La cita era a las 8:20 en la sucursal del cielo, y el Estadio Olímpico Pascual Guerrero preparó sus gradas para ser testigo de un duelo que prometía encender las pasiones. El América, el equipo amado por las multitudes, se enfrentó a las Águilas Doradas en la primera fecha de la Liga BetPlay 2024-I. En el tercer sábado de enero, el rojo se adueñó del estadio, y los hinchas buscaban convertir su cancha en el mismísimo infierno.

En una esquina del ring, el América de Cali, con su técnico interino, cargaba el sinsabor de no haber logrado estallar las bombas planeadas en el mercado de fichajes. En la otra esquina, las Águilas Doradas, un equipo protagonista en los últimos torneos, causó revuelo con la incorporación de Hernán Darío 'Bolillo' Gómez como director técnico. El coloso Pascual Guerrero se llenaba de pasión y ansias de triunfo.

El árbitro, Gallo, dio inicio al enfrentamiento entre diablos rojos y el equipo del oriente antioqueño.

Los locales formarían con Graterol en el arco; Mena, Bocanegra, García y Velasco en la defensa; el mediocampo conformado por Quiñones y Luis Paz; en su zona de ataque Cristian Barrios, Edwin Cardona, Edward López y como único punta Adrián Ramos. Por su lado, los visitantes tendrían a Contreras como su cancerbero; Garavito, Quiñones, Cuenú y Puerta en la zaga defensiva; un medio con Celis, Juan Pablo Diaz, Rivas, Fredy Salazar y como mediapunta Jean Pineda; como 9 de referencia de área Jhonier Blanco.

Desde el principio, el América buscó imponer su dominio, haciendo valer su condición de local. Las Águilas, bajo la dirección táctica del Bolillo, desplegaron el característico juego defensivo de su DT, protegiendo el nido con ferocidad. El estadio vibraba con la tensión palpable de lo que prometía ser un encuentro épico.

El primer tiempo transcurrió con un América controlando el balón, pero las Águilas, como auténticos guerreros bajo las figuras de Cuenú y Quiñones, se erigían como inquebrantables barreras. Los intentos del América por acercarse al área rival eran repelidos una y otra vez, dejando a los diablos rojos frustrados y desconcertados. El primer tiempo avanzó sin que ninguno de los equipos lograra romper el empate. Adrián Ramos, en los primeros 10 minutos, tuvo un remate que no inquietó la portería, seguido de un cabezazo que rozó el travesaño. Cristian Barrios amenazó con un remate peligroso, pero la defensa se mantenía firme como un castillo inexpugnable.

El segundo tiempo comenzó con cambios en la alineación del América. Jeison Palacios ingresó al campo por la lesión de John García. A pesar de los esfuerzos, el América no lograba superar la fortaleza defensiva de las Águilas. Fue Andrés Sarmiento, con una asistencia precisa a Cristian Barrios al minuto 54, quien finalmente rompió la muralla, solo para ver su esfuerzo anulado por el VAR.

El juego se intensificó, y las Águilas, con dos sustituciones estratégicas, renovaron sus fuerzas. En el minuto 71, cuando el empate parecía inevitable, un balón parado desató el drama. Un error fatal del arquero Graterol al salir mal concedió un penal a las Águilas. Fredy Salazar, con frialdad y precisión, convirtió el gol que elevó las esperanzas doradas en el Pascual Guerrero.

El América, desesperado por cambiar el rumbo, realizó más cambios ofensivos. Sin embargo, el 'Bolillo' Gómez, reforzó la defensa de las Águilas, añadiendo más ladrillos a la impenetrable muralla. El tiempo se agotaba, y el América, a pesar de sus esfuerzos, no encontraba la senda hacia el arco rival.

En los minutos finales, el Bolillo hizo un cambio defensivo, sacando al autor del gol y dando ingreso al defensa central Víctor Moreno. Las Águilas, alzaron sus alas en tierras vallecaucanas, sellando su primera victoria de la temporada en calidad de visita.