrentamiento en Balaídos, el FC Barcelona desplegó una alineación inicial que apostó por la juventud, destacando la presencia de Lamine Yamal y Vitor Roque en los extremos. La táctica pronto dio sus frutos, con una jugada en el minuto 9 donde Lamine avanzó con destreza desde el borde del área y obligó a Vicente Guaita a realizar una buena maniobra bajo palos.

A pesar de la respuesta temprana del Celta de Vigo, con un tiro de Jorgen Strand Larsen bien controlado por Marc-André ter Stegen, el Barça mantuvo el control del balón, aunque sus avances carecieron de chispa en la zona de ataque. No obstante, la solidez defensiva de los dos centrales blaugranas minimizó las amenazas del equipo local.

Pedri ganándole la partida al jugador del Celta de Vigo // Foto: Instagram oficial del FCB
Pedri ganándole la partida al jugador del Celta de Vigo // Foto: Instagram oficial del FCB

Justo antes del descanso, de nuevo Lamine Yamal exhibió su calidad por la banda derecha al controlar el balón y encontrar el espacio necesario para asistir al jugador más destacado del partido, Robert Lewandowski. El delantero polaco, evitando el marcaje de Carl Starfelt, ejecutó un potente disparo que superó al guardameta valenciano, anotando el 0-1 crucial justo antes de que el árbitro indicara el descanso.

A pesar de encajar ese gol antes del intermedio, el Celta regresó con ímpetu en la segunda mitad. En tan solo minuto y medio, elaboraron una jugada por el costado derecho, con Óscar Mingueza desempeñando una actuación para enmarcar. La combinación con Strand Larsen y el disparo de Iago Aspas, desviado por Jules Koundé, resultó en un gol que reavivó las esperanzas locales.

 

  • Segunda parte más elaborada

Xavi Hernández respondió rápidamente, introduciendo a Ilkay Gündogan desde el banquillo para controlar el centro del campo. Mientras tanto, Rafa Benítez optó por esperar antes de realizar sustituciones. El Celta, consciente de la derrota previa del Cádiz, cerró filas defensivas y el Barcelona se mostró incapaz de generar peligro a Vicente Guaita.

Aunque la entrada de Raphinha no tuvo el impacto deseado, el desenlace fue de lo más frenético en los minutos finales. Fue entonces cuando Lamine Yamal volvió a sacar las castañas del fuego a su equipo. En medio de un barullo en el área, Fran Beltrán cometió un penalti al patear involuntariamente la pierna de este. Dicho con anterioridad, Guaita detuvo el primer intento de Lewandowski, pero el lanzamiento se repitió debido a la posición adelantada del portero. En el segundo intento, el delantero polaco acertó y amplió la ventaja a 1-2.

Jugadores del RC Celta abatidos tras perder la posibilidad de puntuar en los minutos finales // Foto: RC Celta
Jugadores del RC Celta abatidos tras perder la posibilidad de puntuar en los minutos finales // Foto: RC Celta

A pesar de que se añadieran más de diez minutos de tiempo añadido, la insistencia del Celta no fue suficiente para darle la vuelta al marcador. La derrota dejó al equipo de Benítez con 20 puntos, apenas un puesto por encima del descenso, mientras que el Barça consolidó su posición en la tercera plaza de la liga con 54 puntos, resistiendo el empuje del Atlético de Madrid, que sumó 51 puntos tras una contundente victoria sobre la UD Las Palmas.

En líneas generales, el combinado azulgrana logró una victoria vital para encarar de la mejor manera la ida de los octavos de final de la Champions League ante el Napoli, vigente campeón de la liga italiana que también atraviesa una de sus peores etapas a nivel deportivo. A pesar de la resistencia del Celta, el conjunto culé mostró solidez defensiva y eficacia en momentos cruciales del encuentro, asegurando tres puntos fundamentales en la carrera por el título liguero.