Sin alma y sin ganas
Llorente controlando un balón | Foto: Atlético de Madrid

Regresa el Atlético de Madrid a su casa, regresan los rojiblancos al Metropolitano, pero en un partido bastante diferente en cuanto a lo que jugar de local se refiere. Tras el desastre de Oporto, los colchoneros han dicho basta y su manera de protestar ha sido no entrar ni animar al equipo durante este encuentro contra el conjunto catalán, por lo que, a pesar de jugar en su estadio, el Atleti no se vio arropado por los suyos.

El Atleti quiso salir dominador en los primeros compases del partido, con apariciones de Griezmann y Morata, aprovechando la vuelta de Marcos Llorente en el once inicial. Se podría decir que el Cholo eligió su once de gala, contando con la falta de su capitán claro, a sabiendas de que el equipo se juega mucho más que tres puntos en el partido. Alguna ocasión se sucedió para los rojiblancos, pues estaban volcados en ataque, pero sin éxito, mientras que el Espanyol también tuvo oportunidades para dar algún susto al Atleti. 

Griezmann chutando el balón | Foto: Atlético de Madrid
Griezmann chutando el balón | Foto: Atlético de Madrid

Ni con uno más

Pasada la mitad del primer tiempo el partido dio un giro completo, ya que Leandro Cabrera vio la roja directa tras ser el último jugador en un forcejeo con Morata, que luchaba un balón largo enviado desde su propio campo. Esa sanción provocó un cambio de planes en ambos equipos, pues los pericos debían reorganizar su equipo contando con un defensor menos, mientras que el Atlético de Madrid empezaba a oler la sangre del equipo catalán.

Cerca estuvo el Atleti de anotar el primer gol del partido tras la roja, pero no encontraba la fórmula correcta para hacer daño al Espanyol, que se había recuperado muy bien de la expulsión de su jugador. Llegó el descanso con el empate en el marcador, con un Atlético de Madrid con ansias de más, pero sin suerte, y con un Espanyol que se salvó del gol en varias ocasiones y supo defenderse como gato panza arriba. 

La segunda parte se aceleró un poco con la entrada de Ángel Correa en el campo, pues las oportunidades de ponerse por delante en el marcador se sucedían y cada vez con más contundencia. Sin embargo, el marcador seguiría fijo unos minutos más.

Otra vez la misma historia

El gol llegaría, pero no para los locales, por muchos intentos que tuviesen. El Espanyol sería el que se adelantaría en el resultado tras una gran jugada colectiva que acabaría con un remate de Sergi Darder a bocajarro. Otro duro golpe para el Atlético de Madrid, que volvía a empezar por detrás en el marcador frente a su afición.

Aún así, el Atleti no bajaba los brazos y si ya eran muchas las ocasiones que tenía el equipo rojiblanco para marcar gol, tras el tanto rival se multiplicaron, pero entre la mala fortuna del equipo del Cholo y la poca puntería de la delantera rojiblanca, el balón no terminaba de introducirse en la portería de Lecomte. Por el contrario, los pericos habían sacado oro de una situación en la que, como poco, partían en desventaja, por lo que ahora era el turno de defender ese premio con uñas y dientes.

Y por cabezones acabó llegando el gol de los rojiblancos. Un gran balón a la espalda de la defensa del Espanyol dejó a Joao corriendo por la banda del Metropolitano hasta que encaró la portería rival y con un punterazo de los de fútbol de barrio devolvía el empate al marcador en el estadio colchonero. Quedaba mucho fútbol por jugar y mucho más que tres puntos en juego. 

Más de veinte tiros no fueron suficientes para darle la victoria al Atlético de Madrid, que vuelve a perder puntos en casa ante un rival presumiblemente peor, como es el Espanyol. El Atleti sigue sin levantar cabeza, pero lo que es aún peor, sigue sin dar la imagen que se espera de ellos. Un nuevo empate que implica despedirse prácticamente de la lucha del campeonato liguero en la primera semana de noviembre. Ni está, ni se le espera al Atlético de Madrid.

VAVEL Logo