Previa Roland Garros WTA: todo listo para la batalla por el trono parisino
Simona Halep con el trofeo de campeona en 2018. Foto: zimbio.com

Ya está aquí el segundo Grand Slam del año, Roland Garros. El torneo que pone punto y final a la gira de tierra batida y que se presenta, como casi siempre, muy incierto en el cuadro femenino. Este será el primer trofeo de Grand Slam que tenga que defender Simona Halep, actual número tres del mundo. La rumana tendrá que convivir con esa enorme presión durante las dos semanas que dure el torneo, sabiendo que el más mínimo fallo la dejaría sin opciones de revalidar el título y con una considerable caída en el ránking. Ese es otro de los puntos calientes del torneo. La lucha por el número uno del mundo que, en estos momentos, ostenta la japonesa Naomi Osaka, vivirá un nuevo capítulo en París. Hasta cuatro mujeres (Karolina Pliskova, Kiki Bertens, Angelique Kerber y Petra Kvitova) podrían desbancarla de la cima, aunque a la propia Osaka le vale la final para seguir en lo más alto. 

Halep ante su prueba más importante

La tenista de Constanza se enfrentará a su mayor desafío, algo desconocido hasta ahora: defender un título de Grand Slam. Desde Serena Williams en Wimbledon 2016, nadie más lo ha conseguido, una prueba del actual desgobierno que existe en el circuito WTA hoy en día. No es cosa fácil, obviamente. Sólo las más grandes, aquellas con un carácter ganador suficiente y que no sólo saben convivir con esa presión extra sino que, además, les gusta, han sido capaces de hacerlo. Una lista a la que querrá sumarse Halep, cuya parte cuadro la va a preparar desde el principio para tal menester. 

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La número tres mundial comparte lado con Osaka, Kvitova o Serena Williams, entre otras. Visto lo visto, tendrá que mostrar su mejor nivel desde su primer partido, ante la australiana Ajla Tomljanovic, para perseguir el sueño de retener el título. Precisamente, la que puede dar un golpe de autoridad tremendo es Naomi Osaka. En su superficie menos propicia para su juego, todo hay que decirlo, pero la japonesa busca un hito histórico que la haría compararse, nuevamente, con Serena Williams. Y es que desde que ésta misma lo hiciera entre 2014 y 2015, ninguna jugadora ha conseguido ganar tres 'grandes' consecutivos. Además, en el caso de lograrlo, la vigente campeona del US Open y del Open de Australia tendría el doble mérito de haber conquistado cada uno de ellos por primera vez. 

Es cierto que en arcilla no termina de desenvolverse demasiado bien y que también viene algo renqueante a nivel físico (en Roma no se presentó a su partido de cuartos de final). Pero su inagotable talento y su nula defensa de puntos en el ránking con respecto a otras jugadoras juegan claramente a su favor. Otra que tampoco llega a París con excesiva presión es la checa Petra Kvitova, sexta cabeza de serie. Tras un año pasado muy pobre en relación a su rendimiento en las grandes citas, Kvitova volvió a deslumbrar en Australia, cediendo sólo ante Osaka en la gran final, y pretende hacer lo mismo en París. Para ello y dado que se trata de una jugadora extremadamente agresiva pero débil físicamente, sus primeros choques tendrán suma relevancia en sus posibilidades finales. Si repite el guión de Melbourne, donde se plantó en la final sin ceder un set, Kvitova será tenida muy en cuenta. 

Naomi Osaka durante el pasado torneo de Roma. Foto: zimbio.com
Naomi Osaka durante el pasado torneo de Roma. Foto: zimbio.com

Bertens y Pliskova: el momento de la confirmación

Pero si hay dos jugadoras que se han convertido en los nombres propios de esta gira de tierra, ellas son Kiki Bertens y Karolina Pliskova. Campeonas en Madrid y Roma, respectivamente, la holandesa y la checa buscarán confirmar su gran momento de forma donde corresponde: en los grandes escenarios. Mientras que Pliskova ya dejó muestras de su mejoría alcanzando las semis en Australia, a Bertens no la vemos llegar a dicha ronda en un Grand Slam desde, precisamente, Roland Garros 2016. La holandesa sabe que no se convertirá en una auténtica tenista top hasta que no muestre su mejor nivel en un torneo grande y este parece el momento propicio para ello. 

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Pliskova, por su parte, también cuenta con un elemento indispensable, un factor diferencial que la ha permitido triunfar en arcilla y aspirar a lo máximo en París, la contratación de Conchita Martínez. La llegada de la aragonesa al cuerpo técnico de la número dos del mundo, cosa que se produjo en el pasado US Open, ha dotado de una mayor confianza mental y capacidad física a la checa, que ha logrado recuperar su regularidad y competitividad en los grandes torneos. Tanto ella como Bertens van por la misma parte del cuadro y se cruzarían en unas hipotéticas semifinales. La vigente finalista, Sloane Stephens, a buen seguro tratará de impedirlo, aunque su extrema irregularidad no nos permite apostar al 100% por ella en este torneo. 

Kiki Bertens durante un partido en el Mutua Madrid Open 2019. Foto: zimbio.com
Kiki Bertens durante un partido en el Mutua Madrid Open 2019. Foto: zimbio.com

Las incógnitas de Serena y Muguruza

Cuando llega un Grand Slam, es inevitable pensar en Serena Williams como una de las principales favoritas. Pero ahora mismo, el estado de forma, tanto físico como mental, de la 23 veces campeona de Grand Slam es una auténtica incógnita. Desde que volviese a la competición tras su baja por maternidad, la estadounidense parece haberse focalizado única y exclusivamente en estos torneos. Pero sus derrotas, ambas de forma clara, ante Kerber y Osaka en las finales de Wimbledon y US Open, unidas al partido que dejó escapar ante Pliskova en los cuartos de Australia yendo 5-1 arriba en el tercer set, han infligido un severo daño en su confianza. Por si fuera poco, su estado físico tampoco es que sea muy boyante. Todo lo contrario, sus reiterados abandonos en los últimos torneos, Indian Wells, Miami o Roma, entre ellos, no invitan para nada al optimismo. Habrá que confiar en su irreductible carácter competitivo si queremos verla luchar por el triunfo.

Otra jugadora en busca de reencontrarse a sí misma no es otra que Garbiñe Muguruza. Cada vez más lejos de los puestos top, la española afronta un nuevo Grand Slam sin presión, como ella misma ha reconocido. Pese a los 780 que defiende de las semifinales del año pasado, no existen demasiadas expectativas en torno a ella, lo cual puede jugar en su favor de cara a realizar un gran resultado. Analizado el torneo y todo lo que se espera de él, ya sólo falta que comience el espectáculo, algo que en el circuito femenino, no suele defraudar. 

Cuadro femenino completo Roland Garros 2019:

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