Anuario VAVEL FC Barcelona 2018: a reafirmarse con altas expectativas
Montaje de Maider Pascual, VAVEL España

Anuario VAVEL FC Barcelona 2018: a reafirmarse con altas expectativas

Después del doblete conseguido en la temporada pasada y con Ernesto Valverde comandando el barco de la ambición, este Fútbol Club Barcelona cierra el año ostentando el liderato de la máxima categoría del fútbol español y con el título de la máxima competición continental entre las altas expectativas marcadas para un nuevo año en el que Leo Messi sigue postulándose como la máxima estrella de la plantilla.

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Elena Martín Rodríguez

Con un nuevo comandante al frente del staff técnico, el Fútbol Club Barcelona comenzaba el 2018 habiendo conseguido un doblete y afrontando los retos más importantes en los que los objetivos marcados no eran otros que revalidar los títulos conseguidos en la temporada anterior y alzarse con el trofeo de la máxima competición continental, siendo una tarea pendiente entre sus altas expectativas. 

El primer estadio que abría sus puertas para recibir a los de Ernesto Valverde era el ABANCA Balaídos. El Real Club Celta de Vigo se convertía en el próximo escollo al que tendrían que superar para seguir manteniéndose a flote en la competición nacional y poder revalidar el título de vigentes campeones. En ese duelo, los azulgranas salieron al terreno de juego con el objetivo de conseguir algo de ventaja de cara al que días más tarde se disputaría en el Camp Nou, pero fue Pione Sisto quien eclipsó el gol marcado por José Arnáiz en el minuto 15 de partido y quien firmó las tablas para dejar al conjunto celeste con esperanza. Con un 1-1 en el marcador, el colegiado responsable de dictar la sentencia definitiva, Juan Martínez Munuera, culminó con el pitido inicial un encuentro en el que el favoritismo asumió un papel neutral.

Antes de certificar el pase a los cuartos de final de la Copa del Rey, los azulgranas recibían en su feudo al Levante Unión Deportiva de Paco López en un partido que en un futuro resultaría ser motivo de discordia entre su azulgrana. Con los goles de Leo Messi, Luis Suárez y Paulinho, la victoria se quedaba en casa y el 3-0 en el marcador dejaba el medidor de confianza al máximo de cara a afrontar todos los compromisos importantes que ya estaban fijados en un calendario que ya denotaba exigencia.

El 11 de enero, la sede culé abría sus puertas para recibir a los aficionados y jugadores del conjunto celeste. El Real Club Celta de Vigo volvía a asumir el rol de escollo a superar y con ambición, los de Ernesto Valverde se reafirmaron en sus expectativas. Con una goleada contundente, en la que participaron Leo Messi, Jordi Alba, Luis Suárez e Ivan Rakitić, los vigentes campeones aseguraban su presencia en el sorteo de los cuartos de final de la competición nacional y seguían asumiendo el rol de equipo imbatible.

Con el subidón conseguido después de haber pasado a la siguiente fase de la Copa del Rey, los azulgranas visitaban en la jornada 19 de LaLiga Santander a la Real Sociedad de Fútbol. En un estadio que siempre resulta ser complicado, los vigentes campeones de la competición doméstica consiguieron remontar un partido en el que los locales empezaron golpeando primero con los goles de Juanmi Jiménez y Willian José. Esos dos goles fueron los prolegómenos de una goleada y un partido de locura en el que Paulinho empezó marcando primero siendo seguido por Luis Suárez y Leo Messi y culminando una noche en la que los tres puntos viajaban para quedarse hasta el Camp Nou.

El sorteo de los cuartos de final de la Copa del Rey dejaba un derbi catalán. El Fútbol Club Barcelona visitaba el RCDE Stadium para seguir avanzando en la competición nacional, pero los de Quique Sánchez Flores frenaban la euforia del vigente campeón consiguiendo la victoria por la mínima. Con un 1-0, los de Ernesto Valverde se vieron obligados a reaccionar en el Camp Nou. Ya en el partido de vuelta, con un 2-0 en el marcador, volvieron a reafirmarse gracias a los goles de Luis Suárez y Leo Messi, consiguiendo el pase a las semifinales, cuando visitarían Mestalla para enfrentarse al Valencia Club de Fútbol de Marcelino García Toral para conseguir el pase a una final en la que la que el fútbol fue la premisa y la emoción se palpó desde las gradas.

El retorno de la batalla europea, lo mejor de febrero

Habiendo superado la fase de grupos con éxito, el Fútbol Club Barcelona retomaba su camino en territorio europeo con el medidor de confianza al máximo y el objetivo de seguir avanzando

Con catorce puntos, cuatro victorias y dos empates, habiendo disputado seis partidos y habiendo marcado nueve goles a favor, los de Ernesto Valverde superaban un camino farragoso en el que finalmente consiguieron el mejor premio posible: acceder al sorteo de los octavos de final estando dentro del bombo de las cabezas de grupo para enfrentarse, aparentemente, a un rival más asequible. Pero una vez más, el mito pasaría a sufrir una ligera contradicción y el azar demostraría que no hay equipo pequeño en lo más interesante de la máxima competición continental

En Nyon, Suiza, la suerte estaba echada. Comenzaba el tramo duro, el más importante. El Chelsea Football Club, el Fussballclub Basilea, el Fútbol Club Oporto, el FC Shakhtar Donetsk y el Bayern de Múnich se postulaban como posibles rivales para los octavos de final. En ese sorteo, la suerte quiso que el conjunto británico y el conjunto catalán se vieran las caras para luchar por el billete que les permitiría estar en los cuartos de final, teniendo como recuerdo más presente la derrota obtenida en la temporada 2011/12. 

Con lo vivido en Stamford Bridge en temporadas anteriores, la preparación tendría que ser máxima. Andrés Iniesta, el capitán del barco azulgrana, fue la esperanza personificada de cara al encuentro. 

A sabiendas de que la UEFA Champions League es una competición de alto voltaje y de que en ella se citan los mejores equipos de Europa con encuentros de exhibición en los que la deportividad, la emoción y la perseverancia son las claves de cara a imperar en la cima del fútbol, los de Ernesto Valverde afrontaban con confianza un encuentro en el que el dominio tendría que ser el prólogo de un duelo grandilocuente de titanes. Los de Antonio Conte se enfrentarían a una revancha con talismán culé. Con la intención de trazar un Chelsea Bridge hasta los cuartos de final de la competición europea y el vivo recuerdo del gol de Andrés Iniesta que les permitió estar en la final de Roma, los de Ernesto Valverde golpearon primero consiguiendo el pase a los cuartos de final, pero lo hicieron en el Camp Nou, donde se reafirmaron en sus expectativas con un Leo Messi centenario en Europa, ya que en el feudo británico, las tablas dejaron incertidumbre.

Una caída sufrida

En el sorteo de cuartos de final, los azulgranas se cruzaron con un "rival asequible" que les haría protagonistas de su peor e inesperada pesadilla. Los de Ernesto Valverde llegaban al partido de ida, disputado en territorio barcelonés, con una buena dinámica, siendo líderes en la competición doméstica, arrastrando una buena racha de imbatibilidad y después de haberse reafirmado en el Ramón Sánchez-Pizjuán ante el Sevilla Fútbol Club de Vincenzo Montella con un Leo Messi que asumió el rol de revulsivo

El Imperio romano se trasladaba a Barcelona para conseguir algo épico: conseguir el billete para estar en las semifinales. Con un 4-1 en el marcador, la eliminatoria parecía estar cerrada, pero el exceso de confianza hizo que el resultado obtenido cambiara para peor y que la dinámica pasara de ser buena a estar sumida en el caos. En ese encuentro, los azulgranas no realizaron su mejor actuación en cuanto a juego, pero sacaron mucho petróleo de las ocasiones que tuvieron y consiguieron ventaja de cara al partido de vuelta.

Con la esperanza de pasar a la siguiente fase y el cambio de chip, los de Ernesto Valverde naufragaron por tercera vez consecutiva en territorio europeo y Eusebio Di Francesco y su Associazione Sportiva Roma, con una lección al fútbol, desarbolaron el sueño de un equipo que se quedó sumido en la incertidumbre y en el arrepentimiento.

Más ventaja en el Clásico

El 23 de diciembre de 2017, el Santiago Bernabéu abría sus puertas para acoger el primer Clásico de la temporada 2017/18. Con emoción en las gradas y la rivalidad presente a pie de campo, los de Ernesto Valverde se veían obligados a consolidar el liderato y ampliar la ventaja conseguida respecto a sus rivales con una victoria que cerraría el año. Una vez más, no fallaron. Con un 0-3 en el marcador y gracias a los goles de Luis Suárez, Leo Messi y Aleix Vidal, los tres puntos volvieron a Barcelona y los de Zinedine Zidane tuvieron que tragar la derrota cosechada. Con esta victoria, el Fútbol Club Barcelona se convertía en campeón de invierno.

En la segunda vuelta de la competición doméstica, ambos equipos se volverían a ver las caras en la jornada 36, a dos de cerrar la temporada liguera. El Camp Nou abría sus puertas para acoger el que sería el último Clásico de Cristiano Ronaldo con la elástica blanca y el último de Andrés Iniesta con la elástica azulgrana. En ese duelo, la igualdad se palpó a pie de campo y con los goles de Luis Suárez, Leo Messi, Cristiano Ronaldo y Gareth Bale, las tablas se quedaron en el marcador.

Para prorrogar su racha de imbatibilidad y después de haber logrado una temporada excelente con regularidad, fiabilidad y mucha solidez, los azulgranas tendrían que superar tres últimos escollos: el Villarreal Club de Fútbol, el Levante Unión Deportiva y la Real Sociedad de Fútbol.

El 2018 en datos

Los de Ernesto Valverde cerrarán el 2018 con treinta y nueve victorias, catorce empates, cinco derrotas, habiendo jugado cincuenta y ocho partidos y no habiendo encajado goles hasta en veintitrés ocasiones. Treinta y ocho efectivos han sido utilizados para conseguir lo conseguido hasta ahora y el 2019 se postula como un año interesante, teniendo en cuenta que siguen vivos en las tres competiciones más importantes.

Respecto a los goleadores del año, una vez más, Leo Messi se pone a la cabeza habiendo marcado cuarenta y siete dianas y habiendo reinado en todos los registros. Por detrás de él, Luis Suárez, Philippe Coutinho, Ousmane Dembélé y Gerard Piqué, cierran una clasificación en la que la efectividad está más que asegurada. Si nos fijamos en las asistencias, el delantero argentino no defrauda y se coloca, una vez más, como líder de una lista en la que se incorpora un Jordi Alba que ha vivido una de sus mejores temporadas por el rendimiento demostrado a pie de campo.

Por último, respecto a los jugadores que más minutos han disputado, Gerard Piqué se postula como líder y titularísimo en la zaga defensiva azulgrana, seguido por Luis Suárez, Ivan Rakitić, Marc-André ter Stegen y Jordi Alba.

El mercado de fichajes: las llegadas de Arthur Melo, Arturo Vidal, Clément Lenglet y Malcom Oliveira

La noche en la que se disputó el último partido de LaLiga Santander 2017/18 fue la última de Andrés Iniesta con la elástica azulgrana. Después de la última victoria conseguida, el Camp Nou fue apagando sus luces para brillar con sus aficionados y despedir a otra: al que ha sido durante tanto tiempo su capitán. El centrocampista manchego dejaba huella y sus valores eran reconocidos por todos y cada uno de los que se quedaron para vivir la celebración del doblete.

Tras su salida, el club se veía obligado a reaccionar por el hueco tan grande que dejaba en la medular. El ahora jugador del Vissel Kobe dejaba el listón muy alto y el mercado de fichajes comenzaba con la búsqueda de alguien que pudiera suplirle con garantía. Ante las despedidas, las bienvenidas. Arthur Melo, Arturo Vidal, Clément Lenglet y Malcom Oliveira aterrizaban en territorio barcelonés para quedarse y ganarse una plaza en el once titular.

El centrocampista brasileño, Arthur Melo, llegaba del Grêmio Foot-Ball Porto Alegrense para heredar el dorsal 8 y suplir a un Andrés Iniesta que para él asumía el rol de ídolo. A sabiendas de que no sería nada fácil conseguir una plaza en el once titular, teniendo en cuenta que Philippe Coutinho fue el elegido en un principio para coger el testigo del manchego, Arthur Melo llegó con la perseverancia por bandera para intentar descomponer un puzzle de incógnitas. 

La sorpresa del mercado la daba un Arturo Vidal que procedente del Bayern de Múnich, aportaba la garra que tanto se necesitaba en la medular y que ahora, tanto se disfruta a pie de campo y desde las gradas. El centrocampista chileno cerraba el mercado de fichajes en Can Barça asumiendo el rol de fichaje ilusionante y con ganas de ganarse un puesto en el que parece haberse consolidado. Prueba de su excelente rendimiento y de su anarquía táctica es la titularidad y la confianza que le otorga un Ernesto Valverde que ya le aprecia como un diamante en bruto.

Clément Lenglet llegaba al feudo azulgrana para tapar las deficiencias en la zaga defensiva. Con la presencia de Gerard Piqué, Samuel Umtiti y Thomas Vermaelen, el central galo cumplía su sueño y procedente del Sevilla Fútbol Club, aprendió a esperar para conseguir brillar en su momento. Con la lesión de su compatriota, Samuel Umtiti, Clément Lenglet se ha hecho con un hueco en el once titular de Ernesto Valverde y hasta ahora, ha cumplido con el papel de pieza clave en una zaga defensiva en la que ya conecta a la perfección con un Gerard Piqué que hasta se lanza a la épica en ataque de vez en cuando.

Por último, Malcom Oliveira llegaba al feudo azulgrana siendo un fichaje inesperado y a la vez, realizado a contratiempo. En una operación fugaz, cuando ya lo tenía prácticamente hecho con la Associazione Sportiva Roma, el extremo brasileño llegaba para ganarse una plaza en la que Ousmane Dembélé se ha reforzado como principal recurso. Cuando todos veían como amenazante para su figura su llegada, el delantero galo veía una oportunidad para resarcirse y optar a la titularidad que tan intermitente había sido para él en algunas etapas de la temporada.

Ernesto Valverde, un guía a la altura

Lo conseguido hasta ahora demuestra que Ernesto Valverde ha sido, es y será, a pesar de que todavía no se sabe nada de la oferta de renovación, un guía a la altura de las expectativas de la afición y de la directiva

Con moderación y estrategia, el técnico cacereño cerrará un año en el que ha dejado a su equipo vivo en las tres competiciones, líder en la competición doméstica y con mucha ambición de cara a todos los retos que vienen. Con la espinita de la UEFA Champions League, el comandante del barco azulgrana afronta un 2019 prometedor en el que espera volver a liderar con éxito y con el lema de "veni, vidi, vici" que ya consiguió ponerse por bandera en 2017.

Lo más positivo de Ernesto Valverde es que es un técnico que se adapta a la filosofía del club. Prueba de ello es que se ha mostrado muy implicado con todas las áreas del club, habiendo presenciado varios partidos del filial en el Miniestadi para observar a la cantera. Hasta la fecha, ya son cuatro los jugadores que han debutado con el primer equipo, siendo algo que la afición venía demandando desde hace temporadas, pero que con anteriores entrenadores no terminaba de llegar. En la temporada pasada, David Costas, José Arnaiz, Marc Cucurella y Oriol Busquets debutaron en Copa del Rey.

Esta temporada ha sido una oportunidad de oro para los canteranos que componen el filial de Francisco Javier García Pimienta. Jorge Cuenca, Juan Brandáriz, Juan Miranda, Oriol Busquets y Riqui Puig han disfrutado de algunos minutos de juego con la elástica del primer equipo. Además, algunos han entrado en algunas convocatorias para algunos partidos de la competición doméstica y otros han sido titulares en Copa del Rey ante equipos como la Cultural y Deportiva Leonesa. 

Otra figura a destacar es Carles Aleñá. Con Ernesto Valverde al mando, el centrocampista de Mataró se ha convertido en nuevo jugador del primer equipo del Fútbol Club Barcelona, siendo ya un fijo en la plantilla y en las convocatorias. Con su buen rendimiento, su técnica tan destacada y su calidad, luce el dorsal 21 y ya lucha por hacerse con una plaza en el once titular.

Con ambición y táctica, parece ser que Ernesto Valverde puede llevar al equipo donde pocos entrenadores han conseguido llevarlo.

Las lesiones más destacadas del año

Samuel Umtiti es una pieza clave en la plantilla junto a Gerard Piqué. El central galo llegó al feudo azulgrana y habiendo demostrado que era un efectivo de garantía, hizo que la búsqueda de otro defensa dejara de ser un quebradero de cabeza. Pero el mercado de fichajes dejaba la oportunidad de traer un refuerzo, teniendo en cuenta la mala suerte que Thomas Vermaelen ha tenido con las lesiones. Clément Lenglet fue el elegido y bendito fichaje en su momento.

Samuel Umtiti ha disputado ocho partidos esta temporada. La mala suerte que ha recaído sobre su rendimiento con las molestias que siente en su rodilla, han hecho que se haya mantenido fuera de los terrenos de juego durante bastante tiempo. Con este contratiempo, podría decirse que no ha sido su mejor inicio de campaña. Pero el central galo no quiere operarse, ya que sería algo con lo que terminaría la temporada, y ha optado por continuar con un tratamiento conservador en el que sigue instalada la incertidumbre. Por ahora, la esperanza viene ligada a la buena noticia que se ha conocido en los últimos días: ya se conoce su fecha de regreso. En un comunicado oficial publicado el pasado domingo por la mañana, el Fútbol Club Barcelona anunciaba que el central francés se reincorporará a la disciplina del equipo el próximo 30 de diciembre, después de estar varias semanas en Qatar.

Si la lesión se prorrogara, las oportunidades para los centrales de la cantera volverían a ser tema de conversación. Jorge Cuenca, Juan Brandáriz y Ronald Araújo podrían seguir teniendo oportunidades en 2019, siendo efectivos de garantía a la hora de dosificar.

Las expectativas para 2019

La afición azulgrana es una de las más exigentes. Prueba de ello es las altas expectativas que cada año se fijan. En el Camp Nou, se valora el sacrificio, el esfuerzo que los jugadores hacen en cada partido y su rendimiento en los compromisos más importantes.

Las exigencias son las mismas cada año y por ello, en Can Barça siempre hay un objetivo claro: luchar por conseguir todos los títulos que desde que se reinicia el contador, están en juego. Pero los aficionados y la directiva piden que se cumplan los objetivos con el aliciente de seguir dando lecciones de buen fútbol.

Por el momento, la temporada ha comenzado muy bien para un Ernesto Valverde que sigue con la misma ambición del año pasado: tiene hambre de títulos e intentará conseguir todos los posibles. Para seguir demostrando que van en serio, el primer escollo a superar será el partido que sus jugadores disputarán después del parón navideño ante el Getafe Club de Fútbol de José Bordalás, correspondiente a la jornada 18 de LaLiga Santander.

Uno por uno: el año del Fútbol Club Barcelona

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